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Solo Nairo Quintana parece capaz de ganar el Giro de Italia 2017

Vincenzo Nibali, mayor obstáculo en el camino del ciclista colombiano del Movistar hacia su segunda maglia rosa

Giro d'Italia 2017
Nairo Quintana, ganador del Giro d'Italia, en 2014. AP

Ha llegado mayo y ha alcanzado tal nivel la fe en Nairo Quintana, en su capacidad para superar cualquier obstáculo que se le ponga por delante, que hasta Eusebio Unzue, su director, abandona su proverbial prudencia y se deja ir. “Es imposible que no sea el máximo favorito para ganar el Giro”, dice. Y nadie levanta la voz para contradecirle sino para reforzarle. “Está Nairo y un escalón por debajo estamos una docena de corredores”, dice Thibaut Pinot, un escalador francés que debuta con pretensiones.

Así se respira en Alguer, al norte de Cerdeña, donde, según se puede apreciar por televisión, sopla buen viento en la playa y el mar es azul. Allí comienza el viernes el Giro del Centenario, la centésima edición de una carrera que Nairo ganó a los 24 años, en su única participación.

“Es un recorrido que me va perfecto, con mucha montaña, la montaña que me gusta”, dice el colombiano, que no rehúsa el papel protagonista que se le brinda, como si pensara que hacerlo sería una cuestión de falsa modestia y no un arma táctica para quitarse responsabilidad. Sus victorias nítidas en la Vuelta a Valencia, en la Tirreno-Adriático y en el Acebo de la Vuelta a Asturias no le permiten fingir.

Su principal rival, Vincenzo Nibali, el siciliano que ya ha ganado dos Giros, un Tour y una Vuelta, y partirá con el dorsal número uno, también habla de Nairo con veneración. Por supuesto, de eso, de las palabras de Nibali, hay que desconfiar. Es de los deportistas que considera que la sinceridad al transmitir sus pensamientos públicamente es debilidad.

Y como Nibali, también aceptan a Nairo como faro Tom Dumoulin, Geraint Thomas y Bob Jungels, buenos contrarrelojistas, y Kruijswijk, maglia rosa hasta el penúltimo día en 2016.

En el Movistar, en el equipo de Nairo, en un año en el que su otro líder, Alejandro Valverde, también corre con el aura de la invencibilidad, afrontan el Giro con un lado del cerebro diciendo “muy mal se nos tiene que dar para no ganar” y con el otro pensando en el Tour, la segunda parte de la temporada, el objetivo principal para el escalador de Tunja, que a los 27 años parece ya maduro. “Quiero ganar Giro y Tour”, dice.

Pensando en el julio francés, Manuel Mateo, el entrenador de Nairo viajó a Colombia hace unas semanas para acompañar a su pupilo en sus entrenamientos a más de 2.800 metros de altitud. “Se trataba de llevarle más controlado para llegar al Giro un poco corto de forma”, dice Mateo. “Ya durante la carrera cogerá el punto que le falta y llegará perfecto a la tercera semana, donde se concentra toda la montaña. Además, teniendo en cuenta que habrá dos cronos largas, Nairo ha trabajado más con la bici de contrarreloj”.

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