Karanka, en la cuerda floja

El técnico vasco no dirigirá al Middlesbrough este fin de semana y el lunes se decidirá su futuro tras enfrentarse con los pesos pesados de su vestuario

Aitor Karanka (c) celebra junto a un jugador del Middlesbrough.

“Todo el mundo cree que son tres puntos sencillos para nosotros, pero es el partido más complicado que nos queda”, advirtió Aitor Karanka antes de jugar el pasado martes en el campo del Rotherham, un modesto en puestos de descenso a la tercera categoría del fútbol inglés. El técnico vasco lleva desde noviembre de 2013, apenas cinco meses después de dejar el Real Madrid, al frente del Middlesbrough. Y persigue un objetivo: devolver al equipo a la Premier League, categoría en la que no alterna desde hace siete años. No le está resultando sencillo. El año pasado cayó en la final del play-off de ascenso ante el Norwich y en la presente campaña lideró la competición durante bastantes jornadas y ahora sigue en la segunda plaza, que le daría el ascenso directo. Pero cayó en Rotherham. “Ellos luchaban por cada balón como si fuera el último de sus vidas”, lamentó. Y estalló un polvorín porque el club anunció horas antes del partido de este domingo en feudo del Charlton Athletic que Karanka no se sentará, sin mayores explicaciones, en el banquillo.

Según ha trascendido y así lo han reflejado varios medios británicos en las últimas horas, Karanka vive un enfrentamiento con los pesos pesados de su vestuario a cuenta de la participación en el equipo de Stewart Downing, héroe local que entronca con la última gran etapa del club, la que en mayo de 2006 le llevó a disputar la final de la entonces Copa de la Uefa frente al Sevilla. Mundialista aquel año, Downing dio el salto a Aston Villa, Liverpool y West Ham antes de regresar al club al inicio de la presente campaña en una traspaso de casi siete millones de euros. Karanka vio con recelo su reincorporación, empeño del propietario Steve Gibson, y pese a tratar de buscarle un espacio en su once tipo acabó relegándole más de una vez al banquillo, situación que no generó el mejor de los ambientes en un vestuario con el que no ha acabado de conectar.

Los malos resultados hicieron el resto. El Middlesbrough, sometido a una gran presión para lograr dar el salto de categoría, apenas ha ganado tres de los diez últimos partidos. Justo esta semana cundieron en la localidad del norte de Inglaterra los rumores que vinculaban a Karanka con Jorge Mendes y un posible futuro como entrenador del Valencia. “No he vuelto a hablar con él desde que vine a Inglaterra”, desmintió quien fue mano derecha de Jose Mourinho en el Real Madrid. “Mi cabeza está en Middlesbrough. Estoy en el mejor sitio para trabajar y mi familia es feliz aquí, incluso el tiempo es como el de Bilbao, más o menos”, explicó la semana pasada justo antes de la derrota en Rotherham. El pasado jueves realizó su última comparecencia pública y apuntó que si el equipo no lograba el ascenso el fracaso iba a ser suyo y que en caso de conseguirse el éxito sería de los jugadores.

Karanka firmó el pasado verano una extensión de contrato que le vincula cuatro años más a su actual destino. Pero no ha dejado de tener problemas para gestionar la aportación de Downing a su equipo, al menos a la altura de las expectativas generadas por su coste y su ascendente en el entorno del club. Ante el Rotherham dejó además en la recámara a Jordan Rhodes, un delantero sin bagaje en la Premier adquirido al Blackburn en el mercado de invierno por más de diez millones de euros. Por más que el técnico abundara el pasado lunes que su relación con Gibson era impecable, la relación en la caseta era complicada. Este sábado en la previa del desplazamiento a Londres para enfrentarse al Charlton, Karanka acudió al centro de entrenamiento de su equipo, pero no dirigió y se anunció que su lugar lo tomaba de manera provisional su auxiliar Steve Agnew. “Sabemos que nuestros aficionados quieren saber más detalles, pero en este momento no haremos más comentarios porque estamos centrados en el partido en The Valley", apuntó el Middlesbrough en un comunicado. Será cuando se dispute ese partido, previsiblemente el lunes, cuando se resuelva el futuro de Karanka, que es incierto.

Al Middlesbrough le quedan once partidos por disputar en la Championship, la segunda categoría del fútbol inglés. Antes de empezar el fin de semana estaba a cuatro puntos y con un partido menos que el líder Burnley, pero en puesto de ascenso y dos puntos sobre el Brighton, que ha jugado un partido más. El Hull también le acecha a tres puntos y un encuentro menos. Los equipos emplazados al final entre el tercero y el sexto deben jugar unas eliminatorias para decidir la última plaza de ascenso.