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Fernando Alonso se queda tirado antes de empezar y Bottas gana el GP de Rusia de F1

El finlandés consigue su primera victoria en la Fórmula uno, por delante de los Ferrari de Vettel y Raikkonen

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Bottas, por delante de Vettel. AFP

Visto que el nivel de competitividad del coche que actualmente conduce Fernando Alonso no le permite llevar al límite sus habilidades como conductor, el español puede dedicarse esta temporada a poner a prueba sus nervios. En este sentido, si no se lió a mamporros en Sochi tras tener que regresar a pie al garaje de su equipo al quedarse tirado a mitad de la vuelta de formación del Gran Premio de Rusia, el asturiano ya tiene asegurado un notable alto en autocontrol. Honda desplazó a esta carrera una unidad de potencia optimizada en su parte eléctrica, que teóricamente iba a tener un impacto positivo en el McLaren, y la respuesta fue nefasta: Vandoorne tuvo que arrancar el último tras sustituir la unidad de potencia de su prototipo, y el de su compañero ni siquiera pudo tomar la salida, precisamente, por un fallo en el ERS [el sistema eléctrico de recuperación de energía]. El escenario que se le plantea a la escudería británica es dantesco, a la espera de saber si el anuncio del acuerdo de colaboración entre Honda y Sauber con vistas a 2018 puede acelerar un poco los tempos.

“Falló el motor, nada más arrancar, en la vuelta de formación. No tenía la potencia normal. Me dijeron por la radio que cambiara una serie de parámetros con los dispositivos del volante, para ver si podíamos volver a hacer funcionar el ERS, pero no funcionó”, resumió Fernando Alonso. “Hoy no pudimos ni siquiera salir a correr, así que ojalá podamos resolver estos problemas”, añadió el bicampeón del mundo con Renault (2005 y 2006), que el miércoles tiene previsto subirse por primera vez, en Indianápolis, al monoplaza con el que tomará parte en la próxima edición de las 500 Millas, el 28 de mayo. Antes de esa cita, sin embargo, el corredor de Oviedo deberá afrontar el Gran Premio de España el que, probablemente, sea el fin de semana con más carga emocional: “Eso lo llevo mal, porque todos queremos estar allí arriba [en la tabla de tiempos]. Pero estas cosas pasan en el deporte, y los pilotos lo único que podemos hacer es ayudar en lo que podamos. Está claro que correr en casa es algo especial, pero yo solo puedo prepararme lo mejor que pueda”, ahondó Alonso, que intentó largarse inmediatamente pero que no lo consiguió, al no haber logrado encontrar un vuelo.

Obligado a quedarse en el circuito, el buque insignia de McLaren se plantó delante del televisor y vio, como un aficionado más, el ejercicio de control que llevó a cabo Valtteri Bottas para adjudicarse su primera victoria en el Mundial de F1. El finlandés, fichado este año por Mercedes como sustituto de Nico Rosberg, se había mostrado algo despistado hasta que esta este domingo emergió con fuerza desde el primer momento. Colocado el tercero en la parrilla, el de Nastola encontró un carril que le llevó a liderar el pelotón ya en la primera curva, y a partir de entonces circuló a sus anchas hasta las últimas tres vueltas, en las que se defendió con todo lo que tuvo a su alcance y también con la ayuda de Felipe Massa, que entorpeció al alemán de Ferrari mientras este le doblaba (penúltima vuelta).

Ochenta participaciones esperó Bottas antes de sumar su primera ‘pole’ (Bahréin), y una más en encaramarse al peldaño más alto de un podio completado por Vettel y Kimi Raikkonen, su vecino en el taller de la Scuderia. Fuera de la ceremonia del champán se vio Lewis Hamilton (cuarto), muy desenfocado desde el viernes y que con este resultado pierde pie en su pulso con el tetracampeón por la corona. Carlos Sainz, por su parte, volvió a puntuar al concluir el décimo.

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