Un abogado de Villar colabora con el despacho de un miembro del TAD

El vínculo aboca a la abstención al componente del tribunal que juzga los presuntos tratos de favor al Recreativo y al Marino

En su intento por evitar la inhabilitación por los presuntos tratos de favor al Recreativo de Huelva y al Marino de Tenerife el presidente de la Federación Española de Fútbol (FEF), Ángel María Villar, ha utilizado los servicios de un abogado relacionado con el despacho en el que trabaja Tomás González Cueto, uno de los siete miembros del Tribunal Administrativo del Deporte (TAD) que juzgan el caso. El asesor jurídico de Villar, Gilberto Pérez del Blanco, es abogado of counsel (externo) del bufete Jiménez de Parga, en el que trabaja el citado miembro del TAD.

 El vínculo existente entre ambos letrados puede abocar a que González Cueto presente su abstención y se aparte del caso el próximo viernes 26, cuando el TAD tenga que decidir si incoa expediente a Villar y a su vicepresidente económico, Juan Padrón. Tanto González Cueto como Pérez del Blanco han confirmado a este periódico el asesoramiento de este último al presidente de la FEF, aunque el primero niega haber colaborado. Según Pérez del Blanco, su participación consistió en los primeros días del caso en el asesoramiento de los escritos que han sido incluidos en el expediente al TAD, pero que ante las consecuencias que podían derivarse instó a Villar a que también contratara a un abogado penalista que asumiera los poderes.

El elegido por Villar, dicen fuentes cercanas al caso, es Ignacio Peláez, que incluyó al actual miembro del TAD como número dos en su lista para la candidatura a la presidencia del Colegio de Abogados de Madrid en 2012. Peláez es conocido porque fue quien apartó al juez Garzón de la carrera judicial al querellarse contra él por escuchas irregulares en el caso Gürtel.

González Cueto asegura que fue el jueves cuando se enteró de que Pérez del Blanco estaba asesorando a Villar tras realizar varias consultas a algunos de sus 15 compañeros de despacho. Un día después de confirmar la colaboración, comunicó a un miembro del TAD su intención de abstenerse, además de solicitar previamente a Pérez del Blanco que abandone el asesoramiento al presidente del fútbol español.

Nacidos en León, ambos letrados han coincidido en la Federación Española de Baloncesto (FEB), donde Pérez del Blanco forma parte del Comité de Competición, igual que González Cueto, que presidió el órgano hasta que fue nombrado miembro del TAD y lo abandonó. También han colaborado en libros sobre derecho y han ofrecido ponencias en jornadas sobre lucha antidopaje en la sede del Consejo Superior de Deportes (CSD) junto al hijo del presidente de la FEF, Gorka Villar (defendió a Contador), organizadas por la entonces directora general, Matilde García Duarte.

Esta última es miembro de la directiva de Villar desde 2014 y su proceder dos años antes, en la petición y la concesión del adelanto electoral de la FEF, fue muy cuestionado porque la solicitud no fue anotada en el registro general del CSD. Las razones esgrimidas por la FEF, “logísticas y competitivas” y “de las que no había por qué dudar”, según los escritos, quedaron también bajo sospecha.

El presidente de la junta de garantías electorales era González Cueto, que defiende que los escritos llegaron directamente del CSD y no de la Federación, que las denuncias contra García Duarte y Villar por parte de Manos Limpias y del candidato Ignacio del Río, que calificaron la convocatoria electoral de clandestina, fueron archivadas en los tribunales, así como que Miguel Cardenal dictó una resolución favorable al proceso recién llegado al cargo de secretario de Estado para el Deporte.

En la vía penal del caso, a García Duarte la defendió el bufete Jiménez de Parga. García Duarte ha sido consultada por Villar, al menos una vez vía telefónica, en la búsqueda de asesoramiento jurídico cuando se inició el caso.

 

Conexiones y dudas

 Ante la estrecha relación entre ambos abogados se configura un paisaje de conexiones que invitan a las dudas y los interrogantes. ¿Por qué Villar ha tratado de mantener en el secreto más absoluto, incluso entre algunos de sus empleados [/TEX]más allegados, la identidad de sus defensores? Ante la estrecha relación que mantienen, ¿podía conocer desde un principio González Cueto la participación de Pérez del Blanco en la defensa? ¿No era consciente Pérez del Blanco de que podía comprometer a González Cueto asumiendo ese asesoramiento a Villar? ¿Quién puso en contacto a Villar con Pérez del Blanco?

Pérez del Blanco sostiene que no ha publicitado su ayuda en la defensa de Villar por discreción. Afirma que, hasta que no le preguntó directamente, no le comunicó a González Cueto que estaba asesorando al presidente de la FEF porque pensaba que el caso no acabaría en el TAD, aunque esto parecía muy probable. También defiende que, como abogado externo del despacho para el que trabajan él y González Cueto, no tiene por qué comentar todos los asuntos que defiende ni revelar la identidad de sus clientes y que fue Villar quien le contactó directamente. Así mismo, dice desconocer quién dio su nombre al presidente de la FEF.

La probable abstención de González Cueto en el caso del fútbol, y la también casi segura en el del baloncesto por su larga relación con la Federación Española, puede que no sea la única. El presidente del TAD, Enrique Arnaldo, también se plantea la abstención porque hasta hace pocas semanas formaba parte del Comité Jurisdiccional y de Conciliación de la FEF. Las recusaciones a miembros del tribunal, según fuentes cercanas al caso, se advierten en el horizonte de los próximos días porque forman parte de la estrategia de Villar.

 

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