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Pistas con ojos y cerebro

Juan Carlos Ferrero, exnúmero uno del mundo, importa a su academia de Villena un sofisticado sistema de videoanálisis que mejora la productividad durante los entrenamientos. Su centro, pionero en España

Juan Carlos Ferrero, durante una exhibición en Villena.

En medio de una extensa llanura, dominada por la aridez y la incidencia del sol, un pequeño oasis rodeado de cipreses y olivos, jardines tupidos y el traqueteo de las pelotas, de un lado a otro todo el rato. Allí, en un paisaje aislado, muy próximo a Villena (Alicante), se asienta la academia de Juan Carlos Ferrero, exnúmero uno del tenis mundial. El escenario, remanso de paz, concentra a unos 50 jóvenes de diferentes nacionalidades que aspiran a convertirse en profesionales de la raqueta, y también, desde hace poco, enmarca una novedad: la pista inteligente. Un sofisticado sistema importado por el extenista y su técnico de toda la vida, Antonio Martínez Cascales, con el objetivo de multiplicar la productividad de esos aspirantes.

“Con esa cantidad de información yo hubiera sido mejor jugador”, bromea Ferrero. Se refiere el valenciano, ganador de Roland Garros (2003) y tres títulos de la Copa Davis, entre otros méritos, al dispositivo tecnológico (PlaySight) que permite monitorizar y analizar el trabajo y el rendimiento de los jugadores en tiempo real; a las pistas con ojos y cerebro, que ven y piensan. Mediante un circuito de vídeo instalado alrededor de la zona de juego, compuesto por entre seis y 10 cámaras sincronizadas y una máquina en forma de poste que procesa los datos desde un lateral, cada acción queda registrada: derechas, reveses, paralelos, servicios; movimientos, porcentaje de acierto o error, áreas de incidencia. Todo.

“Es una herramienta para mejorar. A los jugadores les gusta y les motiva, porque así saben si están haciéndolo mejor o peor. Y a los técnicos también, porque luego puedes sentarte con ellos, ver los números y aplicar correcciones”, precisa Ferrero, cuyo centro es el primero que adopta este sistema en España. Aplicado ya en los cuatro Grand Slams (Abierto de Australia, Roland Garros, Wimbledon y US Open) y por la Federación Estadounidense de Tenis (USTA), su precio es de 40.000 euros —con una licencia para tres años—, procede de una empresa israelí establecida en EE UU y lleva ya un lustro en el mercado.

Detalle del panel de Play Sight.

Entrenamiento científico

“Procesa de forma instantánea información que normalmente requiere de semanas”, matiza Samuel López, preparador del tenista Pablo Carreño. Este, 46 en el ranking mundial, también subraya los beneficios del sistema importado por Ferrero, del entrenamiento científico. “Para nosotros es perfecto. Toda la información al momento”, dice el asturiano, que se ejercita en el centro de Villena, al igual que el prometedor júnior Nicola Kuhn. “Hace que te exprimas más, que te piques si ves que no estás haciéndolo bien. Te obliga a estar más atento y a dar el cien por cien todo el rato, no solo a fases”, certifica este último (16 años), nacido en Alemania y que en un futuro jugará por España.

“Esto encaja con nuestra filosofía de toda la vida”, indica Cascales, impulsor de la JC Ferrero Equelite Sport Academy, en Villena. “Cuando yo trabajaba con Juan Carlos, el ejercicio no terminaba al acabar una cesta de pelotas, sino que nos marcábamos siempre un objetivo; esto es lo mismo, pero con un sistema mucho más optimizado, que además motiva mucho al tenista. Hemos implantado esta pista inteligente con el objetivo de que los jugadores sigan desarrollándose. Queríamos acercar este tipo de tecnología punta que se utiliza en la élite del tenis a los jóvenes que están formándose para llegar a ser profesionales”.

VÍDEO: Juan Carlos Ferrero explica el sistema PlaySight.