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España se inclina ante Serbia en el dobles

Carreño y Marc López caen ante Troicki y Zimonjic (4-6, 7-6, 6-0, 4-6 y 6-2) y el equipo de Conchita no franquea los cuartos de la Copa Davis. A pesar de la derrota, en 2018 continuará en el Grupo Mundial

Carreño y Marc López, durante el partido de dobles en Belgrado.
Carreño y Marc López, durante el partido de dobles en Belgrado. EFE

Definitivamente, España se quedó sin opciones. El tándem formado por Pablo Carreño y Marc López cedió en el compromiso de dobles (4-6, 7-6, 6-0, 4-6 y 6-2, en 3h 13m) y la que accedió a las semifinales de la Copa Davis fue Serbia, cuya pareja compitió este sábado con el colchón anímico obtenido el primer día, con los dos puntos de los individuales. El dúo español mantuvo el tipo en el tramo inicial del duelo, pero poco a poco perdió entereza y al final cedió. España, por lo tanto, solo podrá maquillar el resultado de la serie (3-0) este domingo, con la disputa de los otros dos partidos de singles.

Como consuelo, el saber que el próximo año volverá a desfilar por el Grupo Mundial, aunque el devenir de los acontecimientos bien merece una revisión federativa. Frente al declive de la Davis, a las altas instancias del tenis nacional tal vez les toque redefinir la idea y replantear una fórmula nueva. Pese a la indiscutible calidad de los jugadores que han asistido al pulso de Belgrado, este último episodio subraya el desapego hacia una competición que lejos de resultar un aliciente se ha convertido en un engorro para los profesionales. Así lo demuestran las dificultades que tuvo la capitana, Conchita Martínez, para confeccionar el último listado, otra vez más llamativo por las ausencias que por las novedades. Muy sintomático, porque incluso el día previo al viaje la seleccionadora tuvo que hacer un retoque y alistar a un joven, Jaume Munar, que seguramente debería irrumpir en circunstancias mas favorables.

Ese es el panorama, la realidad. Cada cual esgrime los argumentos correspondientes –tenistas, directivos, preparadores, profesionales…–, pero la conclusión general es que España ha ido perdiendo pujanza en la Copa Davis. Una competición, dicho sea de paso, sobre la que continúa cerniéndose un gigantesco interrogante: bajo este formato, ¿qué atractivo tiene? El enredo sigue, seguirá, y mientras el presente sigue dando y quitando razones. Habla, también, y dice que, por uno u otro motivo, Novak Djokovic ha sido el único top-10 que ha asistido a esta ronda de los cuartos; que, por una u otra causa, figuras de primerísima fila como Nadal, Andy Murray o Jo-Wilfred Tsonga decidieron (o tuvieron que) quedarse en casa.

Para la eliminatoria de Belgrado, Conchita consiguió armar un buen equipo, pero a tenor de los hechos, insuficiente para derrotar a Serbia. El primer día, Albert Ramos y Pablo Carreño fueron derrotados y los serbios abrieron un buen trecho; a partir de ahí, 2-0 en contra, así que este sábado no quedaba otra que imponerse en el dobles y confiar en la hazaña de la última jornada, ahora intrascendente. Carreño y Marc López, inéditos hasta ahora, el primero de ellos con solo dos series en su ficha, ofrecieron una dignísima imagen frente a una pareja de pedigrí, mucho más curtida en el torneo y la especialidad.

Troicki, el gran protagonista serbio

Troicki, observado por Zimonjic, volea en un punto del partido. ampliar foto
Troicki, observado por Zimonjic, volea en un punto del partido. AP

Pese a ello, los españoles consiguieron llevarse el primer parcial e incluso gozaron de un break en el segundo (para 4-3), pero la respuesta balcánica fue fulminante. Troicki tuvo que tirar del carro por el bajo estado de forma de su compañero –que, por cierto, estos días, a sus 40 años de capitán-jugador–, y quedará como el gran protagonista del cruce contra España. El viernes sometió a Carreño a una lluvia de palos y esta vez fue el que compensó el escaso acierto de Nenad Simonjic; él labró una victoria que comenzó a tomar forma con la superioridad en el tie-break de la segunda manga. Hasta ese momento, Carreño y López habían competido muy bien, pero el golpe les dejó muy tocados y a punto de desplomarse. Después de encajar un rosco, recobraron el color y replicaron, pero en la recta definitiva Troicki estuvo formidable.

En esta ocasión, ni siquiera hizo falta que Djokovic se vistiera de corto. El líder de los serbios presenció el triunfo desde la barrera, tras haber hecho su parte el viernes. Ahora, su equipo peleará por una plaza en la final frente a Francia, superior a Gran Bretaña. Y, mientras, a España le tocará reflexionar en el diván. Después de dos años en el purgatorio, este curso prometía. Conchita parecía haber recuperado a los pesos pesados para la causa, pero la visita a Belgrado exigía de un paso al frente y solo lo han dado Carreño, Ramos y López. También es cierto que los Nadal, Feliciano, Ferrer o Verdasco no jugarán de por vida, así que la realidad es la que es, simple y llanamente. Complicada, muy complicada.

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