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Fran Vázquez: “De joven me imaginaba que era Kevin Garnett”

El pívot de Chantada lidera al Iberostar Tenerife en la mejor temporada de su historia. Segundos en la Liga y cabezas de serie en la Copa, los insulares debutan ante el anfitrión, el Baskonia (19.00 #0 M+)

Fran Vazquez, jugador de baloncesto del Iberostar Tenerife
Fran Vazquez, jugador de baloncesto del Iberostar Tenerife

Después de tres lustros de trayectoria, Fran Vázquez (Lugo, 33 años) llegó inopinadamente al Iberostar Tenerife para “volver a disfrutar con el baloncesto”. En pocos meses ha impulsado al conjunto insular a firmar la mejor temporada de su historia, segundo en la Liga y cabeza de serie en la Copa de Vitoria, en la que debuta ante el anfitrión, el Baskonia. El pívot de Chantada, que tiene cuatro trofeos coperos en su currículo, repasa una carrera que comenzó de casualidad pero ha llegado alto y lejos.

Pregunta. ¿Cuando fichó en verano por el Iberostar Tenerife se imaginaba una temporada tan buena del equipo?

Respuesta. Desde pretemporada quedó claro que nuestro nivel ofensivo era bueno pero sufríamos en defensa. Cuando logramos cambiar el chip la cosa comenzó a funcionar. Nuestros objetivos eran otros; nos hemos sorprendido a nosotros mismos. Venir aquí era un reto distinto. Poder consolidar la buena trayectoria del equipo en estos años entrando en unos playoffs por ejemplo o jugar la Copa siempre es ilusionante. Había muchas ofertas para seguir con los mismos retos que había tenido siempre, pero me gustó cómo era el club por dentro y lo que me propusieron. Txus [Vidorreta] me convenció de que iba a conectar muy bien con el estilo del equipo.

P. ¿Cómo de cerca estuvo del Real Madrid?

R. Hubo cosas, pero se sobredimensionó en la prensa. Se dio todo por seguro cuando aún estábamos en competición y no estaban las cosas cerradas. Yo seguí escuchando ofertas y el Madrid siguió buscando y al final resultó que ellos ya no querían. Estuve al 50% se podría decir.

"Empecé en un equipo de chicas. Con esfuerzo e ilusión fui haciendo camino en el baloncesto"

P. ¿Cómo empezó a jugar al baloncesto?

R. Empecé en un equipo de chicas, en Chantada. Mi única vinculación con ese mundo era la altura y legué allí para aprender a tirar, a botar, a todo… Pensaba que no iba a llegar muy lejos, pero con trabajo, esfuerzo y mucha ilusión fui haciendo camino poco a poco. Después entré en el proyecto Siglo XXI y, cuando superé aquella etapa y vi que me podía dedicar a esto, salió la oportunidad de ir a Málaga con la expectativa de estar en EBA o LEB. Sin embargo, Boza Maljkovic confió en mí, me vio posibilidades, y me metió en la dinámica del primer equipo, en un primer momento solo entrenando, sin jugar. Era constante y me gustaba aprender. Ya con Pedro Martínez, en Gran Canaria, comencé a ser uno más dentro de un proyecto ambicioso en el que se daba oportunidades a los jóvenes.

P. Un viaje increíble para alguien que iba para portero.

R. Jugaba como portero en el equipo de fútbol del colegio, pero el entrenador que tenía les dijo a mis padres que tenía que buscar algo acorde a mi altura. Me dio a elegir entre voleibol, balonmano y baloncesto y elegí el baloncesto, por curiosidad. Me puso con las chicas para que ellas me enseñaran lo básico. A los tres meses estaba ya con los chicos pero no tenía nivel y no jugaba nada. Así fui aprendiendo y conociendo el juego.

Fran Vazquez, jugador de baloncesto del Iberostar Tenerife
Fran Vazquez, jugador de baloncesto del Iberostar Tenerife

P. En 2005 ganó la Copa con Unicaja y fue elegido en el número 11 del draft de la NBA ¿Por qué no se decidió a hacer la Américas?

