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Lorenzo se tropieza con una Ducati que aún no gira

El español termina 17º el primer día de tests de invierno en Sepang con una moto que lidera los tiempos con Stoner y Dovizioso

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Jorge Lorenzo, con su Ducati, en Sepang. EFE

El traspié fue, seguramente, más aparatoso viniendo de dónde venía. La primera vez que Jorge Lorenzo se subió a la Ducati, en el circuito Ricardo Tormo, en noviembre, nada más dar por terminada la temporada en Valencia, sonrió para sus adentros. Nunca se había montado en una máquina tan potente. Estaba harto de que lo adelantaran en las rectas. Y ahora era él el que podía hacerlo. Claro que, ya advirtió algún punto débil. “En algunas curvas falta giro”, reconocería meses después, cuando, por fin, pudo hablar de la experiencia. Sonó a un mantra muchas veces repetido por los pilotos de la casa.

“Esta moto no gira”, han dicho tantos en los últimos años. Pero él, Lorenzo, que tenía precisamente en el paso por curva su punto fuerte desde que llegó a MotoGP quiso pensar que podría arreglarlo con trabajo, tesón y el talento que sabe que tiene. No tenía por qué renunciar a su estilo. Además, en Valencia, en noviembre, no fue tan mal. Sus tiempos lo situaron rápidamente entre los mejores. Pero aquel circuito, revirado, corto, no es Sepang, donde se celebró ayer la primera jornada de tests de esta pretemporada.

Y Lorenzo terminó el primer día en el 17º lugar, a 1,6 segundos de Casey Stoner, piloto probador de Ducati, que puso en pista una moto distina a la del español, la versión que la fábrica italiana ha evolucionado este invierno. Con el segundo mejor tiempo, Andrea Dovizioso, compañero de equipo de Lorenzo, que acabó a solo una décima del australiano.

Tengo que hacer más trabajo del que creía, esta moto se pilota de manera mucho más distinta de lo que pensaba y es diferente de lo que lo he hecho en los últimos nueve años”, dijo. Tomó como referencia la telemetría de Dovizioso y escuchó los consejos de Michele Pirro, el otro piloto probador. Debía adaptarse él a la moto y no al revés. “Yo pensaba que pilotando a mi estilo: frenando pronto y entrando a la curva rápido podría pilotar bien, pero no funciona así. La frenada es muy distinta; exige entrar a la curva con los frenos. Poco a poco he ido entendiendo cómo hay que pilotarla para mejorar los tiempos y lo he hecho a lo largo del día. Digamos que la Yamaha y la Ducati son las motos más diferentes que hay. Siempre he sido un piloto que ha sabido adaptarse a los cambios. Solo que todo requiere un poco más de tiempo del que esperaba”.

Lorenzo tuvo, además, un inconveniente añadido. Llovió, como suele ser habitual en Sepang. Y se perdieron las últimas dos horas de entrenamiento. Aun así, es optimista. “El resto de las Ducati van rápido, eso significa que la moto tiene potencial cuando sabes exprimirla al máximo”, cerró. Y no le falta razón. Hasta Álvaro Bautista, con una Ducati privada, del equipo Aspar, se coló entre los primeros, cuarto, solo por detrás de Maverick Viñales, de nuevo muy competitivo con su Yamaha. El campeón del mundo, Marc Márquez, terminó el día noveno, a un segundo de Stoner. Esto acaba de empezar.

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