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“Hay que hacer un monumento al que fichó a Asensio por 3,5 millones”

El director técnico del Bayern Múnich reflexiona sobre el contexto deportivo y económico del duelo con más tradición de los cuartos de final de la Champions

Michael Reschke (izquierda) habla con Carlo Ancelotti. Ampliar foto
Michael Reschke (izquierda) habla con Carlo Ancelotti. imago/foto2press / Cordon Press

Cualquier día, disimulado entre el gentío de cualquier estadio de Europa, puede apostarse Michael Reschke (Frechen, 1957) como el ave rapaz que examina la pradera. El perfil aguileño acentúa el carácter de su actividad. No hay un ojeador más autónomo en el fútbol mundial pues reúne la doble condición de técnico y directivo. Mientras Hoeness, el presidente, y Rummenigge, el director general, asumen las labores de representación e intendencia, Resckhe es esesil estratega deportivo del Bayern de Múnich. El encargado de operar en el mercado y diseñar la plantilla más potente de Alemania se muestra jovial como buen renano y cuida cada palabra como si temiera provocar un terremoto.

Pregunta. ¿Por qué cree que el grupo de clubes que compiten por la Champions es cada año más restringido?

Respuesta. No estoy muy seguro. Pero esa restricción no solo se produce a nivel europeo sino a nivel nacional. Tal vez hace diez años para el Valencia y el Sevilla era más factible conquistar la Liga. Eso se acabó. Será muy difícil tener otro Oporto en el podio. Eso solo puede ocurrir si los grandes no trabajan. Si trabajan bien será totalmente difícil.

P. ¿La brecha es solo financiera o también existe una brecha de innovación y estrategia deportiva?

Los súper fichajes no corresponden con la filosofía del Bayern. El mayor traspaso que firmamos ha sido el de Javi Martínez [40 millones de euros] en 2012

R. La brecha financiera es la razón principal. La segunda es que los grandes clubes están actuando de un modo cada vez más profesional. El año pasado solo tuvimos un traspaso de más de 100 millones, Pogba, y tal vez podríamos colocar a Higuaín cerca de ese espectro con 90. Pero pronostico pocos traspasos en este volumen. ¿Por qué? Porque los grandes clubes cada vez venden menos a sus jugadores top. Los principales jugadores están en la órbita de estos clubes. Solo se mueven cuando acaban contrato: como hizo Ibrahimovic, o Alves... Tal vez puedas comprar alguno si alcanza el último año de su contrato. Los mejores jugadores están en la Juve, el Real, el Barça, el Atlético y los equipos top de Inglaterra, en Munich, en Dortmund, en el PSG... Estos jugadores hacen la diferencia. Tarde o temprano, en los partidos decisivos, ellos deciden. No sería posible, incluso con un equipo muy funcional, contrarrestar esta calidad. Veremos este año qué sucede con el Mónaco... Esta puede ser una excepción. Tiene muy buenos jugadores y algunos podrían evolucionar hacia el nivel máximo.

P. Cada año es más complicado encontrar talentos sin que otros lo adviertan. ¿Cuál cree que ha sido el último gran descubrimiento?

R. Cuando estuve en Grecia por el Euro Sub-19, le mandé un mensaje a José Ángel Sánchez [director general del Real Madrid] felicitándole por comprar a Asensio al Mallorca por solo 3,5 millones. ¡Hay que hacerle un monumento! ¿Ahora dejaría marchar el Real Madrid a Asensio por 50 millones? Yo creo que no. Nosotros fichamos a Kimmich en circunstancias parecidas: jugaba en Segunda División en el Leipzig, con menos de 19 años, y pagamos 8,5 millones de euros. Muchísimo dinero en ese momento. A veces tienes que tomar esas decisiones. A veces debes arriesgar. Kimmich tiene una mentalidad fantástica: si le dices que para ganar el partido debe atravesar una pared, irá corriendo sin mirar ni a derecha ni a izquierda. Está siempre dispuesto a ayudar al equipo y tiene muy buenas cualidades técnicas.

