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Márquez, el secreto está en la frenada

El piloto de Honda explica cómo usa el derrape para parar la moto con dos ruedas y compensar las deficiencias de su máquina en aceleración

Márquez y Pedrosa se miran risueños durante la conferencia de prensa en Jerez. Ampliar foto
Márquez y Pedrosa se miran risueños durante la conferencia de prensa en Jerez. EFE

Decía Marc Márquez en Austin, después de ganar la carrera, que cometer errores es bueno porque te ayuda a entender mejor las cosas. Hacía referencia a su inicio de temporada: el conservadurismo de Qatar, la caída de Argentina. Aprender de las malas decisiones y de los tropezones. Eso están haciendo los pilotos de Honda mientras en la fábrica del ala dorada siguen modelando una moto algo difícil. Las quejas de Márquez, como las de su compañero de equipo Dani Pedrosa o el también piloto de Honda Cal Crutchlow, son recurrentes: falta de velocidad punta, deficiente paso por curva y, muy especialmente, escasa aceleración. A la salida de las curvas se les escapan décimas de segundo que parecen irrecuperables. Las buscan en el único punto en el que todavía destaca su moto: la frenada.

Así lo explica Márquez siempre que se le pregunta: “Trato de ganar en frenada lo que pierdo en aceleración”, dice desde hace un par de años. En esas condiciones ya ganó el campeonato del mundo el año pasado. Porque, al parecer, no sólo sabe dónde puede ganar las décimas que se le escapan por el comportamiento de su moto, sino también cómo hacerlo. Y mejor que nadie. “Es verdad, comparando los datos de telemetría con los pilotos de Honda es en la frenada donde marco la diferencia. Al final, en aceleración te marcan el límite la misma moto, el agarre y la electrónica; ahí no puedes hacer gran cosa. En la frenada, en cambio, el piloto todavía puede marcar la diferencia”. ¿Y cómo lo hace? “Juego mucho con la moto, ya se ve; y en el derrape, para intentar ayudar a frenar más tarde, ayudo con la rueda de detrás a parar la moto con las dos ruedas, no solo con la de delante”, analiza, en declaraciones a EL PAÍS.

Solo sus rivales que llevan la misma moto son conscientes de lo difícil que es tratar de hacer lo mismo. Cuando Crutchlow busca soluciones en su box, su gente le enseña los datos del español y le invita a que copie sus movimientos a la entrada de las curvas. El británico les responde que ni hablar, que si lo intentara, terminaría en el suelo. “El problema es que cuando corres contra Marc, te das cuenta de lo fuerte que es la frenada; no puedo ganarle nada en ese punto. Es probablemente el que frena más tarde de todos. Y la manera en la que pilota en el momento de la deceleración de la moto…, también en eso es el mejor”, explica el piloto del LCR.

“En Austin gané, pero no estuve a gusto”

N. T., Jerez

Ir rápido y no saber cómo lo has logrado. Es como caerse y no encontrar explicación a por qué te has caído. Así viven estos días los pilotos de Honda, en el alambre. “La moto funciona bastante bien, y los tiempos salen, pero no tenemos ni idea de cómo lo hacemos”, explicaba Crutchlow ayer. Y en esas, llegan los accidentes inesperados, inexplicables, incluso.

“La moto que tengo ahora es quizá mejor incluso que la de 2014 (aquella con la que batió todos los récords y logró su segundo título consecutivo), el problema es que los rivales han mejorado mucho. Está claro que tenemos mucho trabajo por hacer para adaptar la moto al nuevo motor, y el caso es que no me siento bien con la moto. Aun así, por alguna razón, soy rápido”, coincidía Márquez, ganador en Austin.

Crutchlow reflexiona, además, sobre el hecho de que su punto fuerte sea, también, una trampa fácil: “Frenamos muy tarde, porque nos aprovechamos de que nuestra moto es muy fuerte en esa área; pero a veces queremos apurar tanto en frenada que nos caemos. Normalmente, has salido mal de la curva y el tío que tienes delante se aleja, así que tienes que frenar más tarde; también cuando quieres pasar a otro rival tienes que frenar más tarde que él. Y es como un círculo vicioso, porque, además, si probamos a mejorar en aceleración o en paso por curva, entonces ya no podemos apurar tanto. Estoy deseando ceder un pelín en frenada para ganar en todo lo demás. Llevo pidiéndolo tres años”.

El de Coventry cree que Honda, de quien espera piezas nuevas tan pronto como sea posible, lo conseguirá. “Pero costará. He llevado tres tipos de motor diferentes en tres años. Cuando tengamos un poco de estabilidad todo mejorará, pero no queremos ceder en nuestro punto fuerte”, cierra.

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