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Bottas se queda con el Mercedes de Rosberg

El finlandés será el nuevo compañero de Hamilton mientras Massa le sustituirá en Williams

Valtteri Bottas. REUTERS

Ni Pascal Wherlein ni tampoco Fernando Alonso. El piloto que heredará el monoplaza que Nico Rosberg dejó libre hace un mes de forma sorprendente, a los pocos días de estrenar su palmarés como campeón del mundo, será Valtteri Bottas. Por primera vez desde que debutó en el Mundial de Fórmula 1 en 2013, el finlandés, se pondrá al volante de un coche que no será un Williams. Mercedes se decantó por él para formar pareja con Lewis Hamilton, una decisión que de rebote provocará que Felipe Massa estire otro año su carrera después de haberse pasado una temporada despidiéndose. El piloto brasileño correrá otra vez con Williams, que valora su amplia experiencia en un curso en la que su segundo corredor será Lance Stroll, que justo acaba de cumplir la mayoría de edad.

La escudería británica anunció a principios de noviembre que su alineación con vistas a 2017 la formarían Bottas y el joven canadiense, pero el portazo de Rosberg alteró las cosas y pilló a trasmano a todo el mundo, Mercedes incluido. Las negociaciones entre el gigante de Stuttgart y Williams para liberar a quien debía ser la referencia de la casa de Grove (Gran Bretaña) estaban destinadas a fructificar tarde o temprano, dado que los prototipos pintados de Martini incorporan en su panza propulsores del constructor alemán.

Al margen de estos efectos colaterales, la decisión de Mercedes no está exenta de cierta polémica por varios motivos. En primer lugar, porque uno de los agentes de Bottas es Totto Wolff, director del equipo de las Flechas de Plata, y en segundo lugar porque haberse decidido por él supone un revés al programa de desarrollo de la marca de la estrella y un directo al rostro de Wherlein, su principal exponente a día de hoy, que cerró su incorporación a Sauber. De acuerdo con unas declaraciones de Niki Lauda, presidente no ejecutivo de Mercedes, de hace unos días en Servus TV, la cadena de Red Bull, este posible escenario ya se contempló en su momento, antes de que Wolff se hiciera con las riendas de la estructura.

Para Bottas, la oportunidad que se le presenta es un regalo inesperado, muy probablemente la oportunidad de su vida si tenemos en cuenta los prototipos que ha conducido hasta ahora. Por primera vez, el piloto de Nastola, de 27 años, contará con un bólido capaz de proclamarle campeón, algo que quedó bien demostrado con Rosberg. La presión para el nórdico, cuyo palmarés hasta la fecha consta de nueve podios y una vuelta rápida, también será mayor en esta nueva etapa que arrancó antes de la última Navidad, cuando visitó la sede de Mercedes, en Brackley (Gran Bretaña), en una jornada que aprovechó ya para hacerse a medida el asiento que los técnicos encajarán en el W08.

Bottas ya rodará en Montmeló en los ensayos que se llevarán a cabo a finales de febrero y principios de marzo, antes de que el Mundial se ponga en marcha oficialmente en Australia el 26 de marzo.

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