Mengual y Carbonell triunfan en Río de Janeiro de camino a los Juegos

El dúo finaliza primero en el preolímpico de natación sincronizada por delante de Italia y Francia

Ona Carbonell (i) y Gemma Mengual durante el preolímpico en Río. Getty Images

Dicen en su entorno que si Gemma Mengual volvió a competir en junio, después de tres años fuera de las piscinas, fue para subirse al podio de Rio 2016. Ella no lo niega y celebra que su ambición tenga premio. Mengual ha conquistado este jueves, junto a Ona Carbonell, su pase de oro para los Juegos Olímpicos que se celebrarán en Río de Janeiro del 5 al 21 de agosto. “Si no supiese que podemos ganar, no estaría aquí”, dijo.

El dúo catalán, que alcanzó los 181,7816 puntos, no solo se clasificó en primer lugar en el preolímpico de natación sincronizada que se celebra estos días en Río, sino que dejó lejos a sus 26 rivales. Italia y Francia, plata y bronce respetivamente, se quedaron a cinco y nueve puntos de distancia. El fin de semana la delegación española disputa el pasaporte por equipos, la otra prueba olímpica.

La victoria como dúo estaba clara desde su aparición el miércoles con la presentación de los ejercicios técnicos, pero se la jugaban a que cualquier desliz en una rutina aún poco ensayada comprometiese toda su obra. “Ayer [por el miércoles] estaba muy nerviosa por terminar. Hoy era el día más complicado, había más fallos. Quería que llegase ya este momento”, confesaba Mengual.

Problemas con las instalaciones

El Parque Acuático, que albergará la competición en agosto, ha decepcionado a Mengual, que criticó el estado de sus instalaciones. “La piscina es bonita, pero espero que hagan una reforma integral, está todo un poco viejo. Las baldosas de los vestuarios se caen, las duchas están rotas…”

El Parque Acuático Maria Lenk, construido para los Panamericanos de 2007, ya había sido criticado por varios entrenadores internacionales durante las competiciones de salto de trampolín del mes pasado.

Les esperan a partir de ahora muchas horas viendo sus presentaciones con lupa para corregir errores y pulir su sincronización, su punto más vulnerable. El equipo técnico celebró el resultado, pero recordó que sus máximos rivales, Rusia, China, Japón y Ucrania, con su plaza garantizada, no participaban en este campeonato y que hasta Río 2016 les queda mucho trabajo por hacer. “Esto de hoy no es lo que queremos en unos Juegos Olímpicos, pero si lo comparamos con nuestros últimos resultados en Kazán, donde nos quedamos en el quinto puesto, estamos muy contentos”, explicó la directora técnica del equipo, Ana Montero.

Mengual y Carbonell, unidas desde septiembre para ganar una medalla olímpica, necesitan ahora más compenetración. A veces se las ve muy juntas, a veces muy separadas. Una se mueve más rápido que la otra. “Nos cuesta mantener la distancia entre ellas”, reconocía Montero. Las medallistas se conocen desde hace varios años, Mengual guió a Ona hasta la élite de la disciplina, pero solo compitieron juntas –y también se llevaron el oro– el mes pasado en el Abierto de Francia. Deben terminar de encajarse. Les separa, además, una generación que Mengual siente cada vez que entra en la piscina. “Ona tiene 25 años, es mucho más eléctrica. Mi ritmo es otro. Yo voy a hacer 39, tengo dos hijos, así que estamos intentando adaptar nuestras velocidades”, explicaba Mengual tras su exhibición.

Mengual y Carbonell nadaron bajo los acordes de la versión del Concierto de Aranjuez de Paco de Lucía y se diferenciaron por su puesta en escena, desde antes de lanzarse a la piscina, hasta el zapateo final de su rutina. La música, la baza artística del equipo con una fuerte impronta flamenca, despertó la curiosidad del público y de la prensa brasileña. “Teníamos claro que queríamos hacer algo muy nuestro. Si nadan desde el corazón, transmiten más allá de la grada y la música española es la que más despierta les apasiona. Queríamos romper el molde y tener una coreografía cuidada, elegante para meterle más caña al final con el taconeo”, explicaba Montero, en el Parque Acuático Maria Lenk.

Montero fue quien "envenenó" a Mengual para traerla de vuelta a la competición con vistas al próximo mes de agosto. Retirada desde 2012, era difícil ver a la veterana fuera de la piscina. La entrenadora la observaba y arqueando una ceja provocó: “¿Qué haces que no vuelves?”. Así llegó Mengual a Kazán, donde compitió con Pau Ribas en la nueva modalidad de dúo mixto. Quedaron quintos, pero fue suficiente para empujar a Mengual hasta Río en busca de la que puede ser su última medalla olímpica. Montero reconoce que fue “envenenando” a la nadadora y que el apelo a una carrera gloriosa hizo el resto: “Gemma volvió a vivir la competición, los aplausos y el reconocimiento”.