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Carla Suárez vuelve a creer

La canaria, finalista en Doha, asciende al sexto puesto del ‘ranking’ tras un periodo difícil

Carla Suárez arrancó el nuevo curso de forma diametralmente opuesta a la que cerró 2015. La canaria, una de las jugadoras más talentosas del circuito, buscaba desde hace tiempo un golpe de efecto, un empujón que le devolviera la fe en sí misma. Y va camino de ello. Después de medio año en la penumbra, de una ascensión prometedora y un descenso posterior que la sumergió en un mar de dudas, el nombre de la española vuelve sonar con fuerza en el circuito de la WTA.

En las semifinales de Doha, quinta cita del calendario para ella, una nueva invitación a la fe. Una exhibición en toda regla frente a una de las primeras espadas del tenis femenino, Agnieszka Radwanska. La polaca, tercera mejor raqueta del mundo, no pudo hacer nada frente a la mejor versión de la canaria, que venció con absoluta rotundidad (6-2 y 6-0, en tan solo 62 minutos) y este sábado se jugará el título del emirato (16.00, Teledeporte) frente a la letona Jelena Ostapenko, clasificada por el abandono de Andrea Petkovic.

La española, que aspira a su segundo título, no juega una final desde mayo del año pasado

El triunfo es trascendental para Suárez; no tanto por el escenario —un Premier 5, tercera categoría— como por la inyección vitamínica que supone para ella volver a pelear por un título —no lo hacía desde mayo de 2015, en Roma— y el saberse de nuevo competitiva. El triunfo, además, le sitúa en una situación de privilegio en el inestable ranking femenino, tan fluctuante que ahora la canaria cotiza en el sexto puesto de la lista, por delante de la rusa Maria Sharapova y solo dos por detrás de Garbiñe Muguruza (el lunes ascenderá el cinco al cuatro). Nunca antes había volado tan alto Carla, en cuyo palmarés solo figura hoy día el título que logró en 2014 sobre la arena de Estoril.

Llega la recompensa tras muchos meses de trabajo y adversidades, de confusión e interrogantes. En la primera mitad de 2015, Suárez alcanzó dos finales de renombre (Miami y Roma) y quebró una barrera que impedía el paso a una española al top-10 desde hacía 14 años. Buenos tiempos, pujanza y optimismo. Sin embargo, desde que cayera ante Sharapova en el Foro Itálico, una discretísima secuencia de resultados tanto en los Grand Slams —tercera ronda en Roland Garros, y primera en Wimbledon y el US Open— como en los torneos menores. Incluso, un golpe anímico más que considerable, puesto que se quedó a una sola victoria de poder disputar la Copa de Maestras.

Ahora figura por delante de la rusa Sharapova y solo un puesto por detrás de Garbiñe Muguruza

“Me falta regularidad, ese es mi problema”, comentaba a este periódico en Singapur, donde contempló el desfile de las mejores desde la sombra. El nuevo año ha comenzado de forma distinta. En Brisbane se quedó a un paso de la final y en el Abierto de Australia fue frenada en los cuartos por Radwanska, a la que ayer volteó con una lección magistral de golpes y sentido estratégico del juego. Ahora, a un suspiro, se encuentra su segundo trofeo.

Feliciano López cae en Dubái

A quien no le sonrió la jornada, en Dubái, fue a Feliciano López. El toledano se diluyó contra Marcos Baghdatis (3-6, 7-6, 6-1) y no luchará por el cetro, objetivo al que aspiran ahora el chipriota y el suizo Stanislas Wawrinka. Dos días atrás, López había logrado el pase a las semifinales tras el abandono del número uno, el serbio Novak Djokovic, aquejado de una fuerte infección ocular.

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