R. No lo tenía nada claro. Estaba haciendo las maletas para irme, pero tuvimos un problema familiar y no quería poner tierra de por medio. Aunque tuviera que coger algún vuelo, pero quería que fuera de una hora no de 12. Quería estar cerca de la familia. Me costó, pero lo acepté y no me arrepiento. Después he tenido la suerte de estar en grandes equipos y ganar títulos. Cuando estaba en el Barça surgió otra oportunidad de ir a la NBA pero era la temporada del lockout, había informaciones contradictorias, y tampoco me quise arriesgar a estar un año sin jugar. Igual no era el momento o aquel no era mi baloncesto, no sé. Pero he tenido una buena carrera en Europa y tengo una Euroliga, que pocos pueden decirlo. Tenía que ser así.

P. En el Barça tuvo un comienzo duro con Dusko Ivanovic, pero luego llegaron los títulos.

R. Llegar a un equipo grande implica unas exigencias altísimas. Esa presión te obliga a cambiar el chip. Todos los equipos se matan por ganarte y cualquier derrota se vive como un gran problema. Se fiscaliza todo y la presión es constante. Todo se comparaba además con el Madrid y siempre había que ganar esa rivalidad además de las competiciones que disputábamos. Había que ser el mejor siempre y es duro acostumbrarte a esa dinámica. Después me adapté y estuve seis años muy a gusto allí.

"No sé de donde salieron tantos mitos con la selección. Nunca falté al respeto a nadie"

P. ¿Quiénes han sido sus ídolos?

R. En mis comienzos, cuando empecé a ver la NBA me encantó Kevin Garnett. Era delgadito y hacía de todo. Me imaginaba que era él y me encantaba como mezclaba el espectáculo de los mates con la intimidación.

P. ¿Tiene una espina con la selección española?

R. Ya lo hablé en su día. Hubo un problema ahí y ya está. Pero no fue por eso que se dijo de que tuve problemas con Pau [Gasol] o que no supe asumir mi condición de novato y no quería hacer las cosas. Fueron temas míos. Cuando estaba bien físicamente fui y cuando no estaba bien pues he renunciado, pero nunca fue por llevarme mal con la gente. No sé de dónde salieron tantos mitos. Lo que sé es que en su día tuve un problema de espalda que se creían que no era verdad y luego se demostró que sí. Fue por ese tema por el que me cabreé y deje de ir, nada más. Con los años ya he ido valorando verano a verano lo que me interesaba. En ningún momento he faltado al respeto a nadie. Si me vuelven a llamar lo volvería a valorar. Con Sergio Scariolo tengo buena relación.

P. ¿La generación de oro tendrá un relevo de garantías?

R. Creo que sí. Hay gente como Willy Hernangómez al que se le han dado oportunidades y ha demostrado que puede jugar en la NBA. La pena es que aquí no siempre se le dan oportunidades a los jugadores jóvenes. La oportunidad que me dieron a mí en su día. Los equipos confían más en los jugadores de fuera, es normal que los jóvenes se vayan y compaginen los estudios con el baloncesto en alguna highschool. Aquí es complicado.

P. ¿Da muchos consejos de veterano a los jóvenes?

R. A veces acabas ejerciendo de padre. Los jóvenes suelen salir y es normal, no puedes decir nada, pero sí concienciarles de que cuando vayan a entrenar den lo máximo, de que acepten las correcciones del entrenador, de que tengan respeto… También tranquilizarles cuando les llega la oportunidad de debutar y rebajar la presión y los nervios que puedan sentir. Yo recibí muchos consejos y muchas ayudas, pero a veces también hay que dejar que la gente se equivoque para que aprendan de los errores. De joven por ejemplo me frustraba mucho con los árbitros. Me hicieron ver los pros y los contras y aprendí a hablar con ellos con normalidad y tranquilidad, aunque a veces salte alguna chispa.

P. ¿Qué proyectos tiene para el futuro?

R. Estoy preparándome para sacar el primer curso de entrenador porque mi objetivo de aquí a unos años es ese. Mi idea, ahora mismo, no es ser entrenador profesional pero sí ayudar en la formación. Espero tenerlo todo preparado para dentro de unos tres años. Quiero ayudar a los jóvenes sobre todo, enseñarles lo que yo sé y entrenar los movimientos de la gente alta. Enseñar a los pívots a tirar tiros libres.

P. ¿Cuál es el techo de este Iberostar Tenerife?

R. Vamos día a día. El baremo era mejorar lo del año pasado. Sin marcarnos objetivos. Este proyecto ha ido creciendo paso a paso desde que está en la élite, sin saltarse etapas. Y con esa misma humildad afrontamos esta Copa, sin mirar más allá del siguiente partido. Este año hemos retroalimentado la ilusión y estamos dando lo máximo. La gente lo valora y vivimos de ese impulso.

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