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Stoner, piloto probador, domina el primer test del año con la nueva Ducati

El australiano, de 31 años y retirado, demuestra no solo su gran estado de forma sino el excelente trabajo realizado por la casa italiana. Dovizioso es segundo y Viñales, tercero

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Casey Stoner, durante los tests de pretemporada en Sepang. Getty Images

Está retirado. Decidió dejar las carreras hace años. La de 2012 fue la última temporada de Casey Stoner. Pero siempre se dijo de él que poseía el talento en bruto más espectacular que se haya visto por los circuitos del calendario mundialista. Y lo ha vuelto a demostrar. Al marcar el mejor tiempo de los primeros tests del año, en Sepang, circuito que abre esta pretemporada con tres días de pruebas oficiales para los pilotos de MotoGP. Lo ha hecho a sus 31 años y después de cuatro cursos inactivo, apenas unas pocas jornadas de pruebas sueltas, primero con Honda, la marca para que corrió en sus últimos años, ahora con Ducati, la fábrica con la que alucinó al personal y que intentó que volviera a la competición. Pero él, dice, es feliz saliendo a pescar. Después de tantos años de viajes, de rodar buscando el límite a cada giro, busca la paz en su día a día.

Pero no se le ha olvidado cómo abrir el gas, cómo hacer derrapar el neumático trasero o levantar la moto. Aunque si bien es cierto que llevaba un día de ventaja al resto de sus colegas en la pista –Ducati empezó a rodar con sus pilotos probadores, primero Pirro, luego Stoner, dos días antes de que arrancaran los tests oficiales– nadie esperaba ver al australiano de nuevo al frente de la tabla de clasificación. Pero lo hizo. Y, además, con un muy buen tiempo: 1m, 59’681s. El crono de su mejor vuelta, aunque está por debajo del registro de Pedrosa en 2015 (1m, 59’053s), marcó un tiempo mejor de los logrados en el último gran premio de Malasia, cuando ya se había cambiado el asfalto del circuito de Sepang.

Además, Stoner logró bajar de los dos minutos –algo que solo consiguió Andrea Dovizioso, también con una Ducati– con la nueva Desmosedici, que puso en pista por primera vez Michele Pirro dos días atrás en la misma pista. Se trata de una moto más menuda y con una novedad en la parte trasera que la fábrica de Borgo Panigale todavía no ha querido desvelar de qué se trata. El tubo de escape aparece parcialmente cubierto y hay una especie de caja que esconde el nuevo invento de la casa italiana para, probablemente, contrarrestar lo que han perdido desde el punto de vista aerodinámico al estar prohibidas desde este curso las alas que ellos fueron los primeros en instaurar.

El nuevo fichaje de Ducati, el español Jorge Lorenzo, no quedó tan bien clasificado. Terminó la jornada (con 2m, 01’350s) en 17ª posición. Y rodó con la misma moto que la fábrica le había llevado a los tests de Valencia, en noviembre del año pasado, y que no incorpora las últimas novedades desarrolladas durante el invierno. Según explicó el director deportivo, Paolo Ciabatti, dedicó la jornada a buscar su posición en la moto y será seguramente este martes cuando pilote la que será su nueva máquina para este 2017. No fue un día fácil para el mallorquín, al que le costó más de lo esperado adaptar su pilotaje a la moto.

Lorenzo: “Tengo que hacer más trabajo del que creía, se pilota distinto”

N. T., Barcelona

El gran fichaje del 2017, el cambio más sonoro del año, tuvo que trabajar duro en su primer día enfundado en cueros de la temporada. Jorge Lorenzo prácticamente dedicó la jornada a adaptarse a la moto, más que a buscar qué se podía mejorar de la máquina, que, probablemente era lo que pensaba que sucedería. “Tengo que hacer más trabajo del que creía, se pilota de manera mucho más distinta de lo que pensaba y es diferente de lo que lo he hecho en los últimos nueve años”, dijo. Ya se lo habían advertido, pero todavía no lo había experimentado por sí mismo. El test en Valencia de finales del año pasado fue muy bien y, quizá por las características del circuito, tan revirado, no fue consciente de todo lo que debería corregirse para ser tan competitivo como solía. “Yo pensaba que pilotando a mi estilo: frenando pronto y entrando a la curva rápido podría pilotar bien, pero no funciona así. La frenada es muy distinta y tengo que entender cómo hacerlo. Digamos que la Yamaha y la Ducati son las motos más diferentes que hay en la pista, pero siempre he sido un piloto he ido entendiendo las cosas y cuando lo he hecho he sabido reaccionar. Todo requiere un poco más de tiempo del que esperaba”.

Lorenzo tuvo, además, un inconveniente añadido. Llovió, como suele ser habitual en Sepang. Y se perdieron las últimas dos horas de entrenamiento. Aun así, es optimista. “El resto de las Ducati van rápido, esto significa que la moto tiene potencial cuando sabes exprimirla al máximo”, cerró. Y no le falta razón. Hasta Álvaro Bautista, con una Ducati privada, del equipo Aspar, se coló entre los primeros, cuarto, solo por detrás de Maverick Viñales, que probablemente será el chico del año. Él y Yamaha sí parecen haberse entendido a la perfección. El campeón del mundo, Marc Márquez, terminó el día noveno, a un segundo de Stoner.

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