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Catarsis en Pontevedra

Portada del libro 'A pulso'.

La vida puede cambiar en cualquier momento y en cualquier lugar. Por ejemplo durante la primavera de 2005, en Poio (Pontevedra) y durante una pájara en el último repecho de una sesión de entrenamiento en bicicleta. Esas son las coordenadas en las que el triatleta Javier Gómez Noya decidió que quería seguir luchando y que iba a ser campeón del mundo de triatlón en varias ocasiones y medallista olímpico.

Los periodistas gallegos Paulo Alonso y Antón Bruquetas relatan en A pulso (Córner) la carrera de Gómez Noya, desde sus inicios en la natación a la victoria en Londres en 2013, que ejerce como hilo conductor del relato. Alonso y Bruquetas dibujan una personalidad inquebrantable y constante, de alguien capaz de meterse en la piscina en invierno cuando aún no ha amanecido.

La anomalía cardiaca que sufre y que provocó que el Consejo Superior de Deportes le negara la licencia para competir le sirvió a Gómez Noya como motivación. "Mi carrera nació de una rebeldía forzada", decía hace unos meses en una entrevista con este periódico. Todo lo sufrido, todo lo vivido y todo lo aprendido por el deportista está en este libro. Como el día en que el ruso Polikarpenko le enseñó que eso de que el halago debilita es una gran verdad... Y también una buena táctica para ganar una carrera.