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“He visto el gol de Koeman entre 1.000 y 1.500 veces”

El exportero de la Sampdoria recuerda la final contra el Barcelona en Wembley

Gianluca Pagliuca, en la playa de Copacabana, en Río en el 2013.
Gianluca Pagliuca, en la playa de Copacabana, en Río en el 2013. AFP

Gianluca Pagliuca (Bolonia, 49 años) es el portero que más partidos disputó en la Serie A. Criado en la cantera del Bolonia, el guardameta sumó 592 encuentros. Solo le superan Paolo Maldini (647), Javier Zanetti (615) y Francesco Totti (601). El cancerbero no olvida al Barça de Koeman, que le robó la oportunidad de levantar la Copa de Europa en 1992, ni a la selección brasileña de Romario, que le ganó a su Italia la final de la Copa del Mundo en Estados Unidos 94. Pagliuca, que volvió a su casa para ejercer de responsable de los porteros juveniles del Bolonia, recuerda con EL PAÍS el partido ante el Barça de Cruyff, en la víspera del Trofeo Joan Gamper (20.30 horas, TV3), que enfrenta a la Sampdoria y al Barcelona de Luis Enrique.

Pregunta. ¿Cuántas veces ha vuelto a ver el gol de Koeman?

Respuesta. Probablemente lo he visto entre 1.000 y 1.500 veces. De hecho, hace una hora lo he vuelto a ver. En Facebook habían colgado un vídeo repasando aquella época de la Sampdoria y, por supuesto, también estaba el resumen de la final de Wembley. Creo que es el gol que más veces he visto en mi vida.

P. ¿Era imposible de parar?

R. Todos los goles son posibles de parar. Habíamos hecho una barrera con muchos jugadores y la pelota pasó entre medio de tres compañeros. Cuando la vi, en el último momento, ya no tuve tiempo para reaccionar. Ahora, cuando lo he vuelto a ver, me ha parecido un balón fácil... Pero, claro, lo estaba viendo en el teléfono. Koeman tenía un remate increíble.

P. ¿Cómo recuerda el partido?

R. Como un encuentro súper intenso y muy bonito. Fue un partido muy competido, que en el primer tiempo jugamos mejor nosotros y en el segundo tiempo mejor ellos. Sin embargo, sobre el final, antes de la prórroga, tuvimos dos o tres palos y nos quedamos con la sensación de que lo podríamos haber ganado. Pero se jugó la prórroga y el resto ya es historia.

P. En ese momento, ¿ustedes eran consientes de que tenían enfrente a uno de los mejores equipos de la historia?

R. Evidentemente, en ese momento, era imposible visualizar el lugar que la historia le iba a dar a ese equipo de Cruyff. Los títulos y el tiempo se encargan de poner a cada conjunto en su lugar. Pero, lo que sí teníamos claro, era que nos íbamos a enfrentar a un grandísimo equipo, que tenía a grandísimos jugadores: Laudrup, Stoichkov, Bakero, Ferrer, Guardiola, Koeman, Zubizarreta... Por supuesto ese equipo no es comparable con el Barcelona de Messi. Pero eran muy fuertes como también lo éramos nosotros.

P. En el 92, tanto la Sampdoria como el Barça luchaban por su primera Copa de Europa. 25 años después, el Barça suma cinco Champions, ¿cómo lo analiza?

R. Barcelona es una ciudad que estaba destinada a tener un equipo que gane todo lo que ha ganado el Barça. Además, antes de jugar esa final ante nosotros, el Barcelona ya era uno de los equipos más importantes de Europa, había ganado mucho y solo le faltaba la Champions. En cambio, para la Sampdoria aquello fue una ocasión irrepetible. Habíamos ganado el primer scudetto de la historia del club y no quiero ni pensar lo que hubiese pasado si ganmos la Copa de Europa, porque ahora, en Genova, ya nos tratan como a unos héroes.

P. ¿Vio más veces la final contra el Barça en Wembley o la final ante Brasil en Estados Unidos?

R. La final con Brasil en el Rose Bowl es algo muy difícil de entender, muy difícil de digerir. No sé cual de los dos partidos he visto más veces. Seguramente, el penalti que Baggio tiró fuera lo habré visto tantas veces como el gol de Koeman. Fueron dos momentos tristes, no sabría decir cual me dolió más. Aunque, obviamente, perder la final de la Copa del Mundo por penaltis... A veces, cuando estoy en la cama, a punto de irme a dormir, pienso: “Mierda, estuviste tan cerca de ser campeón del mundo...”. Pero así es el fútbol, yo le paré el penalti a Marcio Santos y Buffon, sin detener ninguno, fue campeón del mundo en el 2006.

P. ¿Usted tuvo una especie de reivindicación personal en el mundial de Estados Unidos?

R. El Mundial para mí no empezó mal, empezó pésimo. En el primer partido perdimos contra Irlanda y en el segundo encuentro ante Noruega cometí un error, me expulsaron y estuve sin jugar las dos jornadas siguientes. Regresé contra España en los cuartos de final y en ese partido, por suerte, las cosas me salieron bien. Fue como una especie de revancha.

P. ¿Qué le pasa al Calcio?

R. Antes, los mejores del mundo jugaban en la liga italiana. Era una cuestión de dinero, la Serie A contaba con equipos con una gran disponibilidad financiera para contratar a los mejores futbolistas del momento. La Premier League, hoy en día, es la liga que más dinero mueve en el mundo y por eso los mejores están allí. Incluso, hasta la liga francesa tiene equipos muy potentes económicamente como son el PSG y el Mónaco. Hace unos años Italia tenía el campeonato más fuerte del mundo, hoy tiene al cuarto o al quinto.