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Hamilton logra la primera pole del año

Mercedes copa la primera línea, mientras Sainz saldrá séptimo y Alonso 12º

El nuevo sistema de clasificación resta emoción y favorece a los equipos grandes

Lewis Hamilton, este sábado en el circuito de Melbourne. AFP

Nada parece haber cambiado en relación con la última carrera de la temporada pasada. La clasificación del primer Gran Premio del año, el de Australia, volvió a demostrar la superioridad absoluta de Mercedes sobre todos sus perseguidores. Lewis Hamilton logró la primera pole position de la temporada y, junto a Nico Rosberg, segundo, permitieron a la marca alemana copar por séptima vez consecutiva la primera línea de la parrilla de salida. La segunda, la compartirán los Ferrari de Sebastian Vettel y Kimi Raikkonen, a casi un segundo. Por detrás, el Toro Rosso de Max Verstappen.

La primera posición de Hamilton quedó determinada a falta de tres minutos para la conclusión de la tercera tanda de la clasificación. La emoción de los últimos minutos, de las últimas vueltas rápidas, de la llegada a la línea de meta sin saber para quien sería la pole se perdieron. “Yo creo que deberíamos volver al sistema anterior”, señaló Nico Rosberg. “Hemos visto que no fue tan emocionante como se imaginaba. Al principio muchos coches en pista y problemas para todos. Pero no sé si es la mejor manera. Creo que esta no es la mejor forma de plantear la clasificación. Se intentó mejorar, pero tal vez debamos regresar a la anterior clasificación”, agregó Vettel.

Las nuevas normas introducidas en el sistema de clasificación –eliminación de los pilotos cada 1,5m a partir del minuto siete de la Q1 y de la Q2- aportaron fundamentalmente incertidumbre. No cambiaron demasiado las cosas para las grandes escuderías, que buscaron un buen tiempo en sus primeros intentos para poder regresar tranquilos a sus talleres. Eso fue lo que hicieron en Mercedes y en Ferrari. Rosberg falló en su primer intento, pero luego se aseguró su plaza sin problemas. Hamilton, en cambio, realizó ya un buen tiempo de entrada, pero lo mejoró notablemente en su quinta vuelta con neumáticos superblandos, demostrando que su duración es mayor a la esperada inicialmente. Las eliminaciones comenzaron a los siete minutos. Quien tuvo el cuestionable honor de ser el primero en caer fue el alemán Pascal Wehrlein que dejó su Manor en último lugar de la parrilla.

Hubo sorpresas. Lógicas, por el desconocimiento del nuevo sistema. Los equipos deben revisar sus estrategias y pensar con más profundidad que cada minuto y medio se elimina a un piloto. Esa cuestión fue determinante en la eliminación del piloto de Red Bull Daniil Kvyat, que no tuvo ninguna capacidad de reacción, ante la imposibilidad de acceder a una nueva vuelta rápida. En la Q1 se quedaron los dos Manor, los dos Haas, un Red Bull y los dos Sauber.

Tanto Fernando Alonso como Carlos Sainz salvaron el primer escollo, mostrando el potencial de sus coches. Para el asturiano, aquello fue la mejor noticia de la jornada. Y no le importó después quedar eliminado en la segunda tanda. Alonso partirá desde la 12ª posición, justo por delante de su compañero de equipo Jenson Button. “Fue extraño”, indicó el asturiano, tras su eliminación. “Estoy muy contento con el coche, porque mientras hemos contado con juegos de neumáticos nuevos, hemos estado rodando a 1,2s de los Mercedes. El sistema favorece claramente a los grandes equipos, porque los pequeños nos desangramos en la Q1. Alli gastamos los juegos de neumáticos superblandos y nos quedamos sin opciones en la Q2. Deberían conceder más juegos a los equipos pequeños, para que pudiéramos seguir luchando”. El asturiano agregó: “La cuestión es que también nosotros podamos entrar en el grupo de equipos grandes y podamos resolver la Q1 con un solo juego de neumáticos. Y soy optimista, porque el coche es rápido y llegarán cosas nuevas para las próximas carreras. Creo que tendremos opciones de estar en los puntos”.

Carlos Sainz se clasificó finalmente séptimo, sin saber exactamente lo que le estaba ocurriendo. “El coche muy bien. La clasificación bastante caótica. No sabíamos qué pasaba, teníamos problemas con los calentadores y eso tampoco ayudaba”, señaló el madrileño. “Lo importante es que la vuelta de la Q2 me hubiera servido para ser quinto en la parrilla, pero no la pude repetir. Todavía no entendemos bien el sistema y eso te crea caos y confusión. A mí me ha parecido raro. Quizás para la Q3 el formato no sea perfecto todavía. Yo lo pasé mal al final de la Q2. Deberemos hacer una buena salida e intentar estar en los puntos”. Versttappen, por su parte, concluyó quinto, mejorando en dos décimas el tiempo de Sainz. Los Toro Rosso se mostraron muy fuertes y su ritmo de carrera debería permitirles ser el tercer equipo, solo por detrás de Mercedes y Ferrari.

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