Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

Maradona firma como técnico de Emiratos y los hoteleros confían en su tirón turístico

El astro argentino, que ya dirigió el Al Wasl de Dubái, se dice "feliz" y firma con el Fujairah, se Segunda, por un año prorrogable

Maradona, en su presentación en el Fujairah.
Maradona, en su presentación en el Fujairah. AFP

Maradona regresa a Emiratos Árabes Unidos (EAU). El mítico futbolista argentino será presentado el próximo sábado como nuevo entrenador del Fujairah, pero la prensa local ya ha difundido ampliamente la imagen de la firma de su contrato. La sorpresa ha sido bien recibida en ese emirato, uno de los siete que forman la federación de EAU, donde los aficionados confían en que les ayude a volver a la Liga del Golfo y los empresarios, que la curiosidad atraiga a los turistas hasta ese enclave del océano Índico.

El que fuera astro del balón entrenó antes al también emiratí Al Wasl de Dubái, pero sus servicios fueron rescindidos prematuramente en julio de 2012, tras la primera temporada de las dos previstas, después de que el club no obtuviera los resultados esperados. No obstante, los responsables dubayeños lo nombraron “embajador para el deporte”. Desde entonces, Diego Maradona, de 56 años, se ha mantenido alejado del fútbol profesional.

“Estoy feliz de volver a dirigir”, declaró Maradona citado por Al Etihad. El flamante entrenador aparece con atuendo deportivo junto al jeque Maktum Bin Hamad al Sharqi, el presidente del Club de Fútbol Fujairah, con quien se reunió en su palacio. “Quiero contarles que soy el nuevo director técnico del Al-Fujairah SC, de la segunda división de Emiratos Árabes Unidos. Estos son mis nuevos colores!”, había anunciado poco antes él mismo en su Facebook, donde mostraba la camiseta roja del club, sobreimpresa con su famoso número 10.

Ya de noche, también fue fotografiado dando unos toques al balón en el estadio del Fujairah bajo la atenta mirada del jeque y otras autoridades. Las temperaturas en Emiratos durante esta época del año superan los 40ºC durante el día, por lo que los entrenamientos (y los partidos) tienen que relegarse a la puesta del sol, algo sobre lo que Maradona ya tiene experiencia de su paso por Dubái.

El Fujairah jugó por última vez en la primera división del Golfo en la temporada 2015-2016, pero quedó relegado a segunda tras quedar decimotercero. Aunque este año ha mejorado, su cuarta posición no le permite regresar a esa liga. Ese es el objetivo asignado ahora al argentino, quien de acuerdo con los medios locales ha firmado por un año prorrogable.

“Es increíble, pero cierto. No estoy soñando. Maradona viene Fujairah y podremos reunirnos con él”, manifestaba Abdullah al Balushi, de 27 años, entrevistado por The National. Este aficionado incluso ha aprendido a decir “hola” en español a la espera de encontrarse con el legendario jugador. “Esperamos que con su experiencia lleve al equipo a un nuevo nivel y podamos participar en campeonatos internacionales”, añadía.

Pero no son sólo los seguidores del Fujairah quienes han puesto sus esperanzas en el astro. Fuentes hoteleras han expresado la ilusión de que su presencia impulse el turismo y el interés por el emirato, el único completamente localizado en la costa del Índico y que crece lentamente a la sombra de los grandes Dubái y Abu Dhabi. Fujairah es una escapada habitual de los numerosos extranjeros que viven en esas dos ciudades, pero el turismo interno se ha visto recientemente golpeado por varios derrames de petróleo.

El contrato con el Fujairah vuelve a poner a Maradona en los titulares. Tras una prominente carrera en el Boca Juniors, el Barcelona y el Nápoles, que le llevó a jugar en cuatro Mundiales y alcanzar el cielo con la copa obtenida en México en el de 1986, el que muchos consideran “el mejor futbolista de todas las épocas” empezó a decaer a principios de los años noventa del siglo pasado cuando se le detectó su adicción a la cocaína. Poco a poco, fue perdiendo su magia en medio de escándalos personales y familiares. Intentó entonces reciclarse como técnico, con mucha menor fortuna. Tras entrenar a varios clubes argentinos junto a su colega Carlos Fren, se hizo cargo de la selección de su país para el Mundial de 2010, donde no logró pasar de los cuartos de final. Hasta que en 2011 le llamó el Al Wasl de Dubái, con más fanfarria que resultados.