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El apellido Belda regresa a la lista negra del ciclismo

David, hijo del excorredor y director del Kelme implicado en la Operación Puerto, da positivo por EPO en un control antidopaje

El pasaporte biológico de David Belda, de 34 años, era tan sospechoso que la agencia española antidopaje (AEPSAD), convencida de que el deportista alicantino recurría a sustancias prohibidas para competir y entrenarse, decidió someterle a un duro régimen de controles antidopaje. El resultado del último, llevado a cabo el 9 de marzo pasado, permitió a la agencia gritar ¡bingo! Fue un positivo por EPO que determinó la suspensión automática del corredor, ciclista como su padre, Vicente, el exciclista cuya carrera como director de equipo acabó con la Operación Puerto, justo hace 11 años, junto con la de su médico de confianza, Eufemiano Fuentes, y la de su segundo director en el Kelme y en el Comunitat Valenciana, Ignacio Labarta.

La AEPSAD envió una carta certificada al domicilio registrado del corredor, que fue devuelta sin tocar. “Pasa lo mismo con las multas de tráfico”, señalaron fuentes de la agencia, que, siguiendo el procedimiento señalado, publicará la notificación en el BOE.

Fuentes de la Federación Española de Ciclismo han confirmado que recibieron la notificación del positivo por parte de la agencia y la notificación de su suspensión provisional. “Procedimos entonces a anular su licencia y lo notificamos a todas las territoriales para que tuvieran constancia, así como al equipo del corredor”, dicen dichas fuentes.

La agencia ha abierto un expediente sancionador al ciclista, que ha solicitado el contraanálisis. “Estoy incrédulo con todo lo que pasado, pero muy tranquilo porque no he hecho nada fuera de la legalidad”, declaró David Belda a la web ciclo21.com, donde denuncia supuestas irregularidades en el procedimiento. “Además, después de todo lo que pasó con mi padre he sido aún más cuidadoso con todo”. Dado que la EPO está considerada como una sustancia dura, la sanción prevista varía entre dos y cuatro años.

David Belda corre en el equipo continental (tercera división) Burgos-BH, donde se manejan sueldos de unos 1.000 euros al mes. Nunca ha alcanzado el nivel deportivo de su padre, gran figura en el panorama ciclista español de los años 80 con el maillot del Kelme, un escalador con victorias de etapa en la Vuelta a España y en el Giro de Italia y un podio en la Vuelta de 1981. Los mayores logros de su hijo, profesional desde 2007, son dos etapas en la Vuelta a Portugal y la Vuelta a Castilla y León de 2014.

Control en Castilla y León

La última competición disputada por David Belda fue la Vuelta a Asturias, que terminó el 1 de mayo. La carrera solo dispuso de control antidopaje la última de sus jornadas, ya que, según fuentes conocedoras de la situación, la agencia española no disponía de presupuesto para cubrir las tres etapas. La sanción impidió a David Belda disputar la Vuelta a Madrid la semana siguiente y la Vuelta a Castilla y León, que comienza hoy.

A comienzos de temporada, la Unión Ciclista Internacional (UCI) notifica a la federación española las carreras en las que asumirá la responsabilidad de los controles antidopaje, aproximadamente la mitad del calendario internacional. Según un acuerdo con el Consejo de Ciclismo Profesional, la agencia española se compromete a hacer controles en una parte de las carreras que no cubre la UCI, no en todas y no en todas sus etapas, por lo que ha aumentado el número de competiciones en España sin control antidopaje.

En la ronda castellanoleonesa será baja Raúl Alarcón, el ciclista alicantino de 31 años que derrotó a Nairo Quintana en la Vuelta a Asturias. Esta prueba es una de las que cubren los responsables de la UCI, que ha anunciado que aumentará su número.