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Rivales como el Valencia penalizan al Barcelona

La pérdida de puntos de los azulgrana contra equipos de la zona media se explica por las rotaciones y los fichajes

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André Gomes, ante Arribas en la pasada derrota del Barcelona en Riazor. AFP

El Barcelona cedió la pasada jornada el liderato provisional de la Liga en A Coruña. Los azulgrana sumaron su tercera derrota del campeonato, tan sorprendente como la primera, en el Camp Nou ante el pujante Alavés. Acaso la segunda, en Balaídos ante el Celta, fue la más previsible, sobre todo porque últimamente a los barcelonistas no se les da nada bien su salida a Vigo.

Tampoco fue del todo inesperado su mal partido en su siempre complicada salida a Anoeta. El empate resultó un mal menor para el equipo de Luis Enrique. No entraban en el guion en cambio sus tropiezos en el Villamarín ni contra el Málaga en el Camp Nou. Hasta seis empates han cedido los azulgrana, tres en duelos complicados: uno en Vila-real y dos en su estadio ante Atlético y Real Madrid.

Los triunfos en escenarios tan complejos como San Mamés, Calderón, Sánchez Pizjuán y Mestalla no le han servido al Barça para mandar en la clasificación a pesar de contar a juicio del entrenador con la mejor de las plantillas desde que el técnico azulgrana llegó hace tres temporadas en el Camp Nou. También su puntuación es la más baja por los puntos cedidos: 21 en 27 jornadas.

Nada que ver con aquella Liga de 100 puntos que consiguió el equipo de Tito Vilanova después de la salida de Pep Guardiola. El Barça ha perdido fiabilidad en el Camp Nou, donde ha cedido una derrota y tres empates, y ha penalizado con equipos de la zona media de la tabla, tanto la alta como la baja: Alavés, Celta, Deportivo, Málaga, Real Sociedad, Villarreal y Betis.

Y el equipo que hoy visita el estadio (20.45, beIN Sports) reúne la mayoría de requisitos para poner en alerta nuevamente al plantel de Luis Enrique: el Valencia, el mismo al que los azulgrana derrotaron de penalti en el último minuto en Mestalla. La celebración de los azulgrana, liderada por Messi y Neymar, encendió entonces a la hinchada del Valencia.

Aunque no hay un denominador común, la mayoría de resultados negativos se han dado por las rotaciones, cuando han entrado en escena jugadores menos habituales, y también cuando ha faltado Messi. El 10 salió a jugar a la hora del partido contra el Alavés y la lesión que sufrió ante el Atlético no le permitió disputar los encuentros ante el Celta ni frente al Málaga.

Dependencia del tridente

Aleix Vidal y Alcácer quedaron señalados nada más empezar la temporada ante el Alavés, de la misma manera que Ter Stegen cargó con la culpa por la derrota en Balaídos. Tampoco se asentó Digne. La administración de esfuerzos volvió a mermar al Barça en Riazor y contra el Betis. Y el equipo titular no bastó para derrotar al Real Madrid, Atlético, Real y Villarreal.

Alves, víctima preferida de Messi

El Valencia es el único equipo que ha repetido victoria liguera en el Camp Nou en las cinco últimas temporadas: 2-3 en 2014 y 1-2 en 2016.

El Barcelona ha ganado sus seis últimos encuentros como local, con una media de 4,1 goles marcados por choque.

Messi ha marcado más goles a Diego Alves que a cualquier otro guardameta: 19 tantos entre todas las competiciones.

La Pulga protagoniza un 39% de los remates del Barcelona en el torneo doméstico. Es el porcentaje más alto de un jugador para su equipo.

Neymar está a un gol de los 100 como azulgrana.

Ha habido además dos problemas puntuales: la baja forma de Rakitic y la lesión de Iniesta. A pesar de contar con la confianza del técnico y disputar 20 partidos, 12 como titular (1.108 minutos), André Gomes no ha cuajado de momento como interior ni como mediocentro en sustitución de Busquets: ni siquiera se ha estrenado como goleador del Barça.

Tampoco se ha consolidado Denis Suárez (22 encuentros, 10 en el once inicial), y el efecto Arda Turan (17 y 13), que cuenta con un total de 13 goles y seis asistencias, ha decrecido, sobre todo cuando ha sido utilizado como medio y no como delantero, puesto en el que ha cumplido mejor como sustituto de Neymar. La dependencia del tridente es más que notable en el Barça.

A excepción de Umtiti y Cillessen, titular en la Copa, los fichajes de las dos últimas temporadas no han cuajado y, por otra parte, el último movimiento táctico de Luis Enrique, ha incidido en un problema estructural provocado por la salida de Alves. A Sergi Roberto, excelente volante, le cuesta jugar de lateral derecho y Jordi Alba ha perdido protagonismo con el 3-4-3.

No se descarta que Luis Enrique recupere el dibujo más convencional (4-3-3) en los próximos partidos en función del rendimiento de Messi. El técnico necesita activar al 10 después de la buena temporada de Neymar y la perseverancia de Luis Suárez.

Los tres delanteros apenas han concedido protagonismo a Alcácer, que solo se ha alineado en 18 encuentros, 13 en la Liga, solo cuatro como titular: 866 minutos en total han dado para tres goles y dos asistencias para el jugador que cubre el puesto de Munir, el delantero que mantiene precisamente un buen rendimiento en el Valencia y que a lo mejor habría podido tener más protagonismo en el actual Barça si se tiene en cuenta que quien ocupa el extremo derecho es Rafinha.

La visita de Munir, la posición de Messi, las características del Valencia y la victoria del Madrid en San Mamés condicionan especialmente el encuentro de hoy en el Camp Nou.

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