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Cristiano se come a la Juve

El portugués firma otro doblete y rompe el muro de Buffon que hasta Cardiff sólo había encajado tres goles

Cristiano Ronaldo celebra su tercera Champions con el Real Madrid.

Casemiro dice que es feliz robando un balón. Y que tuvo tantas dificultades en su infancia que ahora que ha cumplido su sueño de llegar lejos en el fútbol nunca sale de casa sin sonrisa. Ir a entrenar lo llama ir a trabajar. Dice que su tarea es tapar huecos, que no tiene la magia de Isco ni los goles de Cristiano, pero que sabe cuál es su papel. Ayer, en su tercera final de la Champions, tuvo una recompensa especial para ese trabajo. El gol del 1-2. Se hizo con un balón muerto en la frontal y chutó con toda la fuerza que tenía en el pie.

Asensio dice que no estaba acostumbrado a ser suplente y a no jugar. Que sufrió esta temporada. Pero que escuchó lo que le dijo Zidane, que trabajara y que poco a poco, que era su primera temporada, que llegaría su momento y que tendría sus minutos. Tuvo un gol en una final de la Champions.

Cristiano Ronaldo dice que tener humildad es bueno, pero no demasiada. También decía el martes en Valdebebas que creía que el Madrid era mejor que la Juve, pero que había que demostrarlo en Cardiff. Y ayer, en casa de Gareth Bale, firmó otro doblete. Como en Múnich, hace casi dos meses, en la ida de los cuartos. Fue un triplete en el partido de vuelta. Y otro triplete en las semifinales contra el Atlético que dejaron sentenciada la eliminatoria en el partido de ida. En total, 10 goles entre cuartos, semifinales y final, y 12 en todo el torneo, superando los 11 de Messi.

Rápido, con esa chispa que le había faltado en las dos anteriores finales (Lisboa y Milán) por haber llegado pasado de minutos, Cristiano se merendó a la Juve. Y al primero que se encontró en los festejos del segundo gol fue a Bale, que correteaba por la banda haciendo el calentamiento. La jugada del tercer tanto del Madrid la fabricó Modric, que dictó el ritmo del partido. Al ritmo del croata cocinaron los blancos a la Juve. “Ha sido una temporada espectacular. La charla en el descanso de Zidane nos vino bien, cree mucho en nosotros”, dijo el portugués tras recibir el premio como mejor jugador de la final Es el único futbolista que marca en tres finales de la Champions desde Alfredo Di Stéfano, que lo hizo en las cinco que conquistó. Es también el primero y único en ser máximo goleador de la Copa de Europa en seis temporadas. “Me preparé para esto”, dijo el portugués cogido de la mano de su hijo. "Parecía estar dormido durante todo el partido y nos marcó dos goles", analizó Allegri.

Habían salido los jugadores italianos como balas, con la intención de asustar al Madrid. En los primeros seis minutos remataron a puerta tres veces y Navas desvió un disparo de Pjanic que la hinchada bianconera ya estaba celebrando. Se repuso el Madrid, que empezó a jugar después del gol de Cristiano subiendo el ritmo poco a poco. Ante la imposibilidad de romper el muro de la Juve por dentro, daba rodeos por fuera. Hasta que, nada más empezar la segunda parte, empezó también a entrar por dentro.

Los italianos, impecables hasta ese momento, empezaron a tiritar. Pesaba más la cabeza —la maldición de equipo con más finales perdidas— que las piernas. Tres goles había encajado Buffon en toda la Champions hasta llegar a la final. De Cardiff se marchó con cuatro, y sin la tan ansiada Copa de Europa, el único gran título que no tiene el mítico portero italiano de 39 años y con más de 1.000 partidos en su palmarés.

En ese duelo entre estrellas, Cristiano pasó por encima de Buffon y de la Juve. A pie de campo estaban los abrazos de su madre esperándole. También las quinielas sobre el Balón de Oro para el que es el favorito. Quizás hablara de eso con Ferguson cuando le saludó en el túnel de vestuarios y le presentó a su hijo.