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“¡Que me quiten lo ‘bailao’!”

Quique Sánchez Flores repasa en una entrevista su experiencia al frente del Watford

Quique Flores da instrucciones a sus jugadores. AFP

Desde que se instaló al norte de Londres, a Quique Sánchez Flores, ha sido más fácil verle sentado en un parque leyendo un libro que en un pub, pero a fin de cuentas eso también es integrarse a la ciudad. Con chándal y balón de por medio, ha llevado a los Hornets a volar alto: jugará el Watford las semifinales de la FA Cup contra el Crystal Palace en Wembley, el 24 de abril. Pese a la derrota del sábado ante el Stoke parece tener más que superado el objetivo de mantener a los de Vicarage Road en la Premier League, a 12 puntos de la zona de los puestos de descenso. Siempre reflexivo, el entrenador del Getafe, Atlético de Madrid, Valencia y Benfica, repasa sus primeros meses en Inglaterra. 

Pregunta. Le llaman del Watford hace casi un año, y qué hace ¿escucha a Elton John?

Respuesta. Lo primero, pienso en él, ¡claro!, es uno de mis ídolos musicales. Luego me ubico, viajo a Londres, me informo y veo qué es lo que hay, qué quieren, qué puedo ofrecer. Tenía muchas ganas de entrenar, pero también muy claro dónde y cómo. Inglaterra siempre había sido un deseo y cuadró todo.

P. Le llamó Sir Elton John que fuera propietario del equipo. ¿Qué le dijo?

R. ¿Yo? ¡Nada!, me quedé muy cortado. Bueno, me felicitó, me dijo que estaba contento de como nos iba y de cómo jugábamos y eso. Y nada, le dije que estaríamos encantados de verle un día en el campo. Pero la verdad, me corté mucho. Luego puso un mensaje en Twitter creo, muy elogioso. Hombre, está bien que valore mi trabajo, ¿no?

Puedes imaginarte qué es el fútbol inglés, pero hasta que no lo vives no sabes de verdad lo que es”

P. ¿Usted?, ¿El hijo de Carmen Flores, el sobrino de Lola, el primo de Lolita, Antonio y Rosario se cortó?

R. Hombre, por los lazos familiares he conocido a músicos muy importantes, pero ¡era Elton John! Una de las cosas que se nota mucho en Inglaterra es el peso de la tradición y por supuesto, también en el fútbol.

P. ¿El Watford es tradición, ilusión y futuro?

R. Sí, tiene el peso de 150 años de historia. De puertas hacia adentro, es un club estructurado y con ganas de crecer y hacer las cosas bien; sabe lo que quiere y adónde quiere ir. Y notas la ilusión para conseguirlo; tiene pasión. Así lo siento.

P. ¿Le ha sorprendido lo que ha encontrado en Inglaterra?

¿Watford? Lo primero que pensé fue en Elton John, uno de mis ídolos. Me llamó y no supe que decirle”

R. Hasta que no llegas no sabes de verdad qué es esto. Vine a jugar contra el Chelsea y en Anfield y, por mucho que imagines, te pueda parecer o intuyas desde fuera de qué va esto, hasta que no lo vives es imposible entender por qué es diferente y única la manera de vivir el fútbol. Y en consecuencia, la manera de afrontarlo.

P. ¿Se lo está pasando muy bien o solo lo parece?

R. Estoy disfrutando mucho y supongo que se nota. Muy bien, más allá de que los resultados. Lo estoy viviendo todo con cierta inocencia y eso me permite saborear mucho los detalles, valorarlos mucho.

P. Pero usted que a entrenador al Atlético y lo ha hecho campeón después de muchísimo tiempo sin ganar, al Valencia, el club de su vida...

R. Pues mira, yo creo que esto tiene más que ver con mis inicios en el Getafe, con esa mirada de los primeros años.

Ahora veo la semifinal de la Cup en Wembley  como una fiesta, pero acabará siendo un objetivo”

P. El equipo está en semifinales y casi salvado del descenso. ¿Usted ya ha ganado la Premier?

R. No sé, pero el otro día veía un cartel que decía algo así como que me quiten lo ‘bailao’ y es un poco eso. Sí, es verdad, a mí ya ¡que me quiten lo ‘bailao’! Lo que he disfrutado este año no me lo quita nada.

P. ¿Ya se ha imaginado lo que puede ser jugar en Wembley y ganar la FA Cup?

R. No, no pierdo energía en eso. Sí le he dicho a la gente del cuerpo técnico y a los jugadores que Wembley no lo abren todos los días, que sean conscientes de ello. Ahora pienso en ese partido contra el Palace y lo hago feliz y contento, con la sensación de que vamos a vivir un sueño, una fiesta con 40.000 seguidores de los Hornets en Wembley. Pero a medida que llegue el partido el sueño se convertirá en un objetivo y el objetivo en tensión y responsabilidad porque el objetivo manda.

P. Lleva 12 años ejerciendo, ¿ha sacado el manual o ha vuelto a la escuela?

R. Aquí no puedes venir de listo y decir, mirad: ‘os voy a enseñar de qué va esto’, porque no va así. El fútbol inglés exige respeto a los más mínimos detalles. Inglaterra te pone a prueba y te enseña. Pero es muy exigente, en muchos detalles.

P. ¿Es tan salvaje como parece la dinámica del juego?

R. Sí, mucho. Esa es una de las cosas que intentamos controlar pero es complicado, por una razón casi puramente cultural. Yo nunca he creído en el fútbol de autor, pero buscamos darle pausas al juego. Conseguirlo ya es otra cosa. En la última jornada se marcaron diez goles en los últimos cinco minutos. El fútbol inglés es salvaje desde una cuestión casi étnica, cultural, por la necesidad de que el equipo llegue al área y los partidos se descontrolan sin saber cómo. Pero en el verano pasado tampoco te creas que fue tan fácil convencer a jugadores para venir al Watford, a un equipo que acababa de subir, con un entrenador nuevo… Ya es parte de nuestro éxito y para estar orgullosos de que en el mercado de invierno hayan querido venir a jugar con nosotros.

P. ¿Y que pretende?

R. Básicamente, consolidarnos. Para un club como el nuestro, ese el punto de partida que nos debe permitir crecer.

P. El destino ha hecho que le haya tocado estrenarse en una liga tan loca que la puede ganar el Leicester. ¿Aguantará?

R. Está por ver, pero no me extrañaría. Lo que tengo claro es que sería bonito que la ganaran ellos; hablaría muy mucho a favor del fútbol inglés. La historia del Leicester reconforta a los románticos del fútbol de toda la vida, porque devuelve la pelota al césped. Otra cosa es que el Tottenham lo esté haciendo muy bien y se lo merezca, claro. Lo que está claro es que será campeón quien se lo gane. En el fondo soy un romántico, ya ve.

P. ¿tan romántico que le arrancó una lagrimita ser nombrado mejor entrenador del mes de diciembre?

R. Sí, que quieres que te diga, me emocioné cuando me lo dijeron. Era la primera vez que le daban ese premio a un entrenador del Watford, llevaba pocos meses en Inglaterra, me hizo mucha ilusión, y sí, me emocioné. Ya te digo que soy un romántico del fútbol. Para otro será una tontería, para mí no.