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En América se encarece el billete mundialista

Luis Suárez marca en su regreso con Uruguay y Neymar ve una amarilla que adelanta su vuelta a Barcelona

Luis Suárez celebra un gol ante Brasil. AP

La progresión de selecciones que no hace mucho eran poco menos que marías propicia que la clasificación mundialista en el continente americano ya no sea un largo trámite que favorece a los poderosos. En Sudamérica, la quinta estación de esa travesía ya exigió lo máximo a las dos grandes de la zona, Brasil y Argentina. Y la clasificación muestra que el equipo que lidera Messi está en puesto de repesca y tanto la selección chilena, vigente campeona de América, como Colombia, cuartofinalista del último Mundial, se quedarían a día de hoy fuera del próximo campeonato. Más al norte, Estados Unidos, que no falta a la cita desde 1990, sufre un calvario para repetir presencia.

La jornada del próximo martes será un nuevo desafío para los grandes. Brasil visitará un campo que históricamente no le resulta nada amable, el de Defensores del Chaco en Asunción, la capital paraguaya. Allí no podrá disponer ni del criticadísimo David Luiz ni tampoco de Neymar, que vieron en el partido del pasado viernes contra Uruguay sendas tarjetas amarillas que acarrean suspensión, detalle que en el caso del barcelonista le ayuda a gozar de más días sin competición antes del clásico del sábado ante al Real Madrid. Dunga ha llamado a dos debutantes, ambos futbolistas del campeonato local, para suplirlos: Gabriel Barbosa, atacante del Santos, y Felipe, zaguero del Corinthians. Además, ha lanzado una crítica a sus futbolistas que ayuda a entender el camino por el que transita la selección brasileña: “Tenemos que ser más viriles y jugar más al cuerpo a cuerpo”. Paraguay llega tras ceder un empate en el descuento ante Ecuador, líder al que dominó hasta el final.

Uruguay recibe a Perú, que también rescató un punto en la última jugada de su partido contra Venezuela. Luis Suárez repetirá como capitán charrúa, faceta en la reemplazó en Brasil al lesionado Godín. “Un orgullo y más en las circunstancias que llegaba, pero fue la vuelta soñada”, explica el delantero barcelonista, que marcó en Recife, tras casi dos años sancionado, el gol que empató un duelo en el que su equipo estaba 2-0 antes de la media hora de partido. Poco cambia en Uruguay, donde Álvaro Pereira, zaguero del Getafe, resumió lo sucedido en Recife, que les permitió amargar una vez más a los brasileños, pese a que estos se adelantaron en el primer minuto del partido: “Fuimos rebeldes”. El seleccionador Oscar Washington Tabárez reinvindicó el trabajo coral. “No somos Suárez y diez más y además Luis no solo juega sino que también lucha… y lo digo en el buen sentido de la palabra”.

En Chile trabajan de cara al partido que les aguarda en Venezuela, en el que faltará otro barcelonista, el meta Claudio Bravo, que también vio una amarilla en el último partido contra Argentina. Tampoco podrán jugar por sendas lesiones musculares ni el mediapunta Matías Fernández ni Marcelo Díaz, centrocampista del Celta, que se perderá el derbi gallego contra el Dépor.

En la Córdoba argentina, y con el mal estado del terreno de juego bajo los focos, Tata Martino busca recambios para el centro de la zaga, donde no podrá alinear a su dupla titular el jueves pasado en Santiago de Chile, Otamendi y Funes Mori, sancionados al igual que Lavezzi. Espera Bolivia y Messi avisó mientras dejaba, aun victorioso, el vestuario en campo chileno: “No podemos fallar ni regalar más puntos”.

EE UU al filo del desastre

Más al norte quien no está para regalos es Estados Unidos. Cayó en Guatemala (2-0), selección a la que recibirá este martes en Columbus sin más enmienda que la victoria. Un nuevo tropiezo dejaría al equipo de Jurgen Klinsmann al borde de la eliminación sin ni siquiera llegar al hexagonal final que dirime las tres plazas directas para Rusia y la de repesca frente a un combinado asiático. No es poco lo que se juega en esa cita del martes. Una eliminación de los norteamericanos a manos de los guatemaltecos y de Trinidad y Tobago, que le aventajan en tres y cuatro puntos con tres jornadas por disputar, tendría unas consecuencias demoledoras para la expansión del fútbol en el país. “Nada es gratis para clasificarse”, apunta el técnico alemán.

Más tranquilo es el periplo de México, que superó a Canadá (0-3) y Costa Rica, que empató en Jamaica (1-1). Los aztecas resolverían el pase a la siguiente fase con un nuevo triunfo ante el combinado que dirige Benito Floro, que mantiene vigentes sus opciones de estar en Rusia.