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Monumental pitada al himno de España en el Camp Nou

Aficionados del Athletic y el Barcelona se unen para silenciar las notas del símbolo nacional

Mas, Felipe VI y Villar, en el palco del Camp Nou. Getty Images

El ambiente febril del estadio se dio mucho antes de que comenzara el encuentro, con las aficiones entregadas en animar a sus equipos. Había superioridad del Athletic, casi tres cuartos del Camp Nou teñidos de blanco y rojo, bien por la venta de entradas y bien porque no fueron pocos los socios del Barça que hicieron el agosto con la reventa.

La jarana era superlativa. Gritaban unos y replicaban los otros. Se pusieron casi todos de acuerdo, sin embargo, a la hora de crear el mosaico con la música de gladiadores de fondo al entrar los jugadores al campo y, sobre todo, con la pitada monumental dedicada al himno español. La pita, la protesta, fue estratosférica, descomunal y pasada de decibelios hasta que sonó la última de las notas, siempre confundidas con el griterío.

Al poco rato de comenzar el segundo tiempo, el Gobierno condenó la pitada a través del Ministerio de la Presidencia. En una nota comunicó que “cualquier muestra o manifestación de intolerancia es siempre reprochable; y lo es más todavía cuando busca la repercusión pública aprovechando un espectáculo deportivo, que todos los españoles tienen derecho a disfrutar, sin la protesta y la perturbación que algunos quieran imponer”. Asimismo anunció que mañana se reunirá el Comité Antiviolencia para denunciar lo acontecido en el Camp Nou y proponer sanciones.

“Si el Gobierno español se empeña en amenazar logra el efecto bumerán”

Artur Mas, presidente de la Generalitat

“Yo he estado en otras finales de Copa, por ejemplo la que estos dos equipos jugaron en Valencia, y también hubo pitadas”, dijo nada más terminar el partido Artur Mas, el presidente de la Generalitat. “Si el Gobierno español se empeña en amenazar y además hace el ridículo, pues lo único que consigue es un efecto bumerán que tiene como resultado que la gente todavía tenga más ganas de silbar. Hay que situarlo todo en el contexto habitual que se produce en este tipo de eventos y no ir provocando y amenazando. A mí también me han silbado. Le pido al Gobierno que lo piense y recapacite”, añadió Mas en TV-3, antes de cederle la palabra al presidente del Barcelona. “Ya hemos dicho durante las últimas semanas que la afición se expresa como quiere. Yo me quedaría con la imagen de civismo que se ha vivido durante toda la jornada de hoy [por ayer]. Son dos aficiones que se llevan muy bien, que han llenado las calles de Barcelona y que han hecho que todo transcurriera sin ningún problema”, declaró Josep Maria Bartomeu.

Los precedentes de 2009 y 2012 Las pitadas al himno nacional ya fueron muy sonoras en las dos últimas finales disputadas por ambos equipos, tanto en Mestalla (2009) como en el Vicente Calderón (2011), circunstancia que desencadenó una serie de declaraciones preventivas cuando se supo que ambos equipos se enfrentarían de nuevo, ahora en el Camp Nou.La presidenta del PP madrileño, Esperanza Aguirre, propuso incluso que se suspendiera la final en caso de repetirse la rechifla y el presidente de la Liga, Javier Tebas, expresó también la necesidad de aplicar sanciones si los aficionados no se corregían.

Las advertencias se ampliaron en los dos últimos días, sobre todo desde que ambos clubes recibieron una carta firmada por los secretarios de Estado de Seguridad, Francisco Martínez, y el de Deportes, Miguel Cardenal, en la que se expresaba la necesidad de que las dos instituciones trataran de evitar las ofensas a los símbolos del Estado.

La Administración ya advirtió antes del encuentro que tomaría medidas si no se respetaba el himno. Uno de los que propuso soluciones en los días previos a la final fue Andoni Ortuzar, presidente del PNV, que recomendó que sonaran el himno español, el vasco y el catalán en el Camp Nou. Una medida parecida a la que se utilizó en la inauguración de los Juegos del 92.

El himno de Cataluña dejó de sonar en el Camp Nou después que la presencia del presidente de la Generalitat fuera silbada en alguna ocasión por una parte de la hinchada del Barça. La de ayer fue la segunda final disputada en el Camp Nou después de la de 1963, cuando fue presidida por Franco. El anterior campo de Les Corts fue clausurado precisamente en 1925 después que se pitara la Marcha Real en un homenaje al Orfeo Català. “Silbar al himno es un germen de violencia. Y esto sólo ocurre en España”, expuso Cardenal. Un dato incorrecto porque, por ejemplo, en la final de la Copa de Francia de 2002 el Bastia hizo lo propio con La Marsellesa. Como sucedió anoche en el Camp Nou, todos a una.

 

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