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Sebas Sáiz, la fiera que viene

El madrileño, de 22 años, 2,05m y 2,31 de envergadura, asombra en la NCAA y aparce en los planes de futuro de la selección absoluta

Sebas Sáiz, con Ole Miss Icon Sportswire via Getty Images

Una de las especies protegidas destinada a dar relevo a la mejor generación de jugadores del baloncesto español crece estos días en el clima subtropical del condado de Lafayette, en Oxford, Misisipi. Mientras estudia Business Management (administración y negocios) en la Universidad de Ole Miss, Juan Sebastián Sáiz Soto (22 años), Sebas Sáiz en el mundo de la canasta, asombra en la NCAA y coge carrerilla para su inminente despegue.

“No es Ibaka, pero también es una fiera por físico y competitividad”, explica Ángel Palmi, exdirector deportivo de la Federación Española sobre el portento de 2,05m y 2,31 de envergadura que se ha quedado fuera del March Madness, pero sigue deslumbrando en el National Invitation Tournament (NIT). El madrileño, que en enero fue elegido el mejor pívot europeo de la NCAA, logró el martes 23 puntos, 11 rebotes, una asistencia y dos tapones en apenas 32 minutos, firmando ante Monmouth el vigésimo primer doble-doble de la temporada, el trigésimo en su carrera universitaria; el que le permitía convertirse en el jugador con más dobles-dobles en un curso en la historia de Ole Miss.

“Tanto Ilimane Diop como él pueden estar pronto al nivel de los hermanos Hernangómez, en esa línea para abrirse hueco en la selección absoluta conforme se vaya produciendo el relevo generacional. Es un lujo tener a cuatro interiores de esas características. No es lo mismo destacar en la NBA que en la liga universitaria, pero Sebas está preparado para incorporarse a esa dinámica. Cuando se le necesite, allí estará”, prosigue Palmi, que le compara con Fran Vázquez. “Destaca por su capacidad de salto, su intimidación, el timing para taponar y rebotear y la visión de juego para seguir el partido como si tuviera un radar”, remata.

Morgan Freeman, con la gorra de Sebas Sáiz
Morgan Freeman, con la gorra de Sebas Sáiz

Miembro de la generación de 1994 junto a los hermanos Hernagómez, Dario Brizuela, Edgar Vicedo y Oriol Pauli y canterano del Ramiro de Maeztu desde edad cadete, Sáiz dejó Estudiantes en 2012 rumbo a la High School de Sunrise Christian Academy, antesala de su entrada en la NCAA con los Rebeldes de Ole Miss. “Es el típico jugador interior del baloncesto moderno. Es muy potente físicamente, puede ayudar mucho en defensa sujetando a grandes y pequeños, puede correr a campo abierto… Además de todo eso está mejorando muchísimo en el tiro y ya se atreve desde el triple; eso le hace uno de los interiores de más futuro del baloncesto español y europeo”, analiza Luis Guil, entrenador del Tecnyconta Zaragoza y seleccionador de Sáiz en varios torneos desde edad sub 16. “Es uno de los grandes tapados. Todo el mundo sabe que es bueno, pero yo le auguro desde ya una gran carrera en Europa a un nivel altísimo”, sentencia Guil.

De padre español y madre dominicana, ambos modelos, Sáiz creció entre Arenas de San Pedro (Ávila) y Madrid, adonde se desplazaba a entrenar tres días a la semana, primero con el Real Madrid y después con el Estudiantes. En 2012, tras proclamarse campeón en el Torneo de Manheim con la selección de Orenga recibió becas de varias universidades estadounidense y se decidió a hacer las Américas. Ahora es una sensación allí, idolatrado por celebridades como Morgan Freeman. La pasada campaña plantó cara a Ben Simmons, número 1 del draft y ahora afronta su último año en la NCAA como una de las piezas más valiosas del escaparate. “Su ambición es tan potente como su físico”, refrenda Txus Vidorreta, entrenador del Iberostar Tenerife y miembro del cuerpo técnico de la selección. que confirma la presencia de Sáiz en el grupo de seguimiento de Sergio Scariolo para la absoluta.

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