P. ¿Cuál es la fórmula para actuar en este mercado saturado?

R. No basta con buen ojo. Debes tener una estructura que te permita ser ejecutivo y rápido para llevar adelante la decisión. Es importante tener el mercado bien analizado y tener buenos contactos. Hoy en día, muchas veces es el director deportivo quien tiene todos los poderes decisivos de un club. Pero yo creo que a todos los equipos top les viene bien tener un sistema bicéfalo. Por un lado un ministro del interior que actúe a nivel interno del club como persona de contacto para el entrenador, los jugadores, el cuerpo técnico, la cantera, y los ojeadores; que ejerza de enlace con la presidencia y dé la cara ante los medios. Y además necesitas a una persona responsable que se ocupe del control del mercado, dirija el scouting, los fichajes y la planificación de la plantilla, además de conocer perfectamente la cantera. El impacto deportivo y económico de los fichajes es tan grande que no puedes abordar estas decisiones ocupándote al mismo tiempo de las tareas diarias de un director deportivo. ¿Cuánto dinero supone al Madrid una operación media, sumando la ficha de traspaso, las comisiones, y el salario del jugador por cinco años?

P. Solo por Bale el Madrid comprometió más de 200 millones en 2013.

R. ¿Y por el jugador más barato? ¿Asensio? Quizás unos 25 millones. De modo que el gasto medio de cada operación de un gran club está entre 25 y 200 millones de euros. ¡Solo por una operación! Tienes 22 jugadores en la plantilla, tienes el mercado, tienes que hacer refuerzos, tienes que tomar posiciones. Si buscas, por ejemplo, un lateral diestro: buscas de entre una lista de 5-8 y debes cotejar precio y calidad, y compararlos con tu plantilla actual. Si al mismo tiempo tienes que encargarte de todas las tareas del ministro interior, esto simplemente no es posible.

El gasto medio de cada operación de un gran club está entre 25 y 200 millones de euros. ¡Solo por una operación!

P. ¿Cuántas personas necesita en su departamento para cubrir todo el mercado?

R. No se puede controlar el mercado entero. Es demasiado grande. Nuestro equipo de scouting es pequeño, pero de alta competencia, entusiasta y centrado en la esencia del juego, no en el jaleo que le acompaña.

P. Están en auge los modelos matemáticos para determinar el valor de los jugadores: el Moneyball, el Impakt... ¿Hasta qué punto sirven en el fútbol, donde se añade la dificultad del juego con los pies?

R. ¿Quién hace esos análisis? Esa es la pregunta. ¿Quién analiza cada duelo entre dos jugadores y determina quién lo ha ganado? ¿Es una máquina, es un sistema, o es una persona? Yo lo he puesto a prueba con un jugador en un partido: en ocasiones, para mí mismo es complicado determinar quién ha ganado un uno contra uno. Miremos un ejemplo. Un jugador ha tenido cinco uno contra uno en un partido, de los cuales ha ganado dos con claridad y perdido otros dos con claridad. En el quinto duelo hay un problema: para un analista lo ha ganado y para otro lo ha perdido. Según esta valoración el jugador tiene una cuota de 40% o 60% ¿Quién está detrás de esto? ¿Quién analiza esta complejidad? ¿Dios? No resto relevancia a los modelos matemáticos pero lo más relevante para determinar el valor de un jugador en el mercado siguen siendo los ojeadores y sus informes pormenorizados. Estos datos sirven de manera aproximada y pueden ser interesantes para los medios. Pero la complejidad del fútbol es mayor que la de otros juegos como el fútbol americano o el hóckey sobre hielo en donde sí se puede profundizar más en el análisis.

P. Qué piensa de los clubes ingleses? ¿Por qué cree que fallan en la construcción de equipos competitivos si tienen una ventaja financiera tan grande?

R. Tengo un gran respeto por los clubes ingleses. Deben seguir su camino, ya que es el mejor para ellos [sonríe].

P. ¿A qué atribuye la capacidad competitiva de los clubes españoles?

R. Sigo los torneos juveniles internacionales desde hace casi 40 años. En los últimos 20 ha sido muy frecuente que España tenga el mejor equipo Sub-17, Sub-18, Sub-19 y Sub-21. Cuando no ha sido así han tenido al segundo mejor o al tercero. La calidad de los jugadores jóvenes es fantástica. Incluso para el futuro. Si están luchando con dificultades por la Copa del Mundo, o por el Euro como en 2016, será un periodo corto. Tienen muy buen talento natural saliendo.

