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Pedrosa: una caída, tres lesiones y un objetivo en Cheste

El piloto de Honda regresa a la competición tres semanas después para cerrar el año en un circuito en el que ha subido al podio los últimos cuatro años

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Dani Pedrosa, de vuelta a la competición, en Cheste. AFP

Dani Pedrosa fue intervenido el 15 de octubre de una fractura de clavícula. Se la había roto en Motegi unos días antes, el primer día de entrenamientos libres del gran premio, como consecuencia de una escalofriante caída que su madre todavía tiene grabada en la memoria. Y en la galería de fotos del móvil. Era la segunda vez que se rompía la clavícula derecha, como se ha fracturado otras dos la izquierda. Y se sometía aquel sábado a su séptima operación en la zona, pues en algunas ocasiones ha requerido de más de una intervención, ya fuera para retirar una placa o para liberar un nervio que había quedado pinzado. En este caso, además, necesitó de una reconstrucción de la piel. “Me la han operado tantas veces que la cicatrización era delicada, la piel estaba deteriorada después de tantas intervenciones”, explicaba ayer, de nuevo en un circuito. En el hospital, aquel sábado de octubre, le descubrieron también una fractura en la cabeza del peroné derecho. Y poco después una tercera lesión: fractura del cuarto metatarso del pie derecho.

Un accidente, tres lesiones, una visita al quirófano. Y tres semanas después ya hacía las maletas para volver a ponerse el mono de faena. Al llegar al Ricardo Tormo, en Cheste, el jueves, parecía liberado, feliz: “Las dos primeras semanas fueron las más difíciles porque al tener las dos piernas afectadas y el brazo no podía ni siquiera ir con muletas”, concedía. Su recuperación, por llamarla de alguna manera, se ha basado fundamentalmente en no hacer nada: “La he tenido que hacer por partes: divides el tiempo: por la mañana un rato las piernas y por las tardes, el hombro”.

Sesiones de fisioterapia, claro. Ni una visita al gimnasio, ni una pesa. “En general, como con las fracturas de las extremidades no había que hacer nada, simplemente tenía que portarme bien y hacer reposo”, explica Pedrosa, confiado. Y añade: “No he podido hacer bici, ni natación… He tenido que hacer reposo completo y eso me ha hecho perder mucha fuerza física, pero intentaremos coger un poco de tacto y confianza con las sesiones de este fin de semana”.

El hecho de que a la lesión en la clavícula se unieran las otras dos en las piernas dilató su reaparición. Se lo tuvo que tomar con calma [hubo años en los que pilotos corrieron recién operados, y él mismo lo hizo a la semana o dos semanas después de ser intervenido]. Y parece haberle venido bien esa pausa. En la primera jornada de entrenamientos, este viernes, terminó en décima posición, a ocho décimas del mejor, Lorenzo. Uno y otro son los pilotos que más veces han ganado en este trazado que habitualmente pone el cierre a la temporada de MotoGP.

“El objetivo era probarme con la moto y está bien porque he tenido dolor, pero lo esperaba; quizá ha estado incluso por debajo de lo que esperaba. Creo que si trabajamos un poco podemos mejorar y reducir un poco el dolor que he sentido”, explicaba. Para la segunda sesión tomó analgésicos para el dolor. Y tendrá que valorar si se infiltra para aguantar las 30 vueltas de la carrera del domingo. “Lo único malo es que no tengo fuerza para dominar la moto al 100% en los cambios de dirección o en las curvas de derecha; pero por fortuna en este circuito hay más curvas a la izquierda, eso me permite un poco más de respiro”, concluía. De momento, nadie parece hacerle sombra a Lorenzo, el más rápido, el que tuvo el mejor ritmo, pero no sería la primera vez que Pedrosa aspira a ganar una carrera recién salido de una lesión.

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