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Luis Enrique: “No seré entrenador del Barcelona la próxima temporada”

El técnico asturiano afirma que no seguirá por el desgaste de estas tres temporadas tras golear al Sporting y lograr el liderato. “Quedan tres meses apasionantes”, dice

Luis Enrique, en el banquillo del Barcelona. Foto: Getty / Vídeo: FCB

A Luis Enrique, que no había estado ni especialmente simpático, ni demasiado dicharachero en la sala de prensa últimamente, le avisaron de que aquella que acababa de contestar era la última pregunta. Andaba el entrenador dando explicaciones de cómo había jugado el equipo y cómo se estaba adaptando al 3-4-3 puesto en práctica ya en el Calderón y que en el Camp Nou tan buen resultado acababa de dar. “Te da más bagaje a nivel ofensivo, a través del juego puedes generar más situaciones de peligro. Pero, más allá de dibujos tácticos, lo importante es el perfil de cada jugador”, decía. Se acabaron las preguntas. Y entonces, en lugar de levantarse y marcharse, siguió: iba a acabar la conferencia de prensa de una manera distinta, dijo. “No seré entrenador del FC Barcelona la próxima temporada. Es una decisión muy difícil para mí, muy meditada, muy pensada. Pero tengo que ser fiel y justo con lo que pienso. A principio de temporada tuve una reunión con Albert Soler y con Robert Fernández en la que ya les adelantaba que había la posibilidad de que no renovara mi contrato. Me dijeron, en nombre del club, que no tuviera ninguna prisa, que iban a esperar a que lo tuviera claro”.

Y llegó el día. Lo tenía claro. De hecho, según desvelaría minutos después el presidente, Josep Maria Bartomeu, hacía unos días que lo había comunicado a la directiva. “El motivo es mi manera de vivir la profesión, la búsqueda incesante de mejorar a mi equipo. Me va a venir bien, voy a necesitar descansar a final de temporada”, concedió el preparador de Gijón, de 46 años.

Luis Enrique, que logró el triplete en su primer curso al frente del equipo como ya hiciera pocos años atrás el Barça con Guardiola —el único equipo que lo ha conseguido en España, y dos veces—, quiso finalizar su discurso agradeciendo al club la confianza que había depositado en él a lo largo de toda su trayectoria, desde su época de jugador hasta ahora. “Cuando pensaron que tenía capacidad para entrenar al filial y cuando pensaron después en mí para entrenar al primer equipo en estos tres años que serán inolvidables”, dijo.

Y añadió: “Quedan tres meses apasionantes en los que estamos en todas las competiciones, estamos en la final de la Copa y vamos a tener una oportunidad de darle la vuelta a la Liga y, si los astros se alinean, de darle también la vuelta ese partido de Champions”, dijo en referencia a la vuelta de octavos contra el PSG (4-0 en la ida).

Aquel partido fue, probablemente, el peor trago que tuvo que pasar desde su llegada al Camp Nou. No solo por el resultado o lo difícil que se pone avanzar en una competición que aman, como ya advirtió, sino por las voces críticas que escuchó. “Han hecho un mejor planteamiento táctico; nos esperábamos otra cosa”, dijo Busquets. “La palabra actitud nunca me ha gustado. Es una cuestión de fútbol. Es un juego y nos superaron jugando al fútbol. En ningún momento del partido hemos tenido las cosas claras”, opinó Iniesta. Y el gesto del técnico se torció sine die.

Porque al partido en el Parque de los Príncipes le siguió otro, de mal juego y que salvó Messi por los pelos y desde los once metros, en el Camp Nou frente al Leganés (2-1). Aquel día cuando André Gomes fue sustituido no quedó muy claro si la afición silbaba al medio o al técnico, que se redimió en el Calderón: cambios tácticos y victoria. “Pletórico sería un adjetivo calificativo para definir cómo estoy”, dijo antes de medirse al equipo de su vida, el Sporting.

“Dedicación máxima y exclusiva estos tres meses”, sentenció este miércoles, como si lanzara un mensaje de unidad a todo el barcelonismo.

Ivan Rakitic, el único futbolista que habló tras la goleada en el Camp Nou, explicó cómo el entrenador fue al vestuario y comunicó su decisión a los jugadores al terminar el partido. Un “partido plácido”, como él mismo había dicho, una ocasión inmejorable para dar a conocer su futuro, sobre el que ya se había hablado mucho. “Nos quedamos todos con la boca abierta. No sabíamos que lo iba a anunciar hoy. Tiene el apoyo de todo el vestuario. Le estoy muy agradecido porque él insistió mucho en ficharme. Tenemos que trabajar bien los meses que quedan y terminar con un final feliz”, dijo el croata. Tanto él como sus compañeros esperaban la decisión del asturiano. Y no habían desaprovechado ninguna oportunidad para mostrarle su apoyo en público, como hizo Iniesta, el capitán, hace unos días cuando dijo aquello de “estamos al 1.000 por 1.000 con Luis Enrique”.

“Creo que tenemos que estar muy contentos de la lucha que nos queda. Quedan tres meses. Tenemos que aceptar la decisión y esperamos que la temporada acabe de la mejor manera. A partir de ahora hay que meterse en la competición. Tenemos mucho trabajo en los próximos tres meses. Quedan la liga, la copa y el partido ante el PSG”, dijo Bartomeu. Y desveló que los jugadores estaban tristes: “Es un buen entrenador, nos trajo muchos éxitos. Y todavía pueden caer muchos más. Ya se ve cómo respondieron hoy, ¡hicieron seis goles!”.

El 24 de agosto de 2014, Luis Enrique se estrenó, oficialmente, como entrenador del Barcelona contra el Elche. El resultado, 3-0 en el Camp Nou. Fue la primera de las 125 victorias del asturiano como técnico azulgrana; la última, 6-1, ante el Sporting. A su hoja de ruta hay que sumarle 21 empates y 18 derrotas (con 465 goles a favor, 126 en contra). En sus tres temporadas al frente del primer equipo, dirigió 164 partidos y, por ahora, ha dejado un saldo de ocho títulos de los 10 a los que ha aspirado. Durante sus tres temporadas al frente del equipo conquistó ocho títulos: dos Ligas, dos Copas del Rey y una Supercopa de España; además de una Champions, un Mundial de Clubes y una Supercopa de Europa.

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