P. ¿Cómo ve al Atlético?

¿Quién está detrás del Moneyball? ¿Dios? No resto relevancia a los modelos matemáticos de análisis, pero lo más importante para determinar el valor de un futbolista siguen siendo los ojeadores. La complejidad del fútbol es mayor que la de otros juegos, como el fútbol americano o el hóckey

R. Ocurre algo extraordinario: los he seguido de cerca en los últimos años. Se combinan dos factores. Primero, el entrenador... Quizás la razón sea que Simeone haya nacido para ser el entrenador del Atlético. Quizás vino al mundo para ser entrenador de este club. El segundo factor es un secreto: ¿quién toma tantas decisiones inteligentes en el mercado? Filipe Luis, por ejemplo. ¿Qué hacía cuando jugaba en el Chelsea? Era un jugador normal. El Atlético lo fichó y ha jugado fantásticamente bien. ¡Perdieron a todos los nueves y siempre acertaron con el siguiente! Perdieron a Torres y trajeron a Forlán, y luego a Agüero, y a Falcao, a Diego Costa, a Griezmann... Este es un logro del siglo. Y ojo: ¡Me gusta Correa! Traté de llevarlo al Leverkusen. Aquí no hay apuestas. Es una estrategia. No sé quién es la inteligencia que decide. Pero mirando la evolución de la plantilla observo que hay una base con Juanfran, Godín, Gabi, Koke, y todo alrededor es una estrategia inteligente. Con el Sevilla ocurre lo mismo. Han tomado decisiones fantásticas en el mercado. Son modelos en los que no prevalecen las apuestas: prevalecen las ideas.

P. Philip Lahm se retira a final de temporada. ¿No siente un peso tremendo ante la necesidad de encontrar un sustituto?

R. No buscamos al sustituto de Lahm. Estamos buscando un lateral derecho. Si Lahm juega 100 partidos, juega 99 buenos, muy buenos o excelentes y uno no tan bueno. Ha estado entre los diez mejores del mundo durante diez años sucesivos. Como Messi y Cristiano. Encontrar un futbolista de este nivel es muy complicado. Para mí el mejor lateral derecho del mundo después de Lahm es Dani Carvajal.

P. ¿Por qué lo escogió para el Leverkusen en 2012? Era un crío sin experiencia profesional, no hablaba alemán...

R. Antes de ficharle lo seguí en el Castilla en varios partidos de Segunda B. Desde el primer momento que lo vi me llamó la atención la naturalidad con la que jugaba. Fue un poco arriesgado ficharle porque los laterales en Segunda B en España se la pasan atacando y no sabíamos cómo se comportaría en las coberturas. Existía la duda sobre sus calidades defensivas, pero lo compensaba porque era muy bueno cuando atacaba, tenía un gran carácter y asumía responsabilidades por el equipo. Vine cinco veces a Madrid a por él. Fue un fichaje fantástico para el Leverkusen. Cuando volvió al Madrid, di un discurso de despedida muy emocional y toda la plantilla y el cuerpo técnico le dedicaron un aplauso. Estuvo genial. La gente le adoraba.

P. Cuando el Madrid ganó la Champions en 2014, Florentino Pérez se reunió con Ancelotti, le dijo que quería fichar al mejor mediocampista del mundo y le mencionó a Toni Kroos. Ancelotti le respondió que el Madrid no necesitaba al mejor centrocampista del mundo sino al mejor centrocampista posible para el Real Madrid, y le sugirió fichar a Arturo Vidal. Usted conoce muy bien a Vidal y a Kroos porque les llevó al Leverkusen. ¿Con cuál se quedaría?

R. Si eres capaz de acertar en una disyuntiva así eres un ganador. Yo conseguí la cesión de Toni cuando era canterano del Bayern y fiché a Vidal del Colo-Colo cuando era un crío. Son completamente diferentes: uno es un cubo de hielo y el otro es un volcán. Kroos es un estratega. Vidal es luchador. Los dos tienen clase mundial pero no podrían compartir cualidades: si intentas que uno se comporte como el otro el resultado será la nada.

¿Quién toma tantas decisiones inteligentes en el Atlético? ¡Perdieron a todos los nueves y siempre acertaron con el siguiente! Torres, Forlán, Agüero, Falcao, Diego Costa, Griezmann... Este es un logro del siglo. Y ojo: ¡Me gusta Correa!

