Carlos Sainz: “Estoy decepcionado, pero al mismo tiempo contento”

A pesar de la rotura de la caja de cambios, el piloto español se muestra orgulloso de su participación en la evolución del coche

Llegó en medio del silencio. Y con silencio entró arrastrado por el camión del que colgaba una cuerda raída que golpeaba el suelo con delicadeza. No sonaba nada. El DKR 2008 que acababa de dejar tirado a Carlos Sainz en la décima etapa del Dakar se había queadado mudo. "Ha sido un día dificil. Abrir hoy era complicado, seguramente el día más complicado. Había mucha vegetación, el road book estaba regulín, y no me he enterado muy bien que ha pasado, pero la gente además de nosotros ha debido tener problemas", valoró el piloto de Peugeot nada más bajarse del vehículo sobre el que se abalanzaron media docena de mecánicos.

Estoy un poco decepcionado como es normal, aunque a la vez contento porque creo que hemos hecho un buen rally"

"Tuvimos dos pinchazos, primero la pistola no funcionaba bien y nos llevó mas tiempo cambiarlos y luego la arrancada la segunda parte del tramo de la especial estaba puesta en un sitio que te quedabas. Al final se acabó rompiendo la carcasa del cambio que como en este coche es parte del chasis pues fue imposible seguir", continuó el madrileño, mientras en sus ojos crecía un pequeño hematoma, síntoma inequívoco de que algo más se había roto en su interior.

"Ahora lo que te apetece es irte para casa, está claro, pero el equipo me ha pedido que trajese el coche hasta aquí y es lo que he hecho. A ver si pueden arreglar los problemas y si quieren que continúe lo haré y trataré de apretar al máximo", aseguró Sainz. Mientras tanto, las tripas de su Peugeot empezaron a ser devoradas por una ristra de herramientas que rompieron el atronador silencio que rodeaba la escena.

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Sainz, sentado en el suelo tras romper el Peugeot. AP

"Así es la vida. Estoy un poco decepcionado como es normal, aunque a la vez contento porque creo que hemos hecho un buen rally hasta hoy. Iniciar la carrera con el mazazo de estar parado 14 minutos y medio el primer día fue duro y a partir de ahí fuimos recuperando y el azar quiso que hoy nos tocase abrir pista y que las cosas se complicasen y de qué manera. Por otra parte estoy contento porque el coche ha ido bien, me lo he pasado bien, he disfrutado y hemos ido a buen ritmo", continuó el bicampeón del mundo de rallies. Quizás esa pequeña conquista sea la única a la que pueda agarrarse ahora que ya no podrá luchar el título después de haber perdido seis horas en completar la especial. "He trabajado duro en hacer competitivo el coche. Esa responsabilidad cayó en mí y era parte del reto cuando decidí participar en este nuevo proyecto con Peugeot y el paso adelante del año pasado es obvio", sentenció.

Para acabar, y antes de retirarse a meditar en lo ocurrido -"es algo que hago siempre, desde el primer Dakar al que vine"-, dejó una de esas frases que esconden mejor que ninguna la verdadera rabia. "Las acarreras son así, esta es una carrera que es por eliminación, primero fue Nani, luego Cyril, luego Loeb y ahora queda Peterhansel. Me doy un plazo para analizar la carrera, ver lo que ha pasado, si me he divertido, algo que es muy importante para mí a estas alturas, disfrutar y sentirme competitivo porque lo no quiero es venir al Dakar a pasear. Creo que he estado bien físicamente, he ido bastante rápido, si a los siete minutos le quitamos los 14 perdidos el primer día estaría delante con más ventaja pero esta carera es así, nos ha tocado a nosotros tener hoy el problema y es parte de la historia de esta carrera. La etapa de hoy era muy compilcada pero estoy seguiro que la gente ha tenido muchos problemas y estaba preparada para eso", sentenció.

Queda por ver si los mecánicos son capaces de volver a poner su Peugeot en marcha. Si así fuera, quedan tres etapas para alcanzar la meta de Rosario. Y después, ahora sí, marcharse para casa.

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