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Javier Fernández sobrevive a la revolución de los jóvenes talentos y lidera el Mundial

El español hace el mejor programa corto de su carrera (109,05) y bate a la revelación, Shoma Uno, segundo, y al favorito Yuzuru Hanyu, quinto

Javier Fernandez
Javier Fernández realiza su programa corto en Helsinki AFP

Ya nada es lo mismo. Tres jóvenes talentos, el japonés Shoma Uno, de 19 años, el estadounidense Nathan Chen, de 17, y el chino Jin Boyang, 19, parecen dispuestos a cambiar el statu quo del patinaje, esa bicefalia que formaba el español Javier Fernández, campeón del mundo en los últimos dos años, y el japonés Yuzuru Hanyu, oro olímpico y mundial en 2014. El madrileño sofocó esa revolución con el mejor programa corto de su carrera (109,205). El gran damnificado fue Hanyu, que tras poner una rodilla en el suelo y empezar tarde el programa se quedó por debajo de los 100 puntos (98,39) y se hundió hasta la quinta plaza. Shoma Uno fue segundo (104,86), y el canadiense Patrick Chan, de 26 años, tercero (102,13), aunque en el programa largo, que decidirá el podio el sábado, probablemente se caiga de los primeros puestos. El chino Boyang Jin, de 19 años, fue cuarto (98,64) y Chen fue sexto con 97,33. Sus arriesgadas apuestas en el largo les convierten en candidatos a todo.

 

"Hemos salido con muchísimas energías a la pista de hielo y ha salido un programa muy bueno. Ha habido mucho trabajo de entrenamientos en Toronto antes de venir a la competición y ver que los entrenamientos han visto su fruto es un halago muy fuerte", explicó Javier Fernández tras finalizar su programa a LaLiga4Sports. Sabe el español, sin embargo, que aún no lo tiene todo hecho y que el sábado no podrá fallar en el programa largo. "Es un programa más complicado que el que hemos hecho hoy y esperemos que todo salga bien. Voy a salir al hielo y me voy a comer el mundo pero hay que hacerlo y si no se hace no se gana", añadió.

 

Afronta Javier Fernández el Mundial más difícil de los últimos años. Ya no se trata de una batalla cuerpo a cuerpo con Yuzuru Hanyu, como ha sido en las últimas dos ediciones. Si el guion de la última final del Grand Prix, un mundialito con los mejores patinadores, se repite, el ganador lo puede decidir el programa corto. Entonces salió victorioso Yuzuru Hanyu aunque fallara en el largo, y Fernández, que no brilló ninguno de los dos días, acabó fuera del podio por primera vez desde los Juegos de Sochi. Ese campeonato, además, fue el que destapó a Uno y Chen, dos jóvenes talentos que quieren agilizar el relevo en la élite.

 

En Helsinki, la revolución sobre el hielo se manifestó sobre todo en la figura de Shoma Uno con un ejercicio soberbio que le puso momentáneamente en primera posición. Inició el programa con un cuádruple Flip, un salto picado (que se inicia con el impulso del patín) que él fue el primero en la historia en realizar, y luego siguió con una excelente combinación cuádruple Toeloop + triple Toeloop, dos saltos picados. Tras la suma de pasos y piruetas ejecutó con limpieza el triple axel (tres vueltas y media) para lograr una puntuación total de 104,86, 59,16 en la parte técnica y 45,70 en la presentación. En ese momento era la segunda mejor marca en el corto de la historia, solo por detrás de los 110,95 de Yuzuru Hanyu en la final del Grand Prix de la temporada 2015-2016.

 

Exquisito en la puesta en escena —seis jueces de nueve le dieron un 10 en interpretación— y con la música de La Malagueña por segunda temporada consecutiva, Javier Fernández superó a Shoma Uno. Ejecutó de forma impecable la combinación cuádruple Toeloop + triple Toeloop. Tampoco falló en el segundo cuádruple, tipo Salchow (no picado), y tras la serie de pasos y piruetas solventó firmemente su último salto, el triple axel (tres vueltas y media). Con 60,79 en la parte técnica y 48,26 en la presentación superó su mejor marca personal, que estaba en 104,25 y se quedó a solo 1,7 puntos del récord histórico, que aún conserva Hanyu.

 

Chen fue el primero de los favoritos en salir este jueves. Su solvencia enmascara su condición de debutante. Arrancó con una combinación cuádruple Lutz + triple Toeloop, dos saltos picados. Le siguió un cuádruple Flip, otro salto picado. Tras una serie de pasos Chen se fue al suelo en el triple axel, lo que le restó puntos. Aun así, el estadounidense sumó un total de 97,33.

 

A Yuzuru Hanyu le tocará remontar el sábado. El japonés, campeón del mundo y olímpico en 2014, conecta con la grada mejor que nadie, más aún cuando despliega su mejora en la parte artística, como hizo este jueves. Comenzó con un cuádruple bucle, un elemento que solo incluye él y cuya dificultad radica en que en que se despega y aterriza con el mismo pie. Luego falló en la combinación cuádruple Salchow + triple Toeloop, en la que se desequilibró en el primer elemento poniendo la rodilla en el hielo y el triple lo dejó en un doble. Su cara tras escuchar la nota ponía de manifiesto su desacuerdo con los jueces: 98,39, con una penalización por empezar tarde el programa.

 

Es el patinaje un deporte en el que los límites que se afirman insuperables se baten con frecuencia, hasta el punto de que es difícil adivinar cuántos giros puede llegar a dar el cuerpo humano durante los cuatro minutos que dura el programa largo, que entrará en juego el sábado para decidir el podio final. Hace no tanto, Fernández era de los pocos que se atrevían a incluir tres cuádruples, ahora Hanyu apuesta por cuatro, al igual que su compatriota Uno; Jin Boyang y Nathan Chen meten cinco. Si la apuesta de los jóvenes tiene éxito el jueves, acabarán con el reinado de Javier Fernández y Yuzuru Hanyu.

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