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Messi: “Jugar al contragolpe también nos gusta”

Leo bate por primera vez a Cech y posibilita el primer triunfo del Barça en el Emirates

La capacidad competitiva de Leo Messi nunca deja de sorprender, por su voracidad. Ayer, al norte de Londres, como quien no quiere la cosa, en un partido con más control que pegada, asomó a tiempo para chafar dos registros que se le atragantaban. Uno tiene que ver con su personal duelo con el portero Pter Cech, con el que se las había visto antes en seis partidos, cuando el checo defendía la portería del Chelsea, y nunca había conseguido batirle; el otro, con el Emirates, donde nunca había conseguido ganar jugando con el Barcelona: 2-2 en los cuartos de final de la temporada 2009-10 y 2-1 en la ida de los octavos de final de la temporada 2010-2011.

Dicen que Messi no le presta mucha atención a los récords, pero que parece olerlos cuando tiene alguno a tiro y sabe que cuando asoman, ahí están a su alcance. Aseguran los que mejor le conocen que nunca se ofusca con la idea de superar registros, pero que no desprecia la posibilidad de lograrlo, por el honor que representa hacer historia. Y también dan por hecho sus compañeros que por mucho que mire de refilón las estadísticas personales y grupales, suele estar al corriente de lo que dicta la memoria de los números.

Son fuertes y en la primera parte hacían muy bien las ayudas. En la segunda tuvimos  más espacios y nos sentimos mejor.

Leo Messi, delantero del Barcelona

Así que nadie descartaba ayer, camino del Emirates Stadium, que La Pulga fuera muy consciente de que ante Pter Cech, el portero checo de los gunners, supiera de sobra que nunca le había marcado un gol y al tiempo se daba por hecho que en la memoria llevaba grabado el penalti que marró en el Camp Nou en la vuelta de las semifinales de la Champions de 2012 y que le costó al Barcelona la clasificación para la final. Y quien más o quien menos parecía convencido de que Leo sabía que nunca había ganado al norte de Londres. Así que obró en consecuencia.

Primero acabó una contra de libro, aprovechando una salida de Iniesta, que abrió a Neymar. El brasileño puso la pelota en el área para la llegada de Leo, que la pinchó sentando a Cech y remató a la red sin oposición, con el portero ya tirado por el suelo. 12 minutos después, un inocente penalti de Flamini. Lo tiró suave, a la derecha del checo, al que engañó. Vencido a su izquierda, encajó el segundo. “Hoy se dio”, dijo Messi aún sobre el césped del Emirates después de saludarse con compañeros y rivales, incluido Cech, con el que se sonrieron con complicidad. “Se dio sobre todo por el gran partido que hicimos, que nos dio un resultado muy bueno contra un equipo con muy buenos jugadores. Así que contentos”, declaró a las cámaras de TV-3.

Admitió el argentino que no le resultó fácil al Barça controlar el partido y aún menos batir al Arsenal. “Tienen buenos jugadores y en la primera parte hacían muy bien las ayudas. Físicamente son muy fuertes y sabíamos que en la segunda iban a bajar”. Así fue. Por eso el Barcelona en la reanudación “encontró más espacios y nos sentimos mejor. El contragolpe también nos gusta y así marcamos el gol y llegó la jugada del segundo”, argumentó el argentino, que suma cinco tantos en lo que va de Champions League, 81 en 103 partidos. Es el encuentro número 93 en el que consigue celebrar dos goles.

La Pulga quiso dejar claro que pese a esas dos dianas, la eliminatoria no está resuelta. “Hemos jugado muchas veces contra el Arsenal y sabemos de lo que es capaz. Pero el 0-2 es un gran resultado, es importante marcar dos goles en la ida. Así que saldremos a ganar en la vuelta, como siempre”. Por último, habló del acierto desde el punto de penalti: “Este lo pudimos meter, son varios los que tiramos y erramos, pero los arqueros están para eso y te estudian cada vez más. Pero pude marcar y lograr el segundo gol”, resumió Leo Messi, tan feliz.