El Madrid da lustre a su competitividad

Los de Laso, liderados por Llull, Felipe y Ayón, derrotan al Brose (86-90) y enderezan su carrera en el top 16 de la Euroliga

Un tapón del titán Ayón al intrépido Wanamaker y dos tiros libres de Felipe Reyes sellaron la victoria del Madrid en Alemania ante el pujante Brose. En el Nuremberg Arena tan solo había vencido el todopoderoso CSKA en la presente edición de la Euroliga, pero el acierto de Llull (con 21 puntos y 6 de 8 en triples), la contundencia de Felipe Reyes (18 puntos y un inédito 3 de 4 en triples), la solvencia de Ayón y las asistencias de Sergio Rodríguez (10) rindieron al campeón alemán y dieron lustre a la competitividad del equipo de Laso, que alcanzó su quinta victoria en el Top 16 y enderezó su contabilidad rumbo a los cuartos.

Brose, 86-Real Madrid, 90

Brose Basket Bamberg: Wanamaker (16), Melli (10), Strelnieks (11), Heckmann (2) y Radosevic (11) —quinteto inicial—; Zisis (9), Miller (20), Theis (4), Harris (-) y Staiger (3).

Real Madrid: Llull (21), Carroll (8), Maciulis (8), Thompkins (-) y Ayón (11) —quinteto inicial—; Sergio Rodríguez (4), Rivers (2), Taylor (4), Reyes (18), Nocioni (4) y Lima (10).

Árbitros: Christodoulou (GRE), Radovic (CRO) y Vojinovic (SRB). Sin eliminados. 

Arena Nurnberger Versicherung: 8.200 espectadores.

El Brose decidió explorar desde el salto inicial los límites de la resaca copera del Madrid. Con acierto y agitación los de Andrea Trinchieri marcaron territorio con un contundente parcial de 12-0 en apenas dos minutos y medio liderado por el croata Radosevic. Pero el campeón de Europa, que decretó en A Coruña el estado de excepción competitiva, aparcó a lo grande su galbana. Dos triples estratosféricos de Llull, uno de Maciulis y otro más de Carroll atajaron la efervescencia del conjunto alemán y anunciaron la iluminación del Madrid. La primera canasta de los blancos en la zona la consiguió Felipe Reyes a los nueve minutos de juego (1 de 6 en el primer cuarto); sin embargo, la exhibición de puntería desde el perímetro fue tal que sobró para voltear el marcador en un santiamén.

A los 13 minutos, un triple del capitán madridista, el octavo acierto en nueve lanzamientos desde el 6,75 para el Madrid y su 14º punto (con 3 de 3 en triples) en siete minutos, dejó tiritando al campeón alemán. La conexión entre Sergio Rodríguez y Lima remató la memorable reacción del Madrid hasta el 31-37 en el marcador. Tan solo la efervescencia de Wanamaker evitó que el demarraje blanco se convirtiera en una escapada definitiva (45-49, m. 20).

A la vuelta de la caseta, Llull retomó la faena desde el 6,75 y, con otros dos triples: uno del menorquín y otro de Carroll, el Madrid estiró su renta hasta los 10 puntos (47-57, m. 23). Pero, en ese instante, Darius Miller entró en ebullición con tres triples consecutivos que evitaron el descarrilamiento de su equipo y colocaron el pulso a un excelso nivel de revoluciones. Los de Laso alcanzaron los 26 puntos en el tercer cuarto y se hicieron con el dominio del juego, pero un parcial de 12-2 en el acto final zarandeó el marcador del 65-74 al 77-76 a falta de siete minutos. El equilibrio duró hasta el último palmo, pero el colmillo madridista acabó rematando a su presa para lograr una victoria crucial en su camino europeo. Era la primera de las cinco salidas que afrontaban los blancos en la segunda vuelta del Top 16 y fue su segunda victoria consecutiva a domicilio tras la lograda en Moscú ante el Khimki hace 15 días. El campeón de Europa recupera el juego, la intensidad, la concentración, la defensa, las sensaciones y la contundencia llegado el tramo decisivo de la temporada. Próximo capítulo europeo, el próximo miércoles 2 de marzo ante el CSKA en Madrid.

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