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El Real Madrid escapa del laberinto del Darussafaka

Los de Laso, liderados por Ayón, Randolph y Llull, se apuntan con apuros el primer asalto de la eliminatoria tras desmontar el entramado defensivo de Blatt

Zizic lanza ante Ayón
Zizic lanza ante Ayón EFE

El Real Madrid escapó a tiempo del laberinto planteado por el Darussafaka de David Blatt y se apuntó el primer asalto de la eliminatoria al mejor de cinco rumbo a la Final Four de Estambul. Primero Ayón, después Randolph y, a ráfagas, Llull, lograron desmontar la pizarra de un rival correoso y camaleónico que estiró su rendición hasta el bocinazo final. Con mucho sofoco y más paciencia que brillantez, los blancos superaron un comienzo a contrapié (con 12 puntos de desventaja) y un parcial de 4-15 en los últimos minutos para marcar territorio y conservar el tesoro del factor cancha.

Blatt planteó de salida un cuatro contra cuatro en defensa, con Wilbekin persiguiendo a Llull por toda la pista, y buscó la veta del perímetro con Wanamaker y Harangody. Le funcionó el plan. Ocho puntos del exjugador del Valencia dieron la iniciativa al Darussafaka en el primer cuarto ante un Madrid desajustado. Tan solo Ayón anotaba a buen ritmo y Zizic capturaba más rebotes que todo el equipo de Laso junto. Aprovecharon la circunstancia los visitantes desatando su optimismo con un parcial de 2-14 que inauguró el desasosiego en el Palacio (16-28, m. 11). Confundió el Madrid el vértigo con las prisas y el Darussafaka comenzó a sentirse cómodo en el desbarajuste. De naturaleza asimétrica y vocación agitadora, el equipo de Blatt tocó las terminaciones nerviosas del choque y rebajó la diferencia entre el líder de la Euroliga y el último clasificado para el top 8.

El conjunto turco venció con solvencia al Madrid en la 12ª jornada de la liga regular después de un buen inicio madridista que después se fue al traste. Sin Llull ni Randolph, los blancos sufrieron aquel día un cortocircuito en ataque (6 de 26 en triples) y disputaron probablemente su peor partido de la temporada. Sin embargo, el choque de la segunda vuelta en el Wizink Center desmintió el precedente y se resolvió en menos de 10 minutos. Aprovechando la vertiginosa estela de la Copa de Vitoria, Llull firmó un cuatro de cuatro en triples en los primeros cuatro minutos y acomplejó a su rival con una actuación rutilante. En 10 minutos, 19 puntos (con 5 de 6 en triples) y 24 de valoración. Para entonces, el conjunto turco había quedado reducido a la condición de guiñapo hasta el 101-83 final. En esta ocasión, los de Blatt lograron contener la influencia del tótem madridista hasta la frontera del descanso. Pero, en el último minuto del segundo cuarto, Llull escapó de los grilletes turcos y, con dos triples de su catálogo desatascó al Madrid antes del viaje a la caseta (36-37, m. 20).

Perdieron efervescencia y puntería los visitantes y, aunque la episódica aparición de Bertans sostuvo la intendencia, Wanamaker comenzó a acaparar todos los balones. Se incorporó a la rotación del Darussafaka el aclamado Slaughter, después de perderse 21 de las 30 jornadas de Euroliga por lesión, mientras que Laso dejó fuera a Nocioni tras sus 26 puntos ante el Betis, y no dio carrete a Felipe Reyes. Fue Ayón el que retomó la faena para acabar de enderezar a los suyos con la colaboración de Draper y Randolph. El base madridista rememoró su condición de especialista del tercer cuarto que tuvo en su primera época en el club y aportó la pausa que requería la situación, mientras que el pívot marcó territorio en la pintura (61-53, m. 30).

Los triples de Carroll no rindieron al Darussafaka que convirtió el 74-60 a cinco minutos del final en un 78-75 a falta de 46 segundos. Volvió a mantener los nervios el Madrid para amarrar la victoria. El viernes, segundo episodio.

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