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El Barcelona inicia su asalto a la Champions League ante el Arsenal

Wenger y el equipo londinense no han eliminado nunca a los culés y los azulgrana no han ganado nunca en el Emirates

Suárez, Messi, Neymar y Piqué, en el entrenamiento en Londres. FOTO: MATT DUNHAM (AP) / VÍDEO: ATLAS

La Champions League regresa en un buen momento para el Barça, finalista de la Copa y líder indiscutible de la Liga, tanto que le saca ocho puntos al Atlético y nueve al Madrid. Las victorias se suceden de manera natural y hasta rutinaria, ya sea con mucho o poco fútbol, y los torneos españoles se han puesto tan bien para los azulgrana, invictos en los últimos 32 partidos, que Luis Enrique podrá reservar a su alineación titular para los de la Copa de Europa. El reto es convertirse en el primer equipo que revalida el título en la máxima competición continental después de ganarla el año pasado en Berlín.

El rival para empezar es el Arsenal, aspirante a ganar la Premier con sus dos nuevas figuras Özil y Alexis Sánchez, dos viejos conocidos de la Liga. El entrenador, en cambio, es el mismo de las últimas veinte temporadas, el noble Arsène Wenger, hasta ahora un buen cliente en la cancha para el Barça y también el peor de los enemigos en los despachos del Camp Nou y especialmente para la Masia. Nadie ha mercadeado más con el Barcelona que el Arsenal. Al técnico francés le encantan los chicos de la cantera azulgrana, el último de ellos es Bellerín, hoy lateral derecho de los gunners y en su día extremo del Cadete A del Barça.

Los antecedentes de una rivalidad

En la Champions, el Barcelona y el Arsenal se han enfrentado en siete ocasiones: cuatro victorias para los azulgrana, dos para los gunners y un empate.

Leo Messi le ha marcado seis goles en cuatro partidos al equipo de Londres.

El último antecedente data del curso 2010-2011, también en los octavos de final, y el Barça pasó la eliminatoria.

Wenger y el Arsenal nunca han eliminado al Barcelona de la misma manera que los azulgrana tampoco han ganado en el Emirates y Messi ha sido incapaz de marcar un gol a Cech. Las estadísticas dan mucho juego a favor de uno y otro equipo y propician declaraciones que avalan cualquier resultado, como las del propio entrenador del Arsenal. “No hay equipo perfecto, pero el Barça no debe estar lejos”, afirmó Wenger. “Son los grandes favoritos, pero creo que pasaremos nosotros”. La receta es tan fácil de decir como difícil de cumplir: “Tenemos que ser disciplinados, audaces, contundentes, solidarios e inteligentes ante un rival que ha perdido control sin Xavi”.

A pesar de las ausencias de Cazorla, Arteta y Wilshere, el Arsenal tiene una excelente nómina de jugadores y dignifica más que nunca su leyenda de equipo cañonero, más a gusto con el juego directo que con el dominio de la pelota, seguramente por las características de su tridente: Özil, Alexis y Giroud. El ariete francés mete un gol cada hora, el exmadridista cuenta 17 asistencias y el chileno suma 35 goles en 78 partidos desde que salió del Camp Nou porque no encontraba su sitio entre Messi, Pedro, Villa y Neymar. El Barça traspasó a Alexis por 42 millones y fichó por 81 a Luis Suárez, que totaliza 80 encuentros y 66 goles, 41 esta temporada, 25 en la Liga.

La pegada del 9 ha sido el mejor remedio para los azulgrana, tanto cuando dominan el partido como en los momentos que no tienen el control, como se advirtió en Las Palmas. El regreso de Piqué, Busquets y Rakitic se supone decisivo para que el equipo recupere su mejor versión. No es fácil defender a los dinámicos e indetectables volantes del Arsenal, especialistas entrelíneas, ni combatir al fiero Giroud. Más difícil parece para dos centrales como Mertesacker y Koscielny neutralizar a Messi, Suárez y Neymar. El truco lo explicó Luis Enrique: “Al tridente les digo abracadabra antes del partido y la magia sale sola”.

