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La 100 victorias de Alejandro Valverde, un campeón como los de antes

El ciclista murciano gana, a los 36 años, su quinta Vuelta a Andalucía, y alcanza el centenar de triunfos en una carrera iniciada en 2003

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Valverde, ganando en mayo pasado una etapa en el Giro, el triunfo número 97 de su carrera profesional. AFP

Alejandro Valverde ha ganado este domingo su quinta Vuelta a Andalucía. Es el triunfo número 100 de una carrera profesional tan larga y de victorias tan variadas que le emparentan con todo derecho, y sin que pueda sonar a sacrílego, con algunos corredores considerados sagrados, Sean Kelly, Beppe Saronni o Laurent Jalabert, por ejemplo. Por cantidad y calidad, el palmarés de un campeón de los de antes.

Ningún ciclista español puede compararse con Miguel Indurain y sus cinco Tours, sus dos Giros y demás victorias únicas. Ni siquiera Valverde, con su versatilidad, capaz de ganar grandes pruebas por etapas, grandes clásicas, etapas contrarreloj, de alta montaña y al sprint, triunfador en enero y en octubre, del primero al último día de la temporada. El murciano se parece en eso a Indurain: tampoco hay parangón posible para él en el país de Bahamontes, Ocaña, Perico, Perurena, Freire, Contador y Purito Rodríguez.

Una Vuelta a España (2009), tres monumentos en Lieja, cuatro Flechas Valona, podios en Giro y Tour, dos Dauphinés, seis podios en Mundiales son el triunfo de la acumulación, la ambición y la pasión. “Sigo corriendo porque es lo que más me gusta en la vida, lo único, y porque me gusta ganar”, decía Valverde en enero, antes de sus primeras pedaladas en su 16ª temporada como ciclista profesional. Una explicación sencilla, sin dobleces de su alma de competidor, similar a la respuesta que dio Eddy Merckx, el gran campeón de la historia (345 victorias profesionales, cinco Tours, cinco Giros, una Vuelta, siete San Remos, todas las clásicas varias veces salvo la París-Tours…) cuando le preguntaron por qué era cómo era. “Por pasión”, dijo el Caníbal. “Porque el ciclismo es lo que más me gusta en la vida”.

En solo nueve días de competición en 2017, Valverde ha conseguido tres victorias, dos segundos y un tercer puesto, los números habituales de un ciclista que cumplirá 37 años el 20 de abril y que consiguió su primer triunfo en abril de 2003, hace 14. Y aún es grande. Hace una semana, en la Vuelta a Murcia, fue capaz de una fuga en solitario de 70 kilómetros que descorazonó a un pelotón que finalmente se rindió. En Andalucía mantuvo un mano a mano sin respiro con Alberto Contador, el otro gran ciclista español del siglo. Ganó una etapa en un sprint reducido después de ascender hasta casi Sierra Nevada y descender sin aliento a Granada, quedó tercero en un final en alto en Campo Real (Jaén) y segundo en una contrarreloj llana para imponerse en la general final por un segundo. En nueve días de competición, el compendio de toda una carrera.

El primer triunfo de Valverde fue una etapa al sprint, en Vitoria, en la Vuelta del País Vasco de 2003. Tenía 22 años, disputaba con el Kelme de Vicente Belda su segunda temporada profesional, y ya había conquistado la imaginación de los aficionados, que le habían bautizado como el Imbatible en sus años de amateur.

Después del Kelme, Valverde pasó al equipo de José Miguel Echávarri y Eusebio Unzue, con el que, bajo sus variadas denominaciones (Illes Balears, Caisse d’Épargne y Movistar) lleva ya ligado 13 temporadas y con el que, entre 2006 y 2011, sufrió los peores años de su carrera, la suspensión, primero en Italia y posteriormente en todo el mundo, por dopaje por su implicación en la Operación Puerto al identificarse su ADN en una de las bolsas de sangre conservadas en el congelador de Eufemiano Fuentes.

La última carrera que disputó antes de la suspensión, en mayo de 2010, la resolvió con una victoria. Fue una Vuelta a Romandía que no figura en su palmarés por una sanción retroactiva. Regresó en enero de 2012 y al quinto día, en Australia, ya volvía a ganar. Un hábito, la victoria, que parece no le abandonará nunca. “Parece eterno”, dice su director, Eusebio Unzue. “Pero ya tenemos que empezar a pensar que un día se acabará Alejandro Valverde”.