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La Liga confirma que se aplaza el partido entre Celta y Real Madrid

La LFP propondrá posibles fechas para recuperar el encuentro liguero, suspendido por problemas de seguridad en Balaídos

Celta - Real Madrid
Parte del techo de la grada de Río de Balaídos ha perdido la cubierta. EFE

El partido entre el Celta de Vigo y el Real Madrid, que iba a disputarse este domingo a las 20.45, no podrá jugarse porque se ha derrumbado una parte del techo del estadio de Balaídos. El fuerte temporal que azota estos días a Galicia, y que ya obligó a suspender el partido que iban a disputar el Deportivo de La Coruña y el Betis en Riazor anoche, ha dañado parte de la estructura de la grada de Río del estadio municipal, según confirmó por la mañana Abel Caballero, alcalde de Vigo. El Ayuntamiento ha enviado a última hora de la tarde el informe técnico a Celta, Real Madrid y a la LFP y esta ha confirmado que el encuentro queda aplazado. Según se puede leer en el comunicado, porque "no hay seguridad para jugadores y espectadores".

El temporal de lluvia y viento que asoló Galicia durante viernes y sábado provocó más de un millar de incidencias recogidas por las fuerzas de seguridad y protección civil. En la comarca de Vigo se registró el desplome de la fachada de un pabellón polideportivo y de una torreta en la zona de seguridad del aeropuerto. Cuarenta metros del techo de Balaídos han volado, hay localizados varios boquetes más en ese ático y varios fragmentos penden y amenazan con caerse hacia el graderío.

En el club blanco habían firmado esta tarde la orden de viaje del equipo que tenía previsto volar a Vigo mañana por la mañana (11 horas). A las 18 horas del sábado, nadie les había comunicado todavía que el partido había sido suspendido. Entre otras cosas porque el informe todavía no había sido enviado. En el Madrid creían que en 36 horas -desde este sábado por la mañana hasta mañana por la tarde- había tiempo suficiente para arreglar la parte de la cubierta dañada y que, en caso de que no se arreglara, el partido podía jugarse sin ocupar esa zona de la grada (la de los visitantes) o, en su defecto, disputarse en otro estadio de Galicia o de fuera de Galicia. En ningún caso estaban de acuerdo con la decisión de suspenderlo.

Durante la noche del viernes al sábado se dispararon las alertas en las inmediaciones de Balaídos cuando comenzó a desprenderse parte del techo de la Grada de Río, una vetusta bancada construida para el Mundial de 1982 cuya remodelación ya está adjudicada y pendiente de un recurso para que se inicien las obras. Su estado es precario y durante la madrugada la fuerza de vientos que alcanzaron rachas continuadas de más de 100 kilómetros por hora propició mayores destrozos. Ya al amanecer técnicos del ayuntamiento vigués y de los bomberos se reunieron sobre el terreno con los responsables de seguridad del Celta. “Lo que constataron de manera unánime es que no era aconsejable disputar el partido porque no se puede garantizar la seguridad de la gente que acuda al estadio”, apuntó Abel Caballero.

Los técnicos del Ayuntamiento han evaluado durante toda la mañana del sábado el estado de la cubierta metálica de Río, zona en la que habitualmente se ubican los aficionados visitantes. Como no han podido subir al techo debido al fuerte temporal, no han podido asegurarse de que no se sigan desprendiendo más trozos. Todos los expertos del Ayuntamiento, del Celta y los responsables de bomberos estuvieron de acuerdo con la suspensión, según el alcalde Caballero.

La autoridad para decretar la clausura de Balaídos es el consistorio de la ciudad. Y esa fue la decisión que anunció su alcalde este sábado. Explicó que se iba a emitir un informe motivado que ya estaba en poder de la Liga a media tarde, y que apuntaba que los trabajos de restauración no se podrán iniciar hasta el martes porque hasta entonces no se prevén que durante varias horas los vientos en Vigo sean inferiores a los 40 kilómetros por hora. “Las obras pueden durar bastantes días”, apostilló Caballero, que concluyó: “No voy a tolerar que se juegue”. Pero la Liga guardó silencio durante toda la tarde y se abonó el terreno para que brotasen las presiones. El Ayuntamiento también informó de que el recinto no se reabrirá hasta que los desperfectos están completamente arreglados.

En el informe, firmado por el ingeniero de caminos Jerónimo Centrón Castaños y por el jefe de área de movilidad y seguridad Antonio Vivero Mijares, están detallados todos los desperfectos sufridos por el estadio. "El estado actual de la cubierta de la grada de Río, con desprendimientos de aprox. 20 m2 de chapa de cubrición, desplazamientos y falta de seguridad en el anclaje de las otras chapas, hacen imposible el uso de las instalaciones con garantías de seguridad, ante el riesgo de nuevos desprendimientos".

"Lo prioritario es el cuidado del espectador, hay un temporal realmente interesante y ojalá las medidas de seguridad se cumplan", dijo el entrenador del Celta, Eduardo Berizzo. El club vigués, sin embargo, ha expresado que si el encuentro se aplaza es por decisión del alcalde. "Que se piense en los aficionados, ellos deben de ser los protegidos, los equipos esperaremos a cuando nos digan que hay que jugar", ha apostillado.

Mientras tanto, el Alavés (rival del Celta en la Copa) también ha solicitado el aplazamiento de la vuelta de las semifinales previsto para el miércoles 8. Entienden que, si el Celta no juega el domingo, tendrá más descanso y quieren que el encuentro se juegue en "igualdad de condiciones".

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