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Genzebe Dibaba, la atleta que solo sabe entrenarse y batir récords

La etíope intentará en Madrid unir la plusmarca mundial de los 1.000m a las siete que ya posee entre 1.500m a 5.000m

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Genzebe Dibaba, el pasado día 7 en Sabadell, batiendo el récord de los 2.000m. EFE

Genzebe Dibaba, la gran estrella femenina del atletismo mundial solo habla amhárico y explica a través de una traducción doble: de español a inglés, de inglés a de amhárico y de vuelta al español a través del inglés, gentileza de su mánager, Juan Pedro Pineda, y de su compatriota atleta Gudaf Tsegay. Dice que cree en Jama Aden, su entrenador, al que en junio pasado vio abandonar su hotel en Sabadell esposado y detenido por los Mossos d’Esquadra que llevaban a cabo una operación antidopaje. “La detención fue un shock para mí, pero no le encontraron nada prohibido y nunca hemos tenido ninguno de sus atletas problemas con ningún control”, dice la atleta etíope, de 26 años. “Yo no creo en otra cosa que no sea el trabajo duro, el entrenamiento día a día”. El producto de su fe doble, en el trabajo y en Aden, son los récords del mundo. Posee siete simultáneamente. El viernes, en la pista cubierta de Madrid, intentará el octavo, el de los 1.000m.

Han pasado ocho meses desde el incidente y apenas nada ha cambiado en la vida de Dibaba ni en su relación con Aden, ni en su rutina, que consiste no solo en entrenar, sino también en batir récords del mundo, una especialidad que despliega por cuantas pistas le invitan, generosamente, sin cálculo, en lotes variados. Hace poco más de dos semanas batía en Sabadell la plusmarca mundial de 2.000m, tres días después se quedaba en Torun, en Polonia, donde nació Copérnico, a tres segundos de su récord de los 1.500m, y el viernes asaltará en el Meeting Villa de Madrid (18.30, Teledeporte), en la pista cubierta de Gallur, en La Latina, el de los 1.000m, una distancia que nunca ha corrido (las marcas de referencia que presentan se tomaron a su paso hacia distancias mayores) y que pasa del fondo al medio fondo, donde la fuerza y la velocidad intervienen ya casi tanto como la resistencia. Pero eso no parece preocuparle. “En Polonia me falló la liebre de los 1.500m”, dice Dibaba, a quien en Madrid lanzará Tsegay. “Intentaremos pasar los 200m en 29s y los 800m en 1m 58s o 59s, 2m como mucho. Si consigo esos pasos, creo que el récord caerá”. La marca que debe caer son los 2m 30,94s que logró la mozambiqueña Maria Mutola en 1999.

Dibaba, cuenta Pineda, se entrena habitualmente en la altitud de Addis Abeba mientras Aden, su técnico, permanece en Doha, donde ejerce a sueldo de la federación catarí, y la vista fugazmente para comprobar su buena marcha, una buena puesta a punto que le gusta expresar en forma de grandes marcas en unas pocas salidas anuales en pista cubierta, donde es la reina desde hace media docena de años en un arco creciente de distancias. Al estilo del británico Mo Farah, el atleta más versátil que se conoce, Genzebe Dibaba, hermana pequeña de Tirunesh, triple campeona olímpica, posee récords entre 1.500m y 5.000m. “Y en los Mundiales de Londres, este verano, por problemas de programa no se podrá doblar 1.500m y 5.000m, como me habría gustado, así que haré 5.000m y 10.000m”, promete, y sonríe.

Si en Madrid consigue el récord de los 1.000m, con grande que sea la gesta de batir dos plusmarcas mundiales en 17 días, no igualará, sin embargo, su mayor proeza bajo techo conocida, el esfuerzo que la llevó en dos semanas de febrero de 2015 a batir tres récords mundiales en las tres pruebas en que compitió: el día 1, los 1.500m en Karlsruhe (Alemania), el 6, los 3.000m en Estocolmo y el 15, las dos millas en Birmingham.

Junto a la estrella mundial Dibaba, en el mitin madrileño también competirán, en su última salida antes de los Europeos en pista cubierta, en Belgrado la próxima semana, las estrellas nacionales, los últimos medallistas olímpicos, Ruth Beitia (altura) y Orlando ortega (60m vallas). Y con ellos, los que intentarán brillar en la capital serbia, los jóvenes que le están cambiado la cara al atletismo español: Óscar Husillos (400m), Álvaro de Arriba y Daniel Andújar (800m frente al polaco Adam Kszczot), Esther Guerrero (en los 1.000m de Dibaba) los saltadores Eusebio Cáceres, Ana Peleteiro y Pablo Torrijos, y los lanzadores Borja Vivas y Carlos Tobalina.

 

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