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Zidane tiene la batuta

El técnico, que termina contrato en 2018 y firmará una ampliación la próxima semana, marcará la agenda deportiva para conservar el grupo del doblete

Zidane durante la final de Cardiff contra la Juve. Ampliar foto
Zidane durante la final de Cardiff contra la Juve. REUTERS

Valdebebas se quedó desierta ayer después de los últimos festejos que empezaron el sábado en Cardiff y terminaron ayer de madrugada en Madrid. La plantilla está de vacaciones, la vuelta al cole está fijada para el 10 de julio. Zinedine Zidane se marcha hoy a Italia para jugar un partido benéfico para Amatrice, el pueblo italiano arrasado por el terremoto el verano pasado. El técnico francés regresará la semana que viene. En el Bernabéu le espera Florentino Pérez. Zidane tiene contrato hasta 2018 y en Cardiff anunció que se quedará en el Madrid. El presidente, que le renovó “para toda la vida” en las declaraciones que hizo el sábado después de la Duodécima, le ofrecerá una ampliación (normalmente, en el conjunto blanco son de tres años) que firmará a partir de la semana que viene antes de irse de vacaciones.

Zidane marcará la agenda deportiva. Dio el visto bueno a la incorporación de Theo Hernández y no se moverá nada en política de fichajes hasta que el técnico se siente con Florentino Pérez. El presidente ha dejado atrás la fiebre por fichar y se ha puesto en manos del entrenador. El entrenador que eligió para reanimar un vestuario desilusionado con Rafa Benítez y que en 17 meses ha conseguido una Liga, dos Champions, una Supercopa y un Mundialito.

La sensación dentro del club es que Zidane no quiere que se toque nada (más allá de las salidas seguras de Pepe, Coentrão y James, desilusionado y sin motivación, y la más que probable de Mariano). En cuanto a Morata, creen que finalmente se quedará.

El técnico está feliz con la plantilla, quiere seguir con ella, quiere que prime la estabilidad y que no se cambie nada porque el proyecto ha funcionado. El bloque que tiene es de garantías: una defensa capitaneada por Ramos, un centro del campo que mezcla la veteranía de Modric con la juventud de Kovacic y una línea de ataque con la fiabilidad de Lucas Vázquez y el talento de Isco y Asensio, además de la BBC. Las rotaciones han conseguido un grupo entregado en el que todos han respondido en diferentes momentos de la temporada. Se han cambiado las variables sin que por ello se modificara el resultado.

El verano pasado se recuperó a Morata y llegó Asensio. Zidane, que impidió que se vendiera a Kovacic, no hizo grandes peticiones. Dijo al presidente y al director general, José Ángel Sánchez, que si había que hacer un desembolso importante, se hiciera por Paul Pogba. No se hizo porque se consideró que el dinero que pedían su representante y la Juve era demasiado (firmó por el United por 120 millones).

El técnico que ganó la Undécima en San Siro (con el mismo once que el de Cardiff, salvo Varane por Pepe e Isco por Bale) aseguró que el grupo que había era una buena base para empezar de nuevo. De cero empezó en julio del año pasado con una petición suya para el cuerpo técnico: Antonio Pintus, el preparador físico que tenía en su época de jugador de la Juve. El responsable, junto a las rotaciones de Zidane, de que el equipo haya llegado tan bien físicamente a los dos últimos meses de competición. “El mérito es de los jugadores, que han creído en las ideas que les transmití al principio”, dijo después de conseguir la Liga y la Champions.

El mérito también es suyo por haberle demostrado a los jugadores que no eran frases hechas aquellas que les decía que todos serían importantes y que todos tendrían su momento a lo largo de la temporada. Insistió con Benzema porque estaba convencido de que podía recuperarlo cuando pasó semanas por marcar. Quitó importancia a las quejas de James en el Mundialito. Mimó a Asensio cuando le dejó fuera de muchas convocatorias, le invitó a seguir trabajando diciéndole que sería justo con él y que en su primera temporada lo importante sería ir paso a paso.

“Zizou es de otro planeta”, le describen en el club. Destacan la ilusión con la que trabaja, su personalidad. “Toda la vida no me voy a quedar, porque eso no existe. Pero soy de esta casa, tengo a este club en el corazón y estoy contento y agradecido por la oportunidad que me han dado de entrenar a estos jugadores, que son tremendos”, dijo el técnico el sábado. El 10 de julio empezará a trabajar con las bases para abrir un ciclo y el objetivo de mantenerse arriba.