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Lewis Hamilton es el rey de Canadá; Fernando Alonso abandona de nuevo

Tercera victoria del curso del británico, que le da un meneo al Mundial. Fernando Alonso vuelve a abandonar

Hamilton, tras ganar en Canadá.
Hamilton, tras ganar en Canadá. AFP

No hay quien se atreva a toserle a Lewis Hamilton en el circuito Gilles Villeneuve, donde el británico acumula seis triunfos desde que corrió allí por primera vez, hace 11 años. En Canadá estrenó su casillero de victorias en aquel explosivo curso de 2007, cuando compartía el taller de McLaren con Fernando Alonso, y cada vez que sale a la pista pone de manifiesto su dominio escénico. Este sábado, el tricampeón del mundo se sacó de la chistera una vuelta brutal que hizo inútil la respuesta de Sebastian Vettel con una genialidad que le sirvió para colocarse al nivel de Ayrton Senna en la estadística de las poles (65). Y el domingo se defendió de maravilla en los 362 metros de cuerda que hay desde la primera plaza de la parrilla hasta la primera curva, de la que salió al frente de un pelotón muy agitado.

En un trazado rodeado por muros nadie le vio el pelo a Hamilton, ajeno a las escaramuzas que se sucedieron a su espalda hasta subirse por tercera vez al escalón más alto del podio. Un buen meneo a un Mundial que se comprime y deja a los principales contendientes a 12 puntos el uno del otro.

Primero fue Vettel el que se quedó clavado en el momento de la arrancada y abrió la puerta para que Max Verstappen le pasara por encima en la frenada de la primera curva, afeitándole el morro delantero del Ferrari y obligándole a entrar a antes de tiempo para cambiarlo. Y poco después fue el holandés quien se puso a jurar en arameo en el momento en que su Red Bull le dejó tirado cuando rodaba el segundo (vuelta 11). Con el alemán en la cola y Verstappen en fuera de juego, el chico de Tewin se puso a descontar giros, escoltado de lejos por Bottas, conforme como parece estar el finlandés con en el papel de escudero que le toca interpretar en la caza de Mercedes a Ferrari. Si la estructura de Brackley lo fía todo a su punta de lanza, la Scuderia también trabaja entregada a su buque insignia, en una partida de damas de las más trepidantes de las últimas temporadas.

Nadie sabrá qué habría pasado si Vettel y Hamilton hubieran podido medirse en corto. Pero a juzgar por la enfervorecida remontada que protagonizó el tetracampeón, todo lleva a pensar que se las hubieran tenido tiesas. Después de las cuatro coronas que se encasquetó al volante de un Red Bull (2010-2013), el chico de Heppenheim entró en un letargo que le llevó a fichar por Ferrari, donde después de dos temporadas sin posibilidad de discutirle a la pareja de Mercedes el premio gordo, finalmente tiene armas para pelear por llevarse el que sería su quinto título. El actual líder del certamen rodaba el 18º en la quinta vuelta y 65 más tarde cruzó la meta el cuarto, por delante de su vecino y casi achuchando a Daniel Ricciardo, que junto a Valtteri Bottas completó el cajón. 

El motor de Alonso vuelve a fallar 

Dos semanas después de que el motor Honda de su monoplaza impidiera a Fernando Alonso luchar por la posibilidad de cumplir su sueño americano en las 500 Millas de Indianápolis, la marca japonesa volvió a condenar al español, a dos vueltas del final y cuando batallaba por sumar los primeros puntos del año para McLaren. Este es el quinto abandono en los seis grandes premios que ha disputado el asturiano, y nadie es capaz de predecir cómo acabará esta película. “Puede que le sobraran dos vueltas al motor, pero ya íbamos muy lentos en la recta, casi era peligroso”, dijo Alonso, que ya sabe que deberá salir el último en la próxima prueba (Bakú) al verse obligado a cambiar el propulsor. Carlos Sainz, por su parte, ni siquiera pudo completar la primera vuelta al rozarse con Romain Grosjean y terminar llevándose puesto a Felipe Massa.