P. Ancelotti creía que Alonso estaría más concentrado en defensa y que necesitaría a su lado un volante como Vidal, de gran capacidad atlética para cubrir mucho campo. Ancelotti pensó que Kroos no era un defensa natural para actuar como mediocentro.

R. Estoy de acuerdo. No es un defensa natural pero gracias a sus capacidades estratégicas y su sentido del orden, es también muy efectivo en defensa. Vidal es un especialista en robar balones.

P. La condición física de Alonso ha declinado. ¿Cómo afecta esto a su juego?

R. Recién llegado a Múnich, en la primera mitad de la temporada 2014-15 fue el jugador más importante del Bayern. Firmó con nosotros solo dos días antes del primer partido contra el Schalke y fue directamente el líder dominante en el centro del campo. La sensación era: ¡ha vuelto el capitán! Esta temporada Ancelotti le da más descanso: pero cuando él juega siempre lo hace a gran nivel. En 38 años en el fútbol profesional lo sitúo entre los cinco jugadores con mejor mentalidad y personalidad que he conocido. Para Xabi fue una historia fantástica jugar en el Bayern, y para el Bayern ha sido una historia fantástica que formara parte de este club. Es un jugador de entrenadores.

P. La mayoría de los entrenadores de primer nivel viven estresados. Ancelotti no lo parece.

R. Es como el capitán de un barco: en plena tormenta mantiene la calma. Está totalmente enfocado en lo elemental. Claro que ha conquistado grandes éxitos pero también conoce derrotas amargas y sabe que la vida sigue de todos modos. Se concentra en el partido. Esa es una de sus grandes fuerzas. En los momentos de éxito no se emociona demasiado y no se deprime en la derrota. ¿Y si perdemos este partido? Vendrá otro, inevitablemente. ¿Y si ganamos? Vendrá otro, inevitablemente. Carlo ha encontrado el equilibrio. Para nuestros futbolistas esto es motivo de confianza. En clubes tan grandes como el Bayern o el Madrid siempre hay tanto jaleo, tanto movimiento mediático, que cualquier detalle alrededor del equipo puede ser motivo de historias. En todo este circo necesitas un polo de tranquilidad. Los jugadores lo aprecian mucho.

P. El Bayern es un club conservador con leyendas muy estructuradas en su modo de jugar. ¿Thiago es el jugador más poético que se ha puesto la camiseta del Bayern? Hasta para los parámetros del Barcelona resultó demasiado poético.

R. No sé si eso es exacto. Thiago es especial porque combina intuición con capacidad estratégica. No es solo intuición. Cuando le marcas una estrategia colectiva él es capaz de ajustarse al plan y al mismo tiempo reservarse la intuición para sacarla cuando sea necesario. A veces, su juego es tan virtuoso que parece que tiene manos en lugar de pies.

Para mí el mejor lateral derecho del mundo después de Lahm es Dani Carvajal

P. ¿Por qué cree que no triunfó en el Barça?

R. Es falso pensar que fracasó en el Barça. Era muy joven y su competencia eran Busquets, Xavi e Iniesta, jugadores de clase mundial. En aquel entonces fue complicado imponerse como titular. Yo seguí a Thiago en el Europeo Sub-21 de Israel, de 2013. Quise llevarlo al Leverkusen pero no era posible. No solo fue el mejor del torneo. Destacó absolutamente por encima de los demás. ¡Con mucha diferencia!

P. En los 70 y 80 España acudía a Alemania a pescar jugadores. Los alemanes eran los futbolistas de referencia: Breitner, Netzer, Schuster... Ahora ocurre al revés. ¿A qué se debe?

R. Hoy los españoles no solo disponen de un alto número de grandes talentos. También tienen una gran mentalidad.

P. ¡Cuál es el gran hallazgo del fútbol español en lo que va de siglo?

R. Nadie en la historia ha transformado tanto el modo de ver el fútbol como Guardiola. Reorganizó el pensamiento del fútbol. El tema de Guardiola es muy complejo en Alemania: gran parte de los medios alemanes veían a Guardiola de manera muy crítica, porque no daba entrevistas, solo conferencias de prensa; por la falta de proximidad. Llegó tres veces a semifinales de las Champions en años consecutivos y muchas veces se dijo que fracasó por no haber llegado a la final. Lo cual es una tontería. La gente se olvida de que ganamos tres campeonatos domésticos y de que llegar a una semifinal de la Champions es muy complicado. Yo no estaba en el club durante la primera semifinal que perdimos contra el Madrid pero contra el Barça en 2015 no tuvimos ninguna posibilidad.

