El día que Cruyff paró el reloj en Highbury

El holandés jugó su primer partido internacional con el Barcelona en el antiguo campo del Arsenal, en 1974

Dicen que hasta el reloj del campo se paró al ver jugar a Johan Cruyff, pero como nadie lo puede probar, es solo leyenda. El 12 de marzo el Barcelona jugó en Highbury contra el Arsenal para honrar los 14 años y 500 partidos en el Arsenal de George Armstrong. Era el primer partido internacional de del holandés con el Barcelona, que solo un mes antes había logrado el histórico 0-5 en Chamartín.

Armstrong nació en Hebburn, Durham. De joven fue electricista y probó fortuna en el Newcastle hasta que a los 17 años, el 24 de febrero de 1962, jugó su primer partido con el Arsenal, contra el Blackpool. Geordie, asi le llamaban, llegó a disputar 621 encuentros con los gunners; a día de hoy solo le han superado David O’leary (722) y Tony Adams (624). Típico extremo capaz de jugar por las dos bandas, usaba bien los dos pies, y generó muchísimas más ocasiones de gol con sus centros que tantos celebró con sus remates (68). No participó mucho en la selección, porque en aquella época Inglaterra prescindió de los extremos, pero solía ir convocado.

Fue una noche inolvidable de buen juego al norte de Londres, una soberana lección del Flaco

Ganó la Liga y la FA Cup del 71, y la Copa de Ferias del 70 con el Arsenal, y su participación fue decisiva. El Arsenal fue su único club de verdad y su melena icónica en las bandas de Highbury hasta 1977, cuando fue traspasado al Leicester por 14.000 libras. Jugó 16 partidos. Al año siguiente colgó las botas en el Stokport. Ejerció de entrenador de diversos equipos antes de emigrar a Kuwait. Tras la guerra del Golfo, volvió a casa y trabajó para el Arsenal. Uno de los campos de entrenamiento de la ciudad deportiva de los gunners lleva su nombre.

Con motivo del homenaje a Geordie, Cruyff jugó en Highbury en 1974. Fue el primer partido internacional de Johan con el Barcelona. Fue una noche inolvidable de buen juego al norte de Londres, una soberana lección de Cruyff, entonces probablemente el mejor futbolista del mundo. Escrito quedó en The Times que el Barcelona barrió al Arsenal y Geoffrey Green, así lo firmó al día siguiente: “El juego de los azulgrana produjo vértigo, por la rapidez de su iniciativa”. Green llama “patilargo” a Rexach, de quien destaca su buen fútbol. Rexach recuerda vagamente aquel partido.

"Fue fiesta para el homenajeado, pero una noche de luto para el meta Rimmer y los colores del Arsenal”, escribió el 'Mirror'

Los cronistas destacan también a Marcial en un partido en el que Ball, de penalti, adelantó al Arsenal en el inicio del segundo tiempo, pero los goles de Asensi, Sotil y Tomé dieron la vuelta al viejo marcador del estadio del Arsenal. Los tres goles fueron servidos por Cruyff, que aglutinó todos los elogios: “Obsequió con 70 minutos de fútbol impagables en los que era difícil para el ojo seguir sus destellos”, escribió David Miller, en The Daily Express.

En el Mirror, Jack Steglles sostiene que el maestro Cruyff destrozó al Arsenal en 15 minutos” y que el Barcelona se dio una fiesta: “También fue fiesta para el homenajeado, pero una noche de luto para el meta Rimmer y los colores del Arsenal”, escribe el periodista. “La magia de Cruyff fue demasiado para el Arsenal” o “el maestro Johan deja 12.000 libras a George” fueron alguno de los titulares de portada.

Al volver de Kuwait, tras la guerra del Golfo, en 1990, George Graham, antiguo compañero de equipo que formaba parte del entramado técnico del Arsenal, lo incorporó al club. Por sus manos pasaron entre otros Ray Parlour, Paul Dickov o Sthepen Morrow. El 1 de noviembre de 2000, falleció a los 56 años mientras dirigía una sesión de entrenamiento del equipo reserva en la ciudad deportiva de Herdfordshire.

Highbury, el Barcelona, Armstrong, Cruyff y aquella noche de 1974. Londres y el fútbol.

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