Igual de explícito fue Rakitic cuando defendió la alineación de los tres delanteros: “Si nos los quitas a nosotros es como si le quitas el chupete a un bebé que lo necesita”. Luis Enrique presiente que el Arsenal jugará replegado y por tanto su equipo llevará la iniciativa como corresponde al campeón: “Asumimos la etiqueta de favoritos, no somos un equipo que pasaba por ahí y nuestro objetivo es vencer a pesar de la potencia del rival”. “Habrá que hacer las cosas muy bien, con y sin pelota”, añadió, para después reiterar que el Barça no se cansa de ganar sin atender a los demás resultados: “¿Que cómo dormí después de los empates de Atlético y Madrid en la Liga? Pues con mi mujer”.

Aunque el plantel de Luis Enrique acostumbra a resolver las eliminatorias en la ida, los jugadores son conscientes de que necesitan ajustar su defensa: ha habido problemas con los laterales, las líneas no siempre se juntan bien y en 44 partidos se han encajado los mismos goles (38) que en los 60 de la temporada pasada (la cifra actual era de 28). Los gunners recuerdan, en cualquier caso, que sus aspiraciones siempre acabaron en el Camp Nou por culpa de Messi (6 tantos). Aunque hay apuestas por saber cuál será el rival que logrará batir al Barça, el tridente quiere cantar victoria en Londres, la ciudad en la que hicieron historia el dream team con Koeman (1992) y el equipo de Guardiola (2011).

El líder contra el portero

A Lionel Messi hay muy pocos récords que se le resistan del mismo modo que tampoco hay muchos porteros que le agüen la fiesta. Pero Petr Cech, guardameta ahora del Arsenal y antes del Chelsea, está entre los elegidos porque en los seis enfrentamientos que se han visto la cara ha permanecido imbatido por el delantero argentino. Incluso le hizo llorar, de forma indirecta, en aquella semifinal de la Champions de 2012 cuando Leo lanzó un penalti al larguero que evitó la clasificación del Barcelona.

“Es fantástico, no muchos pueden decir que hayan jugado tantas veces contra Messi y que no haya encontrado la manera de hacerle gol”, resolvió hace unas semanas Cech. También se posicionó ayer Arsène Wenger, que ha encontrado en el portero la mejor de las garantías tras años de tiritonas bajo los palos. “En este caso la historia juega para nosotros. Esperemos que le dé confianza a Cech”, resolvió el técnico gunner. Aunque, consciente de la magnitud del 10, no lanzó las campanas al vuelo. “En 2006, en París [final europea que conquistó el Barça sobre el Arsenal], Messi estaba lesionado y ya tenía su reputación. Ahora han pasado 10 años... y lo que ha conseguido es impresionante. Ha marcado 300 goles en 340 partidos y aunque he visto muchos delanteros en mi vida, nunca he visto un récord así”.

Para Rakitic, en cualquier caso, no hay dudas sobre el delantero y confía plenamente en La Pulga. “Le tengo mucho respeto a Petr Cech y está en la historia del fútbol por su calidad. Pero espero que mañana no esté al ciento por cien y que Messi pueda marcarle”. Un elogio que se hizo extensivo por parte del entrenador azulgrana: “El año pasado, Leo fue espectacular en todos los registros: pases, regates, goles, sacrifico defensivo… Y en esta está igual o mejor. Se puede convertir en centrocampista, falso nueve y ahora juega más abierto en banda pero con libertad para ir por dentro… Es nuestro líder”.

La declaración de Luis Enrique no carece de sentido, toda vez que nada más llegar al Barcelona anunció: “En mis equipos el líder soy yo”. Y, aunque tuvo un buen rifirrafe con Messi en el curso anterior tras el duelo de la Real Sociedad —el punto de inflexión para luego lograr el triplete—, fue capaz de reconducir la situación. Así que el 10, el líder, se mide con Cech en un duelo que de momento, por extraño que parezca, vence el portero.<

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