El papa Francisco, loco por el fútbol

El Pontífice es un coleccionista de camisetas que le regalan en sus viajes, aunque su corazón le pertenece a San Lorenzo de Almagro

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El papa Francisco no puede ocultar su pasión por el fútbol. El rostro vencido por el peso de la edad se ilumina cada vez que recibe una camiseta de algún club o cuando alguien menciona su gusto por este deporte. Es hincha y también socio del San Lorenzo de Almagro, de su natal Argentina. Como Pontífice ha recibido la visita de equipos y figuras del balompié internacional. Jorge Mario Bergoglio puede presumir de tener una nutrida colección de camisetas.

Francisco I es el socio número 88235N-0 de los Cuervos de San Lorenzo y su fecha de registro es del 12 de marzo de 2008. El vicepresidente del club, Marcelo Tinelli, aseguró en una entrevista para Fox Sports que el Papa “paga su cuota religiosamente todos los meses por débito automático, está checado, está al día”.

Cuando Ángel Correa, delantero argentino del Atlético de Madrid y antes del equipo argentino, se enteró de la confirmación de Jorge Mario Bergoglio como nuevo Papa comentó al departamento de prensa de su club que fue “un orgullo enorme, porque no es algo que suceda todos los días. La verdad, no lo puedo creer. Me corre por las venas una sensación muy difícil de describir, pero linda a la vez”. Esta emoción terminó desencadenando la conquista de dos títulos. 

En diciembre de 2013, 10 meses después del nombramiento, San Lorenzo, el equipo comandado por Juan Antonio Pizzi, levantó el trofeo del Torneo Inicial. Celebraron su victoria con una visita a la ciudad del Vaticano. 

En el 2014 el San Lorenzo tuvo la bendición del Sumo Pontífice. El Ciclón llegó a la final de la Copa Libertadores ante el Nacional de Paraguay y con un gol de Néstor Ortigoza el equipo del Papa alzó su primer trofeo como campeón de Sudamérica. Algunos fervientes creyentes consideran que el Papa intervino con un milagro futbolero.

Los presidentes de Brasil, España y México le han regalado al Papa jesuita camisetas de sus selecciones nacionales

Siete días después de ser campeones de la Conmebol, una delegación de San Lorenzo lo visitó de nuevo para entregarle una camiseta con su nombre y una réplica de la Copa Libertadores. Los representantes fueron el presidente y vicepresidente, Matías Lammens y Marcelo Tinelli; el entrenador Edgardo Bauza, el manager Bernardo Romeo y los jugadores Juan Mercier y Julio Buffarini. Fueron dos minutos de visita. Francisco I emitió un mensaje ante los creyentes del Vaticano: “saludo de manera especial a los campeones de América, al San Lorenzo de Almagro, que es parte de mi identidad cultural".

A dos días de que el Papa iniciara su visita a México, un aficionado de Boca Juniors le pidió una bendición para que su equipo ganara la final de la Supercopa de Argentina ante San Lorenzo. Bergoglio esquivó la solicitud, se carcajeó y prefirió bendecir a sus Cuervos. Ante la sorpresa del creyente, le tomó la mano y le dijo: “con los Bosteros (Boca Juniors) nos llevamos no tan mal, peor con las Gallinas (River Plate).”

La copa se la llevó San Lorenzo con una goleada de cuatro goles a cero. El Ciclón ganó un partido importante, después de malos resultados en los últimos cuatro partidos. “Supongo que alguno habría pedido que expulsen al aficionado de Boca del club, por apóstata. Pero el fútbol es la única religión ecuménica, capaz de contener casi todo, desde probos a mafiosos. Y la única religión terrenal al punto de que Dios atiende todas las semanas con la zurda en el Camp Nou (Lionel Messi)”, comenta el periodista argentino Diego Fonseca.

Durante su visita a la Basílica de Guadalupe, en la ciudad de México, la hija del preparador físico de Cruz Azul arrojó una camiseta del club.  Francisco la atrapó y la levantó como una muestra de agradecimiento. Cuando el Papa visitó el Hospital Infantil Federico Gómez, en la Ciudad de México, algunos niños le regalaron otra camiseta, esta vez de los Pumas. Un par más para la colección.

Con 80 años, Jorge Mario Bergoglio, puede presumir de conocer a Diego Armando Maradona, Ronaldinho y a Lionel Messi. En el Vaticano ha sido visitado por las selecciones de Argentina e Italia, además de por el Bayern Münich.

Ha recibido las camisetas de los clubes italianos Roma, Inter de Milan, Juventus, Lazio; de los brasileños Cruzeiro y Fluminense ; de los argentinos Rosario Central, Rancing de Avellaneda, Boca Juniors, Newell’s Old Boys y del Barcelona.

Los presidentes de Brasil, España y México le han regalado al Papa jesuita camisetas de sus selecciones nacionales. “Le han llevado camisetas de otros equipos y no ha tenido problemas, pero se sabe que su pasión es San Lorenzo”, enfatizó el periodista Sergio Luis Faletto.

Para Diego Fonseca el Papa Francisco I no es un loco por el fútbol, “si lo fuera estaría gritando en el paraavalanchas de San Lorenzo. Loco por San Lorenzo es Viggo Mortensen, a quien casi detienen en un aeropuerto de Estados Unidos por gritar un gol. No veo a Bergoglio quitándose la sotana por un campeonato ni insultando al árbitro por un penal mal cobrado”.