Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

El accidente de Rins descubre un punto negro en el circuito de Cheste

El español, trasladado al hospital con fuertes dolores lumbares, y Iannone sufren sendas caídas en la curva 12, desprovista de protecciones hinchables

Alex Rins en los entrenamientos en Cheste el martes.
Alex Rins en los entrenamientos en Cheste el martes. Getty Images

Lorenzo fue, como el día anterior, el primero en salir a la pista. No lo hizo a las diez en punto, cuando se abría el pit lane. Ya había advertido que el asfalto, a esas horas, está demasiado frío. Pero no tardó mucho más. Tampoco el campeón del mundo, Márquez. Pero no les dio tiempo a dar demasiadas vueltas. Cuanto el nuevo fichaje de Ducati llevaba 13 vueltas, el debutante Rins, que completaba su quinto giro en la Suzuki, sufría un fuerte accidente. Se cayó en la curva 12. Fue deslizándose por la grava y, aunque no se vio, debió terminar golpeándose contra las protecciones: una pila de neumáticos. Su moto, que le precedía en el viaje, terminó totalmente destrozada. Se incorporó a duras penas. Pero no pudo ponerse de pie. Una ambulancia lo sacó de la pista mientras la sesión continuaba.

Estaba consciente (lo estuvo en todo momento), movía las extremidades, no parecía tener ninguna fractura, pero se dolía de la zona lumbar, de modo que fue trasladado después de la primera inspección en el centro médico del circuito al Hospital Nou d’Octubre de Valencia.

Apenas unos minutos más tarde del accidente de Rins su compañero, Iannone, se caía en el mismo punto, idénticas las formas, afortunadamente no alcanzó el final de la escapatoria. Y salió del trazado en scooter. Regresó al box y tardó unas dos horas en volver a subirse a la moto por un fuerte golpe en el codo. Además, la sucesión de accidentes en aquella zona dio la alerta. Dirección de carrera mostró la bandera roja y la sesión de entrenamientos, la segunda jornada de tests de pretemporada, se suspendió por un tiempo indefinido que acabaría superando la hora.

Ocurre que las caídas de los dos pilotos de Suzuki han descubierto un punto negro en el circuito valenciano. En esa curva 12, una horquilla a la que se llega a gran velocidad después de una corta recta, no había protecciones hinchables, las llamadas air fence que absorben los golpes y protegen al piloto de posibles lesiones en un hipotético impacto cuando recorren toda una escapatoria, como le pasó a Rins. Los pilotos, de hecho, se quejaron de esa curva en la Comisión de Seguridad del pasado fin de semana, pero aun así se compitió con la única protección de la pila de neumáticos contra la que también se golpeó el martes Sam Lowes y que, al parecer le impedirá salir hoy a la pista.

Los entrenamientos tardaron más de una hora en retomarse porque se inspeccionó la pista y porque, finalmente, Dirección de Carrera, con Mike Webb a la cabeza, advirtió que no se podía volver a abrir el pit lane sin incorporar más protecciones en la zona. Los comisarios del circuito colocaron tres grandes protecciones blandas por delante de la pila de neumáticos. Además, Loris Capirossi, expiloto y asesor de seguridad del campeonato, reconoció que la línea blanca estaba muy resbaladiza por los restos de goma del fin de semana: se limpió y se advirtió del peligro a los pilotos.

Más información