Viñales da la sorpresa en Phillip Island, Honda asoma la cabeza

El de Suzuki firma la vuelta rápida, Márquez se acerca a sus tiempos

Aunque ya demostró a finales del curso pasado que el circuito australiano de Phillip Island le gustaba y se le daba de maravilla (fue sexto con la Suzuki), nada como terminar unos entrenamientos, por mucho que sean de pretemporada, por delante de los mejores pilotos de MotoGP para que a todos les quede claro que hay mimbres suficientes para hacer de uno un rival a la altura. Eso ha hecho Maverick Viñales en la segunda jornada de tests, que ha finalizado en primera posición y con un tiempo de 1'29.131, una décima más rápido incluso que la mejor vuelta de carrera de Márquez, ganador en el GP de Australia.

Aunque el día amaneció gris y, todavía, algo lluvioso, el sol volvió a asomar por la isla australiana y la normalidad volvió a la pista. Los equipos recuperaron su programa de pruebas y la veintena de vueltas del día anterior, marcado por el agua, se convirtió en las habituales 60, 70 y hasta 88 que completó el italiano Dovizioso con su Ducati. Sin demasiado éxito, por cierto, pues acabó 12º y a un segundo del joven piloto español. Es curioso, sigue funcionando mejor la Ducati satélite de Héctor Barberá (sexto esta vez, a siete décimas), una Desmosedici de hace dos temporadas, que las oficiales. O, como mínimo, tan bien como estas, pues sus tiempos fueron similares a los de Iannone.

Pilotar la moto aquí ahora es tres veces más físico que el año pasado. Me cuesta ser competitivo

Jorge Lorenzo, campeón de MotoGP

Lo que no cambia mucho y dice, pues, mucho a su favor, es el rendimiento de la Yamaha, que volvió a los puestos de cabeza: tercero Lorenzo, cuarto Rossi, a dos décimas de Viñales y separados ambos por 47 milésimas. Nadie salvo el campeón del mundo fue capaz de encadenar seis vueltas rápidas y tampoco hubo ningún otro que hiciera una diez vueltas seguidas por debajo de 1'29, lo que da buena cuenta no sólo de su velocidad, sino también de su ritmo, una de sus bazas en carrera cuando arranca la competición.

Aun así, se exige más: “Nuestros rivales son rápidos, especialmente Maverick, le gusta el circuito y está pilotando muy bien. Hoy he tenido algunos problemas con la estabilidad de la moto en la parte delantera, me impedía pilotar con confianza con el gas a tope. Creo que es una combinación del circuito, el asfalto y las curvas, que son más rápidas que las de Sepang. Si podemos solucionarlo, iremos más rápidos”, explicaba. Y añadía: “Pilotar la moto aquí ahora es tres veces más físico que el año pasado. Me cuesta ser competitivo. Visto lo visto, la nueva electrónica va a cambiar mucho el rendimiento de la moto en función de los circuitos”. El equipo Yamaha se ha dejado deberes pendientes para este jueves: todavía debe probar y comparar las dos motos que tiene en Phillip Island y que sus pilotos se decidan por una de las dos. “Debemos tomar una decisión para continuar con el desarrollo de la M1”, reconocía Massimo Meregalli, director deportivo del equipo.

El tercer puesto fue para Márquez, que en Phillip Island prueba una evolución del motor de su Honda

Además, el tercer puesto fue para Márquez, que en Phillip Island prueba, al igual que su compañero de equipo Pedrosa, una evolución del motor de su Honda que aspira a hacer la moto más manejable. “Parece que en este circuito hemos encontrado una base de la electrónica con la que poder trabajar bien. Aunque, es cierto que es un circuito especial, en el que hay que estar atento a lo que pruebas porque te puede confundir para otros circuitos”, concedió. Por el momento le permitió pelear con Viñales por la vuelta rápida en los compases finales del entrenamiento, lo que no es una mala noticia. Se quedó a una décima de su compatriota. Pedrosa, sin embargo, terminó octavo, a más de siete décimas. Se había caído en la curva cuatro, cuando quedaba hora y media para el final de la sesión, y su accidente, además, obligó a cerrar la pista unos minutos. La caída no tuvo consecuencias para el piloto.

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