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El enredo de Sharapova

La rusa achaca su positivo a la complejidad de las notificaciones para advertir de las novedades sobre dopaje: "No he tomado la medicina cada día. Lo hice según me indicó mi médico y en dosis bajas”

Sharapova, durante un partido en Australia. EFE

El asunto, según se mire, podía resultar muy simple o muy complejo, en función de la óptica. Visto a través de la de Maria Sharapova, la rusa que ha agitado el tenis esta semana al reconocer que dio positivo por Meldonium, fármaco prohibido desde el pasado 1 de enero, el proceso fue de lo más arduo. “Tenías que abrir un correo con un asunto que no tenía nada que ver con el programa antidopaje, acceder a una página web, introducir una contraseña y también un usuario, buscar, clicar, buscar, clicar, buscar, clicar, navegar y leer”, describió a través de un comunicado publicado en su página de Facebook.

Masha, que se expone a un castigo que según la reglamentación podría extenderse hasta los cuatro años, o quizá a dos, o quizá a un periodo de baja mínimo, unos meses, dada su colaboración con la Federación Internacional de Tenis (ITF), se dirigió a su legión de seguidores (15,4 millones solo en dicha red) para expresar su disconformidad con las informaciones “distorsionadas” y “exageradas” que, según ella, se han ido publicando desde que hace unos días compareciera en un hotel de Los Ángeles para hacer el anuncio.

En el texto, relativamente extenso, Sharapova pormenoriza la secuencia. Incide la rusa en el batiburrillo de datos que recibió, cuestiona los canales y niega que fuera notificada hasta en cinco ocasiones de las novedades sobre dopaje de cara a esta nueva temporada. Relata, con una dosis de ironía, cómo recibió un correo electrónico de la Agencia Mundial Antidopaje (WADA) el pasado 22 de diciembre, en el que se les informaba a los tenistas de los cambios.

“Debí prestar más atención a este mensaje, pero, ¿y el resto de advertencias?”, cuestiona la rusa, de 28 años y a la que han abandonado varios patrocinadores de prestigio. “Estaban ocultas entre newsletters, páginas web o folletos. El 18 de diciembre recibí un correo electrónico cuyo asunto era ‘Noticias de Jugadores’. Contenía una newsletter de una página web donde había mucha información sobre viajes, torneos, clasificaciones, estadísticas, boletines, felicitaciones de cumpleaños y… sí, información antidopaje”.

Foto publicada por Sharapova, en la que exhibe uno de los folletos que recibió.

La siberiana acompaña la misiva con una foto de un folleto desplegable que recibió a inicios de este año. “Tenía centenares de palabras, muchas de ellas técnicas y con letras pequeñas”, explica. “¿Debería haberlo mirado? Sí, pero si vierais el documento sabríais a lo que me refiero”, matiza, antes de indicar que consumió el Meldonium según le recomendaron los doctores (“no he tomado la medicina cada día. La he tomado según las indicaciones de mi médico y en dosis bajas”) y cerrar la nota con un mensaje defendiendo su inocencia: “Estoy orgullosa de cómo he practicado este deporte. He sido honesta y he ido siempre de frente. No he pretendido estar lesionada para ocultar la verdad sobre el resultado de mis pruebas”.

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