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Royal Troon hace su selección

El viento y la lluvia convierten la segunda jornada del Open Británico en un concurso de supervivencia. Mickelson lidera con Stenson a un golpe y Sergio García en la lucha

Henrik Stenson, segundo clasificado en el British Open.
Henrik Stenson, segundo clasificado en el British Open. AP

"Cuando juegas aquí te das cuenta de por qué este juego nació en Escocia. Esto es lo bonito del golf", confesaba Jon Rahm en la cabina de comentaristas de Canal+ Golf al término de su vuelta. Y es que unas pocas horas después de la vuelta histórica de Phil Mickelson, los golfistas amanecieron con un Royal Troon no sólo distinto, sino en permanente cambio. Un clásico día de Open Británico. Si los más madrugadores se encontraban con una incómoda lluvia, a mediodía el viento dificultaba incluso el juego en los greenes. Cuando las últimas partidas de la tarde se las prometían muy felices, una nube negra recordaba a los presentes que al final, el campo es el que selecciona a los que se jugarán la Jarra de Clarete a lo largo del fin de semana.

Que en su confortable habitación, no es difícil imaginarse a Phil Mickelson, líder con diez bajo par, disfrutar de la retransmisión con su enorme sonrisa y pensando: "Atrapadme si podéis". El zurdo de Arizona rozaba de nuevo la perfección de su juego en los nueve primeros, con lluvia intermitente y greenes más receptivos por el efecto del agua. Birdies al sencillo 4, al correoso 7 y de nuevo uno de los golpes del torneo en el Sello de Correos. Un wedge jugado esta vez de izquierda a derecha, largo de bandera para aterrizar a cinco metros del objetivo... y regresar después exactamente como él había imaginado para quedarse a un par de pulgadas del hoyo en 1.

Un solo golpe por detrás, el sueco Henrik Stenson (-9) lidera la remontada europea con una interesante lección de cómo jugar un campo tipo links: muy seguro desde la salida, extraordinariamente efectivo desde la calle (89% en greenes en regulación), y capaz de terminar los 18 hoyos de Troon con sólo 28 putts, la mejor cifra del día. Un jugador que a los 40 años tiene el honor de haber sido el primero en liderar la lista de ganancias a ambos lados del Atlántico en 2013, que se acerca a la veintena de triunfos profesionales y que ha estado más de cien semanas entre los diez mejores del Mundo, pero nunca ha ganado un Grande. Una máquina perfecta cuando alcanza su nivel contra el artista, el genio del juego corto, un Mickelson capaz de comenzar el torneo como en la jornada de jueves como de dejarlo escapar el domingo al más puro estilo Mickelson.

Dos estilos enfrentados y una clasificación escalonada como consecuencia de las duras condiciones climatológicas del viernes. Con -7 y a tres golpes del líder, otro pateador experto como el danés Soren Kjeldsen y el sorprendente ganador del PGA de 2011, el estadounidense Keegan Bradley, mientras que con -4 y ya en sexto lugar, Sergio García continúa sólido en su juego tras dos vueltas en números rojos. Con sus buenos números desde el tee de salida y su dilatada experiencia en situaciones adversas, el castellonense estará en la lucha hasta el último día.

En cuanto al resto de los españoles, Rafa Cabrera-Bello aguanta con un excelente -3, Miguel Ángel Jiménez pasa el corte sin problemas con uno sobre par, y Jon Rahm cumple su objetivo de estar el fin de semana gracias a un +3 y un oportuno cambio de estrategia a mitad de la vuelta. Tras ver cómo encadenaba tres bogeys en los tres primeros hoyos manteniéndose conservador desde el tee, sacaba el driver de la bolsa para finalizar la parte complicada del circuito con dos birdies oportunos para meterse entre los elegidos. Un paso más en su carrera para asegurarse la tarjeta del PGA Tour el año que viene.

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