Barça-Madrid, un clásico crucial camino de la final four de Berlín

Las derrotas que acumulan ambos equipos y la competitividad de su grupo magnifican la trascendencia de la cita en el Palau Blaugrana

Perperoglou y Maciulis. EFE

Las tribulaciones del Barcelona y del Real Madrid en la Euroliga magnifican su tercera cita esta temporada. Sus apreturas clasificatorias inflan el suflé del clásico. Rudy Fernández, ausente en los dos primeros, asoma hoy en el Palau Blaugrana (20.45, Movistar+ y E3) como un resorte capaz de cambiar el decorado. El Barcelona ganó los dos duelos directos disputados este curso, tanto el de la Liga Endesa (84-91, el 27 de diciembre) como el de la Euroliga (86-87, el 21 de enero).

Las canastas sobre la bocina de Doellman han enderezado el proceloso rumbo del equipo azulgrana. Una, en el Barclaycard ante el Madrid, y la otra, a renglón seguido de un triple a falta de cuatro segundos, la semana pasada ante el CSKA de Moscú han evitado que el Barcelona llegara prácticamente desahuciado al partido de hoy. Comparece apurado, pero con posibilidades a pesar de que acumula cinco derrotas, tantas como victorias.

El Madrid suma un triunfo más, pero su camino ha sido igualmente tortuoso. Ya lo pasó mal en la primera liguilla con cinco derrotas en las siete primeras jornadas, y también trastabilló en el inicio de este Top 16 con tantas derrotas como triunfos en sus seis primeras citas. Las lesiones mermaron al cuadro de Pablo Laso y también al de Xavi Pascual, aunque ambos se han reforzado en la Euroliga con las incorporaciones de KC Rivers, Ndour y Lima unos; y de Dorsey, los otros. “El actual Madrid es mejor que el de la primera vuelta”, sentencia Pascual.

El clásico del Palau tendrá nuevos ingredientes y alguna duda. Los médicos del Barcelona no están seguros de que puedan jugar Abrines, lesionado en una rodilla desde el 6 de marzo, y Navarro, con molestias físicas. “Llegamos bien, emocional y mentalmente, pero habrá que esperar a los primeros minutos de partido para ver por dónde irán las cosas”, dice Pascual. “Podemos jugar bien o mal, pero ganar tres veces seguidas al Madrid es complicado. El pasado es pasado, pero hemos ganado a dos grandes equipos como el Olympiacos y el CKSA en los dos últimos partidos en casa y esto es buena señal para nosotros”.

Pau Ribas considera que el resultado del clásico puede ser especialmente relevante para el desenlace del Top 16. “Sabemos dónde podemos hacerles daño y no le dejaremos que marquen su ritmo. Todos los partidos del Top16 son definitivos. No puedes olvidar lo que has hecho antes porque el average puede influir al final. Este partido puede valer doble porque representaría seguir nuestra buena dinámica actual”, concluye el escolta barcelonés de 29 años.

Duelo CSKA-Baskonia

En un grupo en el que se clasifican los cuatro primeros para los cuartos de final, el Real Madrid ocupa la tercera plaza y el Barcelona, con una victoria menos, la quinta. El Khimki, que acaba de nombrar entrenador a Dusko Ivanovic en sustitución de Rimas Kurtinaitis, es quinto, con cinco victorias, las mismas que el Barcelona. El equipo ruso visita hoy la cancha del Brose Bamberg alemán.

También se miden hoy en Moscú (18.00, Movistar +) el CSKA y el Laboral Kutxa, que comanda la clasificación del grupo con siete victorias cada uno. El equipo de Velimir Peravovic ganó en Vitoria por 81-71. “El CSKA venció en Madrid y estuvo a punto de repetir en Barcelona. Cuenta con jugadores muy certeros como De Colo. Es el equipo que hace más puntos” (92,7 de media), subraya el entrenador croata. El Baskonia cerrará el Top 16 enfrentándose el día 23 al Barcelona, el 1 de abril al Real Madrid y el 7, al Brose. El objetivo es clasificarse para los cuartos de final, cita previa para llegar a la final four, del 13 al 15 de mayo en Berlín.