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Ajedrez y mujeres, el gran misterio

Judit Polgar estará en el I Congreso por la Igualdad, del 13 al 15 de julio en Vitoria

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Judit Polgar, la mejor ajedrecista de la historia

Genética, educación, hormonas, cerebros diferentes, discriminación, ambientes demasiado masculinos… Todo eso y más se arguye para explicar el gran misterio: entre los cien mejores ajedrecistas del mundo sólo hay una mujer; la desproporción en el número de practicantes es de 14 hombres por cada fémina. La húngara Judit Polgar, única de la historia que ha estado entre los diez primeros, será la estrella de un congreso innovador, en Vitoria del 13 al 15 de julio.

“Aumentar la participación de las mujeres en todos los ámbitos del ajedrez” es el objetivo primordial. “Para ello, es fundamental educar a niños y niñas en igualdad”, recalca José Manuel Sierra, director de Expochess, entidad cultural que organiza el congreso con el apoyo, entre otros, del Gobierno Vasco, la Diputación de Álava, el Ayuntamiento de Vitoria y el Consejo Superior de Deportes. Habrá once ponentes, siete mujeres y cuatro hombres, además de sesiones que fomenten las tormentas de ideas y las preguntas y propuestas de los asistentes en un programa que sumará unas 20 horas en tres días.

Judit Polgar y sus dos hermanas, Susan y Sofía, son el mejor argumento de quienes (como el autor de estas líneas, ponente inaugural del congreso) sostienen que la educación diferente de niños y niñas en la gran mayoría de los países constituye la causa principal del misterio: regalar un juego de ajedrez a una niña es, todavía hoy, casi tan raro como una muñeca a un niño. Las tres hermanas húngaras fueron educadas en casa, por sus padres (pedagogos profesionales), con el ajedrez como una asignatura, al mismo nivel que las matemáticas, la lengua o la geografía. Y sus resultados deportivos fueron impresionantes, lo que cuestiona la teoría de las hormonas: la mayoría de las niñas abandona el ajedrez de competición en la pubertad, cuando los estrógenos las incitan a ampliar sus redes sociales, mientras la testosterona estimula a los niños a ser los mejores en algo.

Pero el asunto tiene otros muchos enfoques de gran interés, que serán glosados por ponentes con enorme experiencia. El psiquiatra Fernando Mosquera, director médico de la Red de Salud Mental de Álava, dirige un programa de aplicaciones terapéuticas del ajedrez. El psicólogo Juan Antonio Montero es el principal artífice de que Extremadura sea la vanguardia mundial en ajedrez social y terapéutico. Su colega Lorena García (Universidad de La Laguna, Tenerife) es coautora del primer estudio científico donde se concluye que el ajedrez también desarrolla la inteligencia emocional, no sólo la cognitiva. El filósofo Nicola Lococo tiene una larguísima experiencia como docente y divulgador.

Juan Antonio Montero, psicólogo

Otra psicóloga, Angels Cucarella, hará de puente entre la ciencia y el deporte: ha realizado un estudio de ajedrez y adicciones, además de haber sido octacampeona de Valencia y bicampeona de Euskadi. Dos vicepresidentas de la Federación Internacional de Ajedrez (FIDE), la ecuatoriana Marta Fierra (también gran maestra) y la chilena residente en EEUU Beatriz Marinello (expresidenta de la Federación de EEUU) aportarán la visión institucional. Y la nómina se completa con las dos mejores jugadoras españolas del momento: Sabrina Vega, subcampeona de Europa hace un mes; y Ana Matnadze, medalla de plata individual en la Olimpiada de Ajedrez de Trömso (Noruega) de 2014.

Lorena García, psicóloga

La sede no se ha elegido al azar: el hotel Lakua está muy ligado al ajedrez desde que, en 2007, acogió un torneo de primera fila mundial, la Liga de Campeones, en el que se estrenó la revolucionaria urna de cristal, que permite ubicar a los comentaristas y al público junto a los jugadores, sin molestarlos.

Sabrina Vega, subcampeona de Europa 2016

Esta vez no se trata de aislar a nadie en una vitrina insonorizada, sino de todo lo contrario: de debatir abiertamente sobre un fenómeno que la ciencia quizá no pueda aclarar totalmente hasta que sea capaz de precisar las diferencias exactas entre el cerebro masculino y el femenino. Mientras tanto, conviene mucho establecer pautas que aminoren la citada desproporción: no tiene lógica alguna que por cada quince ajedrecistas sólo haya una mujer.

Leontxo García está contratado como ponente por la organización del I Congreso Internacional por la Igualdad de las Mujeres en el Ajedrez.