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Mercedes marca el paso en Montmeló

Hamilton y Bottas dominan los libres de Barcelona. Alonso rompe motor y sale en la segunda tanda, pero marca el peor tiempo de la parrilla

F1 Montmelo 2017
Hamilton sale de los boxes en en Montmeló. AFP

Visto el panorama del inicio de temporada, Mercedes se propuso dar un paso adelante para recuperar el predominio que había tenido en los dos últimos años en el circo de la F-1. Las flechas de plata llegaron a Barcelona con la intención de poner a prueba en pista el resultado de todo el trabajo realizado durante los primeros meses del año. Y las mejoras fueron notables. La igualdad existente en las cuatro primeras carreras del año con los monoplazas de Ferrari parece haberse roto de nuevo. Y Mercedes controló por completo las dos sesiones de libres previas al Gran Premio de España, con Lewis Hamilton y Valtteri Bottas en las primeras posiciones, relegando a Kimi Raikkonen y a Sebastian Vettel a la tercera y cuarta plazas.

La evolución presentada por Mercedes incluye una nueva unidad de potencia y mejoras aerodinámicas en todos los sectores del coche, pero especialmente en el morro que ahora se muestra en forma de cuchara. Las pruebas dieron un resultado espectacular, hasta el punto de que algunas fuentes de Ferrari se mostraron preocupadas por el salto de calidad que ha conseguido el equipo alemán. “No creemos que la distancia sea muy grande, pero es evidente que han mejorado”, comentó un miembro del equipo.

En la primera tanda, la distancia entre los Mercedes y los Ferrari se acercó a un segundo. Pero estaba claro que la realidad no era ésa. Raikkonen falló en su intento de vuelta rápida y perdió mucho tiempo. En la segunda tanda, ya con neumáticos blandos, los tiempos bajaron en picado y tanto Hamilton como Bottas rodaron en 1m 20,8s. Pero Ferrari se mantuvo a tres décimas, que es la diferencia real que ahora mismo separa a los dos equipos más punteros de la F-1. Tras ellos, Red Bull parece haber acertado en su última evolución tanto en el motor como en las mejoras aerodinámicas. Los tiempos de Max Verstappen y de Daniel Ricciardo acreditan el salto de calidad de la escudería austriaca. Ahora ruedan a dos décimas de los de Maranello y se mantienen al acecho, dispuestos a aprovechar el más mínimo error.

Las dos sesiones de libres dejaron entrever también los problemas que tendrá Carlos Sainz para entrar en la Q3, reservada a los 10 mejores coches. El piloto madrileño rodó a 2,5 segundos de Hamilton en la primera tanda, pero mejoró sustancialmente en la segunda y quedó a 1,4 segundos del líder. Sin embargo, los demás equipos también bajaron sus tiempos y Sainz se mantuvo en una esperanzadora décima posición.

En cambio, los problemas se sucedieron para Fernando Alonso. El doble campeón mundial no consiguió dar ni una vuelta en la primera tanda. En la tercera curva del trazado de Montmeló el McLaren se le paró. “He roto motor”, les dijo a sus mecánicos. La imagen de la escudería cuando la grúa levantó el coche para retirarlo, perdiendo aceite y estropeado fue patética. La decepción de Fernando fue mayúscula. Hasta el punto, que decidió marcharse a jugar al pádel para olvidarse de todo y hacer un poco de ejercicio, mientras sus mecánicos trabajaban en el taller para cambiar el motor y poner de nuevo a punto el coche para la segunda tanda.

La frustración del asturiano va en aumento, hasta el punto que está afectando incluso a su motivación. Tiene pocas ganas de subirse a un coche que le ha dejado tirado en todas las carreras de este curso. Y su anuncio el jueves de que se pone en el mercado para la próxima temporada, parece en realidad un ultimátum a su actual equipo para que reaccionen de una vez y encuentren una solución a los problemas que está planteando el motor Honda. Al asturiano ya no le vale haber podido realizar 21 vueltas en la segunda tanda, si no consigue rodar en tiempos competitivos. En los libres de Montmeló fue el peor, su tiempo quedó a 3,2 segundos de Hamilton y Bottas, y a más de 1,5 segundos de Carlos Sainz. No es la mejor forma de encontrar la motivación para la clasificación que deberá afrontar el sábado. Y menos aún, sabiendo que su compañero de equipo, Stoffel Vandoorne concluyó 13º, con un tiempo 1,4s mejor que el suyo.

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