P. ¿Por qué?

Guardiola es un genio. Nadie en la historia transformó tanto el modo de ver el fútbol. Trabajé 35 años en el Leverkusen. Una de las razones para ir al Bayern fue la perspectiva de trabajar con Pep

R. Tuvimos unas bajas muy importantes por lesiones: Alaba, Robben y Ribery. Otros titulares habían vuelto hace poco de sus bajas por lesión y muy lejos de su mejor forma. Aun así, había un clima de confianza enorme en el entorno del club. De camino al estadio, uno de los dirigentes se volvió hacia mí y me preguntó: “Señor Reschke, ¿cuáles son nuestras posibilidades?”. “Tenemos un 5% de probabilidades; ganaremos si el Barça lo hace todo mal, si el árbitro está a nuestro favor y si Neuer no es Neuer sino súper-Neuer; y si además tenemos mucha suerte”. Pensar en pasar era vivir en un mundo de fantasía. Pero eso, para los medios, fue un fracaso de Pep. El año siguiente contra el Atlético éramos en ambos partidos claramente el mejor equipo y merecimos llegar a la final. Con esto no quiero restarle importancia al éxito del Atlético. El fútbol es así.

P. ¿En qué se parece la imagen de Guardiola que proyectan los medios y la imagen que se han formado los profesionales del fútbol?

R. Los medios tienen su visión. Pero cuando hablas con la gente que de verdad sabe de fútbol en Alemania, con Joachim Löw, Thomas Tuchel, Hansi Flick, y la mayoría de los entrenadores de la Bundesliga o jugadores como Philipp Lahm o Xabi Alonso... lo ponen en el altar. Pep les dio visiones e ideas, sobre todo en relación al juego ofensivo, que es lo que queremos ver todos. Muchos equipos juegan de otro modo por él. No es que a todos los jugadores les guste Guardiola porque a veces es un poquito especial. Pero su visión de fútbol, el modo en que preparaba los partidos, la perspicacia para ver la debilidad de los rivales, y la capacidad de enseñar a sus jugadores soluciones ofensivas, lo convierten en algo muy especial. Trabajé 35 años en el Leverkusen, que siempre fue mi equipo, y, por tanto, me importaba muchísimo. Estuvimos cuatro años en Champions de los últimos seis. Cuando vino el Bayern a llamarme en 2014 fue difícil dejar el Leverkusen. Una de las razones para inclinarme por el Bayern, fue la perspectiva de trabajar con Guardiola. Lo más importante que me ha ocurrido en mi carrera en el fútbol ha sido trabajar con Guardiola. Es un genio. Es increíble.

P. El Bayern y el Madrid han realizado aproximaciones completamente distintas al mercado en las últimas décadas. El Madrid se ha mostrado dispuesto a gastar mucho dinero por figuras. ¿Y el Bayern?

R. El Bayern también invierte mucho dinero en fichajes, pero no de la misma dimensión que el Madrid. Tampoco estos súper fichajes corresponden con la filosofía del club. El mayor traspaso que hemos firmado ha sido el de Javi Martínez [40 millones de euros] en 2012.

P. Pero ahora ustedes tienen un gran poder financiero. ¿Si se resiste a hacer estos gastos es por razones éticas, o porque considera que atenta contra la moral del equipo de algún modo?

R. El Bayern tiene una filosofía muy clara, y vamos a seguir este camino. Solo diré que cuando veo al Madrid veo un club que es una potencia mundial, que deportivamente ha obtenido los mayores éxitos. A la vista de todo ello, hay que contemplarlo con el máximo respeto.

P. ¿Qué análisis puede hacer del juego del Madrid?

R. Tiene muchos jugadores que pueden hacer la diferencia en partidos importantes. Los jugadores tienen una mentalidad muy especial. Su nivel de autoestima es tal que se sienten capaces de ganar en las peores circunstancias. Esto le da mucha fuerza al equipo. ¡Tienen el espíritu alemán! Y cuando nada funciona, Sergio Ramos mete un gol.

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