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Nadal: “La clave de todo es estar sano”

El balear confía en seguir cogiendo impulso en la Caja Mágica, pero recela de un cuadro "complicado" en el que se cruzaría temprano con el imprevisible Kyrgios y en las últimas rondas con Djokovic y Murray

Nadal, durante el acto publicitario en Alcorcón.
Nadal, durante el acto publicitario en Alcorcón. EFE

A las 19.16, solo un minuto por encima del horario programado, Rafael Nadal irrumpió en un concesionario de Alcorcón para cumplir con uno de los múltiples compromisos publicitarios que configuran su agenda. Previamente, solo dos horas antes, se había ejercitado en la arena de la Caja Mágica y también había conocido el exigente cuadro que le deparó el sorteo del Mutua Madrid Open, donde competirá a lo largo de la próxima semana con el cartel de gran favorito. No lo tendrá nada fácil el balear, pero son tiempos de bonanza para él y aterriza con una inercia extraordinaria, de 10º en 10º título, apoyado en los trofeos recientes que obtuvo en Montecarlo y Barcelona.

Nadal compareció en el acto, organizado por la marca automovilística de la que es imagen, bronceado y repeinado. Muy sonriente. Departió con los asistentes sobre el deporte de élite y también les dio algunas pistas para acercarse al éxito. “Uno necesita tener unas cualidades básicas que te las da la vida. Hay que trabajar y superarse, pero hay una base que te la da la madre naturaleza. Luego tienes que tener al lado gente que te ayude y que te aporte ilusión. He tenido la suerte de tener un entorno muy positivo desde que comencé, con tres años, y luego he incorporado a mi equipo gente que me ha ayudado mucho”, expresó el de Manacor, acompañado en la tarde por su entrenador, Toni Nadal, y su preparador físico, Rafael Maymó.

Se le vio risueño a Nadal, al que solo se adivinaron un par de gestos serios cuando hizo referencia al trazado que a priori le espera en el torneo madrileño. “Es difícil”, dijo en la primera mención. “Es complicado”, definió en la segunda. A priori, porque en esto del tenis los pronósticos valen de muy poco, su ruta señala un primer encuentro frente al italiano Fabio Fognini o el portugués Joao Souza; a continuación se toparía con el australiano Nick Kyrgios, un poco (parece ser) más templado; después con el cañonero Milos Raonic y más adelante con el maltrecho Novak Djokovic; en última instancia, en una hipotética final, el escollo sería Andy Murray.

“Esta vez es duro”, precisa su tío Toni. “Siempre nos cuesta un poco aclimatarnos a Madrid: la altura, la bola sale mucho… Desde luego no es nada sencillo, pero Rafael está muy bien. Viene con una dinámica positiva y eso siempre se agradece”, añade el preparador, que por encima de todo teme un cruce tempranero con Kyrgios. “Este año está bien, más calmado, y hasta ahora ha jugado de maravilla. Es uno de esos jugadores que en cualquier momento puede hacerte daño. Tiene mucha calidad, unos golpes peligrosísimos”, detalla el técnico, quien ocupará el banquillo de la Caja Mágica junto a Carlos Moyà.

Optimismo y contención del hombre a batir

Con unos días de rodaje por delante (debutará el martes o el miércoles), Nadal contó que llega con muy buenas sensaciones, pero evitó hacer comparaciones. “El año pasado, cuando empecé a tenerlas, me lesioné; empecé a tenerlas y luego me lesioné. Esta temporada he competido bien en casi todos los torneos y he hecho cosas positivas. Me haría mucha ilusión ganar aquí. De todos modos, a estas alturas de mi carrera lo que me hace feliz es verme cada semana competitivo. Lo que me hace más feliz es sentirme bien”. Y continuó: “La clave de todo es estar sano, porque si no es imposible conseguir nada. La clave ha sido haber podido trabajar bien durante un mes y medio antes de empezar la temporada”.

Desprende optimismo Nadal, pero a la vez invita a la contención. Es consciente de que en el caso de que consiga mantener la línea y no le interrumpan las lesiones, será el hombre a batir durante el próximo mes, en las citas de Madrid, Roma y Roland Garros (a partir del 28). Y para ello, ninguna fórmula que se salga de lo normal, el discurso que apunta únicamente al aquí y ahora, nunca más allá de lo inmediato: “Solo desde el jugar bien diariamente se puede llegar a lograr el objetivo. Tengo que jugar bien cada día y otras cosas se pueden dar. Lo que se consiguió ese año [2010] no se había conseguido nunca, así que será difícil o poco probable que pueda hacerlo”.

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