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Otro Palau para intimidar más a los rivales del Barça

La grada del futuro recinto, con un solo anillo para 12.000 espectadores, garantiza el ‘efecto olla’ y estará lista durante la temporada 2019-2020

Epi tenía 14 años el día que lo fichó el Barcelona. Aquél chaval de Zaragoza que llegó siguiendo los pasos de su hermano Herminio se acercó al Palau Blaugrana para ver un entrenamiento de sus ídolos: Flores, Iradier, Carmichael, López Abril... Aquél primaveral día de 1974, solo en la grada, se quedó maravillado de la cúpula bajo la cual, poco tiempo después y durante 19 años, él mismo se erigió en el referente de una sucesión de victorias que contribuyeron a gestar lo que se ha definido como la magia del Palau.

“Puedo asegurar que esa magia existe”, recuerda el legendario jugador azulgrana. “La gente está tan cerca, te apoya de tal manera que siempre das un poquito más. La presión es enorme para el rival y acabas ganando”. Acto seguido, Epi amplió su reflexión a lo que está por venir. “He podido ver la maqueta del nuevo Palau”, dijo minutos antes de ser destapada en su acto de presentación, “y creo que se va a continuar en esa línea, con esa magia. Los rivales se van a acojonar”.

La puesta de largo del proyecto del nuevo Palau Blaugrana enfatizó el esfuerzo por preservar ese intangible que todos los equipos del Barcelona, de baloncesto, de balonmano, de hockey patines, de fútbol sala, valoran como un tesoro. Cuando el Barcelona planteó el concurso del proyecto, finalmente ganado por HOK + TAC Arquitectos, hizo hincapié en que se intentara preservar la mística del Palau. Dicho y hecho. El diseño del nuevo recinto, con una capacidad para unos 12.000 espectadores —adaptable para 8.000—, es de un anillo de grada única, con una extensión en el fondo.

El Espai Barça, del que forma parte la remodelación del Camp Nou costará 600 millones de euros, incluidos los 90 del nuevo Palau Blaugrana

“Esa grada única acerca a los espectadores a la pista grantizando el efecto olla o efecto cueva, que hará que los equipos rivales se sientan intimidados”, afirma Eduard Gascón, de TAC Arquitectes. “No perderemos lo bueno del Palau. Se trata de reinventar y mantener la magia. El reto es mantener ese espíritu”, subraya Jordi Moix, directivo Comisionado del Espai Barça que engloba la construcción y remodelación de todas las instalaciones del club.

El coste total del Espai Barça es de 600 millones, incluida la remodelación del Camp Nou. El proyecto ganador del estadio será anunciado en abril. El coste del nuevo Palau, una cancha anexa con una capacidad para 2.000 espectadores, una pista de hielo y dos campos de entrenamiento para los jóvenes de la FCBEscola de fútbol es de 90 millones. Está previsto que las obras comiencen en el segundo semestre de 2017 y que finalicen en la temporada 2019-2020.

Las fechas deben ser sincronizadas con la construcción del nuevo Miniestadi en la Ciudad Deportiva Joan Gamper de Sant Joan Despí ya que el nuevo Palau Blaugrana se construirá donde se ubica el actual Mini, cerca de una de las estaciones de la recientemente estrenada Linea 9 de metro. En este momento se tramita la remodelación urbanística y la solucitud de licencia para la construcción del nuevo Miniestadi, con capacidad para 6.000 espectadores, cuyas obras deberían empezar en abril.

Josep Maria Bartomeu ensalzó el proyecto del nuevo Palau: “Es único e innovador, una joya arquitectónica que también es una demostración palpable de la vocación polideportiva del club. Cumple con todos los requisitos para ser una pieza emblemática que nos ayude a cumplir nuestro objetivo de convertirnos en el club deportivo más importante del mundo”. El presidente del Barcelona, añadió: “El nuevo Palau no será de mínimos, a fin de cumplir con las exigencias de la Euroliga, sino de máximos para garantizar que todas y cada una de las secciones profesionales del club tengan lo que necesitan para mantener y mejorar su posición de excelencia y los éxitos deportivos”.

El club ha impulsado la remodelación y construcción de sus nuevas instalaciones bajo el lema “Creemos en los sueños”. “Este lema quiere reflejar la actitud de todas las actividades que se hacen en Can Barça. Desde la Fundación hasta la Masia, de las secciones amateurs y cualquier área del club. Creer en los sueños es ser capaces de concebir una idea, compartirla y tirarla adelante”, señala Bartomeu.

Pabellón obsoleto y Final Four improbable

El Palau se inauguró en 1971. Su capacidad era de 5.696 espectadores y en 1994 se amplió hasta los 7.235.

Requisitos de la Euroliga. La máxima competición europea del baloncesto instó a los clubes a disponer de un aforo mínimo de 10.000 espectadores. El Barcelona es el único que no cumple. Los aforos son: Panathinakos (18.000), Zalgiris (15.442), Laboral Kutxa (15.504), Real Madrid (13.109), Fenerbahce y CSKA (13.000), Milan (12.627), Maccabi y Efes (11.000), Olympiacos (10.350).

Sin Final Four. La Euroliga desea celebrar las final four en pabellones de entre 17.000 y 20.000 espectadores. El nuevo Palau, con 12.000, en principio, no podrá acoger el evento.

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