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“Ahora la gente viene al bar a ver al Leganés”

El equipo madrileño recién ascendido divide los corazones de los que ya simpatizaban por un club en Primera

Hace 88 años que escuchan la misma pregunta: ¿En Primera, de qué equipo eres? José Luis López Cano, “el más viejo”, como lo llama la mayoría de los aficionados, tiene 73, solo 15 menos que el Leganés. El hombre no tiene problemas en confesarse. “Siempre simpaticé por el Atlético de Madrid porque trabajaba frente al Vicente Calderón”, comenta de pie, bastón en la mano derecha, cigarro en la izquierda, junto al banquillo de suplentes del Estadio de Butarque, que este sábado se bautiza en Primera División, justamente, ante el Atleti. A pocas cuadras, el dueño del bar Los Amigos, Sergio Sánchez,explica que el bar siempre se ha llenado para ver al Madrid, al Atleti o al Barça, pero desde el año pasado la gente sale hasta la acera cuando juega el Leganés.Los Amigos es una de las ocho peñas pepineras oficiales.

Son las últimas horas antes de la presentación en sociedad de la casa del quinto conjunto madrileño que jugará en Primera División. Las diez personas que trabajan en el club están sobrepasadas. Cuando ven que las entradas contra el Atlético volaron en poco tiempo, muchos aficionados pepineros se deciden a comprar el abono: quieren asegurarse un lugar en todos los partidos. Esperan sentados afuera de la tienda del estadio, bajo un calor furioso. Hasta el viernes pueden comprarse, aunque quedan pocos. El más barato, fondo norte, cuesta 175 euros y el más caro, tribuna alta, sale 380. Para el sábado, la entrada más barata estará a 20 euros y la más cara a 30. Es menos de la mitad del precio que cobran los clubes más grandes. La capacidad del estadio ha aumentado de 8.000 a 11.000 personas, los vestuarios locales están completamente renovados, el césped recién puesto y la sala de prensa reformada.

De la tienda salen dos hombres con una bolsa, adentro tiene una camiseta nueva del equipo. Uno tiene puesta la del Real Madrid, y el otro, la de Portugal, con el 7 de Cristiano. Ningún seguidor del Leganés lo imaginó en Primera alguna vez. Y eso ahora es un problema, porque el club que más les tira del corazón se enfrentará esta temporada con los equipos a los que ama la razón, aquellos que tienen muchos trofeos en sus vitrinas, aquellos que les permiten entrar al bar con el mentón bien arriba un lunes cualquiera. "Yo en Primera División, siempre del Real Madrid", admite Marcos González del Cerro, de 37 años. Es el que tiene puesta la camiseta del campeón de la Eurocopa. "Como segundo equipo, he seguido al Leganés desde que estaba en el instituto. Ahora hemos tenido el milagro de tenerlo en Primera División y de disfrutarlo, por lo menos, un año aquí". ¿Qué pasará si el Leganés se queda donde tardó 88 años en llegar? Ni el mismo González del Cerro lo sabe. "Seguiré siendo del Real Madrid y seguiré siendo del Leganés, por supuesto. Si juegan entre ellos, disfrutaré del partido y me alegraré sea quien sea el que gane. Si el Lega está por bajar, por supuesto que preferiría que ganara al Madrid y se salvara", aclara.

A López Cano, a sus 73, le pasa lo mismo. "Que empaten ante el Atleti", ruega, mientras recuerda el viejo estadio con un campo de tierra donde vio por primera vez a su querido Lega. Fue en 1968 en el Luis Rodríguez de Miguel que "ni siquiera tenía grada, solo una barandilla", cuenta uno de los aficionados más viejos. Recién en los 80 el polvo fue reemplazado por hierba.

Un aficionado compra la camiseta del Leganés, pero tiene la del Real Madrid. ver fotogalería
Un aficionado compra la camiseta del Leganés, pero tiene la del Real Madrid.

El ascenso a Segunda, hace dos años, ya había revolucionado a la ciudad y al club. "Ahora el trabajo se ha multiplicado", aseguran desde la entidad. En el bar más pepinero de los que están cerca del Butarque, Sergio Sánchez, hermano de la presidenta de la peña Los Amigos, revela, con cautela, que las ventas se han triplicado a partir de la temporada pasada gracias al Leganés. En menos de un año, la peña atrajo a 70 nuevos socios. "Hasta Martín Mantovani estuvo aquí con la presidenta", recuerda Sánchez.

Martín Mantovani, argentino, de 32 años, es el capitán de este equipo que en su, primera, primera jornada en La Liga hizo historia al vencer al Celta por 1 a 0, en Vigo. Solo dos equipos en la historia habían debutado en La Liga sin recibir goles, el Barcelona en 1928 y el Almería en 2007. "La gente tiene la idea de que el Leganés va a estar de paso y de que hace lo que puede. Nos dicen que intentemos disfrutar. Yo disfruto si gano", aclara el defensa en el medio del campo mientras alguien termina de colocar el último tepe de césped y él imagina las jugadas de este sábado ante el Atleti. Llegar a Primera a su edad "es una locura".

Del otro lado de la puerta de la tienda, un chico espera para cambiar su ropa de entrenamiento. Es un niño de la categoría juvenil de la escuela del Leganés. Se llama Sergio Batalla y tiene 16 años. "Es una ilusión muy grande ver que el club donde te estás formando juega con los mejores", comenta. Ni Mantovani a sus 32, ni el hincha más viejo a los 73, ni el hombre que quiere seguir vendiendo más cervezas que nadie en Leganés se imaginaron ser los protagonistas de esta historia de Primera que recién comienza en Butarque. Y mientras las rondas de cañas comienzan a pagarse en nombre del Lega, los chicos ya se compran las camisetas de sus nuevos ídolos, que ya no son Cristiano ni Messi. Y en las habitaciones, los pósters cambian, y son azules. Los más chicos ya no quieren compartir su corazón.

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